lunes, 31 de marzo de 2014

Los que nos vendrán a resQatar

Mientras que bajo un régimen de club privado de fútbol, petanca o ajedrez los socios son alícuotamente propietarios del club y sus votos valen lo mismo, bajo la figura de S.A., uno tiene tantos votos cómo acciones, y quien tiene más pasta metida tiene más acciones ergo más votos.
No es pues sorprendente que la razón por la que la mayoría de clubes rechaza(ro)n convertirse en S.A.D. se reduce esencialmente a un tema de control; que los socios puedan seguir reteniendo, a partes iguales, el control del club.

El anterior razonamiento en pos del club privado, certero, no deja de presentar fisuras; aquellas inherentes a los déficits de la democracia como sistema, que esencialmente son que el voto del imbécil vale lo mismo que el mío y la mayoría son imbéciles. Aquí y en Pekín.

Aun contemplando que el torpe voto del socio catapulte a un chorizo a la cúspide, la ventaja del sistema tradicional de clubes es que con 4 pañoladas y dos apedreamientos a la puerta del palco se pueden forzar elecciones, mientras que en una S.A. no hay elecciones; hay juntas en las que se brinda al sol y quien tiene más acciones mete a quien quiere de presi.

Descartada la atomización de accionariado como mecanismo para controlar el FCB sólo queda otra avenida: la coacción. Y la más inmediata fórmula para forzar el dominio sobre un ente privado es la dependencia financiera. El club contrae un endeudamiento terrorífico y muy por encima de sus posibilidades (sea el proyecto arquitectónicamente adecuado o no; irrelevante), y la única manera que tiene de satisfacer la deuda es a través de aferrarse a una teta que le permita pagar las letras. Qatar Airways y todo el entramado qatarí son aquellos a quien deberemos recurrir con la remodelación del Camp Nou.

El sistema no presenta fisuras. No sólo entregaremos el apellido (luego nombre al cabo de 3 años) del campo, sino que las instalaciones progresivamente se irán destinando más y más a su disfrute, gozarán de más y más palcos VIP, tendrán acceso a una cada vez mayor cuota del revenue del centro comercial que ahí se erija, y en definitiva convertiremos eso en el Port Qatar de Barcelona.

No hay mejor forma de someter a alguien que haciéndole creer que no está sometido, y el socio parece absolutamente confuso alrededor de la ulterior finalidad del enfermizo maridaje entre esta junta directiva y las élites Árabes. Terminaremos pidiéndoles primero para pagar al banco, luego para fichar, luego para beber, y llegará un día en que no nos reconoceremos ante el espejo. En 10 años tendremos derecho a ocupar el asiento cuatro veces al mes y el equipo a usar vestuario y sala de prensa; poco más nos va a quedar.

A nadie le gusta mojarse cuando llueve pero con la pluviometría de Barcelona yo creo que podemos vivir unos añitos más así.

Y cuando venga alguien HONESTO a la presidencia, si hay interés podemos mirar cómo lo hacemos.

jueves, 27 de marzo de 2014

Una proposición decente: colusión, divino tesoro

Bien.
Digamos que siguen ocurriendo cositas y nos plantamos a la última jornada con:
ATM 90
FCB  90
RM 89 puntos.

El Madrid obviamente golea al Tordesillas, y nosotros con el Pateti en casa. Partidos simultáneos.
1-0, min 22, FCB campeón virtual.
1-1, min 39, RM campeón virtual.
1-2, min 55, ATM campeón virtual.
2-2, min 67, RM campeón virtual.

Pasan los minutos y la situación no se desencalla. Min 89.
4 de añadido.
Martino llama a Xavi que se acerca a la banda.
¿Debemos deponer las armas e inmolarnos en forma de penalti para que ATM gane y el mandril no campeone?

Yo lo tengo claro.


VOTEN:

¿Sí o qué?
  
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miércoles, 26 de marzo de 2014

Ser padres: ¿Cuantos hijos interesa tener?

El tema sobre si conviene más tener cero, uno, o una jartá de niños sigue vigente. A tenor de unas severas declas de @axlthecatalan en Twitter, voy a hacer mi análisis.

