jueves, 18 de diciembre de 2014

Discurso de Navidad de Susan El Generalísimo

En estricta adhesión al pragmato-creacionismo, el año ha sido bueno.
Casi todos tenemos un aceptable nivel de salud, mayormente retenemos nuestros empleos, y a pesar de los pesares, de las contracturas, de los gripazos, de los achaques, de los esguinces, y de los visos de obesidad mórbida, cabe dar el año fiscal y calendárico por bueno.

En el solar estrictamente personal, mi mujer sigue soportándome relativamente (gracias probablemente a no hablarme o a mi turgente liquidez) y mi hija crece cómo una Diosa. No hay mejor tarjeta de presentación para tener un segundo hijo que mi primero, a pesar de lo cual que les den por saco a los niños. Enough is enough que decía Sinatra.

Centrémonos en lo importante: a pesar de dos baches realmente severos y algunas fases de muy profundo serra-ferrerismo, el año me ha consolidado alrededor del 10 sobre par, que es el punto de apoyo sobre el que atacar objetivos más altos. Estamos tocando más greens, ganando consistencia en el swing, y cómo se observa en el siguiente infográfico, vamos intentando dejar atrás los lagos. También valorar positivamente que este año sólo me he cargado dos palos golpeándolos violentamente contra algo a resultas de mis cabreos, uno menos que el año pasado y dos menos que en 2012.


En lo deportivo, cómo en lo político: en manos de chusma, sin salida plausible, y sin unidad para derrocar el establishment, sea en Moncloa, Zarzuela, Plaça Sant Jaume o Palco del Camp Nou. Si no nos ponemos de acuerdo y violentos no vamos a solucionar nada.

Pues nada: a seguir cómo siempre, que mejorar, esto no va a mejorar.
Sobre todo salud, hamichs.
Cordial tapa del delco,


GF

miércoles, 3 de diciembre de 2014

TODOS SOMOS SEGURATAS DOMINICANOS

Otro día, también en el resort dominicano, ocurrió algo bastante interesante y que demuestra que hay gente brillante aún.
Pocos pero algunos. El follonero es uno de ellos.

La noche esa de la taja en la playa (ver post anterior), uno de la comitiva catalana perdió las gafas. Dado el estado general, se dio cuenta al día siguiente y cada segurata que veíamos era interpelado alrededor del tema de si había encontrado las gafas. Todos que no hasta que uno que sí. Albrícias.

El que las había perdido las agarró, dio las gracias 12 veces al segurata, y se largó. El salvador esperaba algo de virolla, y aun con un gesto torcido, siguió con su ronda.
Le señalamos al de las gafas que era preceptivo y buenacostúmbrico untar un poco al dominicano. Aún con un gesto desaprobatorio, accedió al untaje en cuanto le volviera a ver.

Efeméride que se produjo por la noche, a eso de la una, cerca –extrañamente- de una barra. Fue ahí el dominicano uniformado y el otro le soltó un tanto, un fajillo, ni idea de cuánto, digamos que 10.
Y es ahí donde otro del grupo, el follonero, brillante él, vió la luz: en cuanto se alejó el segurata fue tras él y le ofreció 30 por hacerse el encontradizo con el de las gafas –de nuevo.
Y así fue: empezó el segurata a rodear al de las gafas así a lo tonto, con las manos en los bolsillos, y Gafas que se iba incomodando.
Sale el follonero y le susurra al oído a Gafas: “No le has dado suficiente; hasta que no pagues más no te va a soltar”.
Y Gafas que se iba incomodando, Prosegur que iba pivotando sobre el área, y nosotros desovados.

Al tiempo va Gafas y le suelta un segundo fajo, ante lo cual Prosegur se acerca con sigilo al follonero para dar por concluido el operativo, ante lo cual Follonero le da 50 para que le atosigue 10 minutos más, evento que se materializa; Gafas realmente angustiado, el segurata dándole conversación con gran determinación y trazando envolventes, y nosotros literalmente llorando.
Hasta una tercera vez se repitió el ritual, y créanme que eso fue algo muy remarcable.

