lunes, 11 de junio de 2012

Rescue me


 Sin entrar en disquisiciones nominativas, estimo que el uso del vocablo ‘rescate’ depende de cuan jodido esté el rescatado. Si no lo está mucho se trata de una ‘ayudita’, si lo está más de un ‘programa de apoyo’, y si está muy mal hablaremos de rescate. Lo del Sábado fue un rescate.

Similarmente, no entiendo la interpretación negativa del vocablo. Normalmente cuando ‘cuatro jóvenes fueron rescatados con vida en las laderas del Montblanc’ la gente lo interpreta cómo algo bueno. Por consiguiente, entiendo que los rescates son buenos y el del Sábado no fue una excepción.  

Los rescates como este acarrean una serie de condiciones, para nada tibias, cuya ejecución se monitoriza en detalle, y cuya violación se castiga con severidad. Quien diga que el rescate es incondicional miente; hay condiciones, y sólo queda ver si son incrementales o bien de aumentada inflexibilidad alrededor de medidas ya tomadas.

La lectura no puede ser más positiva para la gente de bien: cualquier control o pliego incremental de medidas provenientes de las Europas debe ser bienvenido dada la patente incompetencia de las autoridades hispanas. Tan chungo hatajo de soplapollas y chorizos son los políticos españoles que incluso de Nigeria tomaría órdenes si me dejaran elegir. Por lo tanto, valoro con algarabía que un grupito de no incapaces nos diga qué hacer.

Así pues, lo único que me preocupa es ver si pringamos los de siempre, los putos polacos, o existe algo de decencia y se palma por igual aquí y en Boadilla del Monte. Habrá que ver si Madrid retira inmediatamente su candidatura a los JJOO y se empieza a hacer un uso cabal del gasto público o si por lo contrario nos siguen dando por culo pero esta vez a un ritmo más obsceno –si cabe.

Llegados a ese momento –que creo que llegará- espero que tengamos la decencia de apelar a no-sé-quien.

miércoles, 6 de junio de 2012

Bueno, a malas lo que se puede hacer es…


Por circunstancias de carrera, el tablier del coche de mi Santa ™ dejó de funcionar y tuve que comprar otro y llevarlo al mecánico de confianza (*)
Ahí el tío va y me lo instala, y tras enchufar todos los cables, gira la llave y, “Tachán, it’s Christmas!!!!”
Menos verdes, había luces de todos los colores. Un crisol multicolor parecido a Times Square. Fallaba todo. Iniciamos un proceso resolutivo en base al cual el tablier pasó por varias manos hasta que logramos que todos los sensores e indicadores funcionaran bien menos uno, el famoso ‘Check Engine’:


En general este indicador denuncia un fallo no-crítico del vehículo en base al dictámen de aprox. 5 o 6 sensores

Conectó el coche al tester del derecho y del revés, e hiciera lo que hiciera el coche daba fallo. Quizá existía un fallo, quizá fallaba el sensor, pero lo que parecía probado es que la luz ahí estaba.

Sabe Dios que hay tres cosas inabarcables desde la perspectiva de la automoción para un alemán –mi mujer lo es:
1-Que el coche no esté limpio (**)
2-Que el coche lleve pegata alguna (más allá de un pequeño distintivo del famoso ADAC, cómo el RACC catalán).
3.Que el tablier muestre alguna luz de error.

Nos hallábamos bajo el tercer supuesto. Entregar el coche de vuelta a mi Santa ™ en esas inasumibles condiciones hubiera sido lo mismo que azotarla con un bate de baseball, y yo hubiera recibido lo mío en retaliación. “Una puta lucecita encendida, ¿estoy loco?” Bah…
Lo dicho, se probó todo hasta que llegamos al mitológico y celtibérico momento en que el mecánico dijo “Bueno, a malas lo que se puede hacer es…”
‘OH NO’ pensé para mis adentros, el crítico AMLQSPHE.

Escuché y con un gesto grave de cabeza le indiqué que procediera sin titubeos. La hora de los machitos hispanos había llegado.
En efecto, sacó la tapita, desenroscó la bombillita del ‘check engine’, volivó a poner la tapita, giramos la llave y “OOOOOOOOOOOOOOOOOOH”, perfect dark.

Cómo decía Karl Marx, ‘si no le gustan mis principios tengo otros’. Mientras unánimemente convendremos que interesa que los chivatos del coche chiven anomalías, llega un punto en que hay que mirar por la estabilidad familiar, y creo que actué como un buen marido y un sobresaliente padre de familia y por ende garante de la estabilidad familiar.

(*) De desconfianza algo reducida
(**) En Alemania limpio=en España “Pero tío, ¿haces de chófer en la boda de tú hija????????”
        En Alemania sucio=en España limpio

lunes, 4 de junio de 2012

El fraude del 'Cirque du Soleil'

Me remite estos vídeos us prestigioso comentarista de este blog.
Sirvan los mismos para desenmascarar y desmitificar el celebérrimo 'Cirque Du Soleil' del que ya hablamos en su Díaz.



Gracias, compañero del metal.