Tener cero vástagos tiene beneficios plausibles, innegables, elefantiásicos y por todos conocidos. Tiene la desventaja de que conforme envejeces y todo alrededor tuyo decae y agoniza, no queda nada que florezca por detrás. Se apaga todo progresivamente hasta la caja de pino. Además, en mi caso, tenía el añadido de que el hecho de morirme y que al cabo de tres días nadie hablara de mí me entristecía, llámenle egolatría. Siempre me ha gustado pensar que 20 años tras morir servidora alguien le diría a su hijo que ‘tu bisabuelo fue un tío maravilloso’. Hay además una componente genética de vida tras la muerte, de que una vez finado, algo de mí seguirá andando este chungo planeta; un barniz de relativa –y absurda- inmortalidad.

Tener dos, o tres, o siete, tiene también grandes ventajas; sobretodo –y para mí muy importante- el hecho de que cuando estemos viejos y cascarrabias los Domingos tendremos una carretada de familia en casa pa comer, con sus hijos, sus suplementos dominicales, sus maridos y mujeres, y esto fa caliu. Además si alguno tiene una desgracia mayúscula, el vacío no es tan grande. En cualquier caso, debe de ser cojonudo tener tres o cuatro hijos, cojonudo.
Pero los contras, ay con los contras, son obvios. Implica claudicar a tu vida y dedicarla en totalidad al desarrollo físico, educacional y cultural de los hijos. A algunos les gustará, y muchos otros no entenderán su vida de otra manera.

No así yo, que tengo uno y espero quedarme aquí. En somero cost-benefit análisis, y amparado en un barroero análisis de las utilidades marginales, lo que me cuadra es uno. Creo que maximiza pros y minimiza contras. Puedo tener casi todo lo bueno de no tener hijos (pasados los 3 años de edad del primate, claro), casi todo lo bueno de tener varios, sin ninguno de los contras de ambas opciones.

Yo entiendo y respeto a esa gente, mayoritaria, que planifica sus vidas en función de sus hijos. Sus fines de semana, semanas, y vacaciones pivotan severamente sobre las preferencias de sus hijos. Mayoritariamente los padres son felices por ello y me congratulo. Yo no; yo soy un tío egoísta, perezoso, que me gusta estar con mi gente, beodo y generalmente de ‘fer la meva’.
Mi mujer es EXACTAMENTE igual. Por lo cual, la perspectiva de ser ESCLAVIZADOS durante 20 años por el ballet de la niña, la liga de basket del niño, las vacaciones en chiqui-resorts, o las subidas a esquiar con 6 pares de botas y esquíes no es nuestro plan y espero que nunca lo sea.

Alguno podrá aducir que lo que digo en el párrafo dos es mentira, pero errará. Tengo varios amigos con varios hijos y absurdo es intentar afirmar que la pareja sigue con sus vidas y hacen lo que quieren; lo he visto con mis ojos y no es así.

Como cierre: bien es cierto que si hubiera manera de tener hijos que nacen a la edad de 3 años, quizá (sólo quizá) me lo replantearía. Tan sólo pensar en volver a pasar por todo ello me hiela la sangre; desde la primera eco hasta elegir cole y todo el proceso entre medio.

Creo que el argumentario no ofrece fisuras.

jueves, 20 de marzo de 2014

Las notas a mitad de temporada - Gerardo Martino, the man who wasn't there

Sí, a mitad, pues con la temporada cerrada los resultados empañan la realización de un juicio basado exclusivamente en intangibles.
Ya conocemos la historia: capricho del fenecido presi, llega tardíiiiisimo y no leído, aparentemente para hacer de puente hacia Scolari, y con un vestuario otoñal y viciado.
Todo ello son hándicaps, sobretodo el último, mayúsculos.
MAYÚSCULOS.
Bien, pero llega el día uno, la bola empieza a rodar, todo lo anterior queda atrás, y hay que juzgar los hechos factuales tal y como los he visto yo.

Para mí, Martino es un gestor y líder flojo, seguramente flojísimo, y nítidamente no-apto para el Barça o cualquier equipo de élite.
Se comenta que sus métodos son anacrónicos, y a la vista queda que su exigencia al plantel es modesta cuando no obscenamente liviana.
Siempre ha rehuido el conflicto y en cero casos ha encarrilado situaciones extra-deportivo-nocturnas adversas.  Y si lo hizo no se le hizo caso al parecer. Ambas inaceptables.

Lo digo antes del clásico para no verme sesgado por la frescura de los hechos: ha alineado por jerarquía cuando no a la carta.
Ha establecido titularidades y cambios cómo la portera de Núñez, y cualquier variante que hizo pareció ser para dar descanso a las vacas sagradas.
Si me equivoco me disculpo pero jamás pareció que intentara sacudir al equipo mediante soluciones nuevas. Castigó, a mi parecer en exceso, a la cantera. Lo fácil.