Si uno fuera realmente bueno escribiendo, seguro que hubiera podido hacer llegar esta historia de la manera que merece, porqué fue un momento pivotal de mi existencia; creo que no he terminado de saber transmitir/reconstruir la jugada pero espero que al menos se haya entendido.

En cualquier caso, más allá de la comicidad intrínseca, la anécdota del otro día y la de hoy reflejan la espumosa relación entre necesidad y opulencia (todos somos opulentos en repúblicas bananeras). La pasta, y cuan más necesitado este uno más pirotécnicamente se manifiesta, es un poderoso manipulador de conductas y, en resumen, lo compra TODO.

Sin darnos cuenta nosotros mismos, cada día, en mil cosas, somos cómo esos pobres seguratas del resort dominicano. Hacemos, deshacemos, planificamos y arriesgamos en virtud de la recompensa del sistema, un sistema que –si pudierais verlo desde fuera cómo yo- os revolvería el estómago por su perversión.


Cordial abrazo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

TODOS TENEMOS UN PRECIO

Escribo esto antes de que se me olvide el tema, ya que sea por pereza, por desidia o por estar criando un toro de lidia, llevo días sin escribir y hay cosas que merecen la pena ser contadas.
La de hoy, “TODOS TENEMOS UN PRECIO”, cómo indica el título.

En Agosto, varios trolls fuimos a un sarao a la república dominicana (con minúsculas). Nos alojamos en un resort de esos de pulserita con playa, buffet y tal.

La primera noche salimos a fondo (de putas cómo ya habrá inferido el hábil lector) y regresamos al resort con sendas tajas piramidales y una hambruna canina. A pesar de la vigente prohibición de bañarse hasta las 8am, nos zambullimos en la piscina a la española originando gran estruendo y mortificando a los que dormían. Raudos acudieron  tres tíos de seguridad. Les hincamos un fajote de pesos o no-sé-qué mierda de divisa tienen ahí, y les dijimos que otros tantos estaban en camino si nos traían de zampar. A los 20 minutos salían los 3 negritos con bandejas de jamón, paté, croissanes resecos y tal.
Wòndaful.

La noche siguiente nos quedamos tajándonos en el resort, en lo que llaman ‘discoteca’, y tres minutos antes de que cerraran fuimos desfilando los 6 u 8 que éramos por la barra a pedir 6 copas cada uno. Hicimos acopio de víveres, bajamos a la playa (que de hecho estaba ahí mismo), y nos pulimos las 40 copas desnudos en el mar Caribe, no sin zidanes ni pavores ya que hay algas cómo trolebuses.

No de lid sorprendente, nos entró el apetito a eso de las 4 o las 5. Empezamos a chillar cómo locazas y vinieron los negritos. Sacamos el fajo y les EXIGIMOS comida. Se alejaron sólo para regresar a los 10 minutos: al parecer alguien había cerrado la cocina con candado tras el abuso de la noche anterior. Les cayó la del pulpo a los negritos.

A la tercera noche, volvimos a ir de p…copas, y al regresar ahí andaban los 3 negritos del Prosegur dominicano con un despliegue de bandejas que hubiera dejado helado al mismísimo Julio César Augusto. El sistema, las ofertas y demandas de Marshall, en un nuevo despliegue amatorio, se habían rápidamente equilibrado. Chupáos esa nacional-tietistas o sociatas del caviar… chusma, que sois chusma.


Lo dicho, poderoso caballero es Don Dinero.

lunes, 20 de octubre de 2014

El recordatorio

Salta el reminder: “Truca el Joan”
No es que no me acordara de él, voy pensando en ello, pero necesito un reminder claro que me haga coger el teléfono porqué sino siempre me parece mal momento.
Lo llamo y le pregunto que cómo están.
‘FATAL’.
No es de extrañar. Su padre y el de sus dos hermanos, buenos amigos también, murió hoy hace 10 días. Un hombre, vive Dios, ejemplar, muy querible y muy querido. Personificaba tantas cosas buenas…

Le intento consolar un poco; me ofrezco –de corazón- para quedar a echar unas copas. Él declina, no le apetece salir ni de día. Comprensible.
Abro el grupo de Whatsapp dónde estamos toda la cuadrilla menos él, les informo del status, y les recuerdo que hay que estarle encima –extremo que ya venimos realizando.
Me pongo otro reminder para volver a llamarle el Viernes y así, con los ojos un poco llorosos tras la charla, me pongo delante del Outlook y sigo con mis cosas.