Sobre el terreno de juego en ningún momento de ningún partido, y llevamos cuarenta-y-pico, ha sido capaz de variar el curso de los hechos.
Cómo una hoja seca flotando sobre el río, el equipo siempre fue llevado por los acontecimientos y no al revés.
Absolutamente estéril desde el área técnica o durante el descanso, algo gravísimo para un cocach.

No dudo que es un gran tío, maravilloso tertuliano de sobremesa y fiel amigo. Seguro que sus hijas lo adoran y es un padrazo.
Pero para hacer aquello a lo que vino es muy flojo. Y eso que la prensa estuvo muy de su lado, que pregunte a Van Gaal sino.
Le deseo lo mejor, empezando por un feliz vuelo a Argentina en Junio.

Necesitamos bastante más para atacar se vector crítico de nuestra centenaria existencia.

martes, 11 de marzo de 2014

La Caperucita Coja

Creo que es este un buen momento para, desde una óptica didáctica incluso, recapitular los últimos acontecimientos acaecidos en Can Barça y ver qué hemos aprendido de ellos.
Para mí todo lo que está ocurriendo es como un gran libro de la caperucita roja o la cenicienta; pueden extraerse lecturas –obvias para la mayoría- pero aparentemente no suficientemente conocidas por el expresidente Rosell. Peix bullit, toma nota:

1-Que un jugador te vaya a encajar no es tan obvio como ver qué tío mete goles con el puto Santos. Eso ya lo hacía la portera de Núñez y así terminamos. Otrosí, fichar a un brasileño es generalmente una cagada; son inmaduros, irresponsables, faveleros e innobles. Hay que intentar evitarlo.

2-La venganza es un plato que se sirve frío y normalmente con un escupitajo. Tu revanchista vendetta contra la junta anterior (que hizo mil cosas mal también) es el resultado de una tremenda inmadurez y falta de respeto al destino. Normalmente la vida castiga al ruin, y en este caso, ya veo el boomerang girar. Mucha suerte y toda mala.

3-Tenerse a uno mismo en alto concepto es peligrosísimo. Creerse más listo que la directiva, redactar contratos sin fiscalistas, y esperar que ni la Audiencia ni Hacienda te vayan a trincar es, cuando menos, temerario. Asciende a rematadamente imbécil cuando se hace con la pasta de otros. Paga la coca.

4-Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Lo de que dejaste la presidencia por las amenazas recibidas por tu familia es falso. Fueron leves y mucho antes. Levantar falso testimonio y manipular la realidad suele pasar factura. Y lo hará.

5-Cómo decíamos en tres, peor aún que creerse más listo que el resto es pensar que la chusma es chusma. Lo es pero no siempre. Aunque el nuestro sea un país de cultura democrática endeble y embrionaria, hay que estar preparado para tener todos los ángulos cubiertos. Si un descamisado como Cases te pide algo, bien dáselo en público o en privado, pero asegúrate bien que no dejas ángulos muertos. Cómo Woodward y Bernstein, una piedra en el zapato te ha arruinado la carrera. Culpa tuya por subestimar el mundo que te rodea.

6-Y quizá la más importante, los favores se pagan, cada vez más. El apoyo de los Boixos, los medios, y la execrable élite catalana durante la campaña en la que arrasaste, debían ser devueltos. Y vive Dios que lo intentaste, persiguiendo a los Laporta Boys primero, organizando la NarcoGrada segundo, e intentando pegar el Gran Pelotazo inmobiliario en tercer lugar. Sé que me dejo cosas pero me da igual: los cuentos transpiran una parábola, y en nuestro caso la lectura es traslúcida.

Ha sido, y sigue siendo, un mandato IGNOMINIOSO, llegando incluso el pueblo a sublimar el tenure de Laporta, que fue enormemente discutible. Habéis despojado a Gaspart del título de peor presidente de la historia por 6-1, 6-2, y no se conocen límites al mal que podéis llegar a hacer.
-Caperucita, ¿a dónde vas?
-Al río a lavarme el chocho.
-Cómo ha cambiado el cuento!
-Ya te digo, neng.




Os anticipo cómo va a terminar está historia de catenaccios judiciales y mentiras: mal.