No sé qué hacer ni decir cuando hablo con él. Me siento culpable por limitarme a ponerme reminders cada equis días y llamar.
¿Qué puedo o debo hacer? Me siento hasta culpable por tener que ponerme recordatorios. ¿De no ponerlos me olvidaría de llamar?
Sé que no, pero aun así, me los pongo.

Y luego deslizo los reminders a la derecha para eliminarlos y sigo con mi vida. Cómo todos los que estábamos en el Tanatorio o el funeral. En 20 minutos ya vas a recoger el niño al cole y todo queda en una de las tantas visitas al tanatorio que llevas hechas.
Debería haber algo que pudiéramos hacer. Tanta gente que hemos visto morir y aún no hemos encontrado una solución al duelo.

Y el Viernes saltará el reminder de nuevo y le volveré a llamar.
Supongo que el objetivo ahora es sacarle a echar dos cervezas.
Suena frívolo y bajo, ¿no?

Bah…

miércoles, 8 de octubre de 2014

Propuesta de Plan de Estabilización Femenino 2014/135.2

Estamos en una sociedad en la que la igualdad es algo deseable.
Tenemos políticas re-distributivas de la renta, se intenta –sin éxito- que los ricos contribuyan al sustento de los pobres, y en general se lucha para que nadie quede excluido o discriminado. Bien.

Lo que no puede pasar es que las chicas que están buenas se vistan para quitar el hipo y se maquillen para hacer una peli de Oliver Stone cada día cuando se levantan para ir a trabajar.
Esto crea un –para mí- inadmisible desequilibrio y aumenta el riesgo de exclusión social de las clases femeninas menos favorecidas.

Si tenemos un trecho de 4 puntos (una es un 3 y la otra un 7) y ambas se visten y maquillan zorrescamente, al final del tuneo una es un 4 y la otra un 9, con lo que la distancia entre especímenes crece y se crea un cisma entre clases. Ni hablo ya de los coconuts de silicona, que también añaden valor exponencialmente -que no lineal- en función del valor inicial. ‘Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres’, just like real life.

Creo que deberíamos regular esto.
Las tías entre 6 y 8 un poquito de sombrita y un toque de pintalabios, por encima de 8 se sale a la calle a pelo. Por debajo de 6, el cielo es el límite (a veces la sobremaquillación resta, vive Bankia)
Push up de braguita sólo por debajo del 5, y de cocos sub-6.
Peracas de broma sólo en casos extremos o tías por debajo del 5.

Creo que con todo esto daremos un segundo aire a estas chicas con problemas de aprovisionamiento de carne en barra, que son legión. Es un poco cómo el lastre en algunas competiciones de motor, o las salidas inversas en otras carreras. Se trata de reducir la desviación estándar para que todas puedan ir viendo barraca, que si no se da mucho murcielaguismo, sabotajes, inquina y tal. Y el auge del porno para mujeres, ese gran desconocido.

Es esta, esencialmente, una medida pacificadora.

Si tiene fisuras, yo no sé verlas.

Que tengan un feliz Díaz.

miércoles, 1 de octubre de 2014

El viejo del mazo

No quería que pasaran más fechas sin dar mi opinión sobre la comparecencia de Pujol en el Parlament el otro día.

O sea: viene un viejo de 84 tacos que lleva 11 retirado. Viene con las manos manchadas de mierda hasta los hombros, acorralado, abatido, y se enfrenta a media docena de cabrones que llevan semanas preparando la comparecencia/ejecución dispuestos NO a esclarecer los hechos, sino a sacar tajada política del entuerto.
Pues va el viejo les abofetea hasta hartarse.

¿Cuán triste es eso? Hay que ser de una incapacidad palmaria.
Ya lo dijo el propio exHonorable: “Si con lo mal que lo hemos hecho y lo corruptos que fuimos hemos logrado gobernar democráticamente durante 23 años, ¿en qué lugar quedan ustedes?”
Magistral.
Valiente ninja de la política el viejo Pujol…. Y tiene razón.

Rodeado de tal mediocridad (Raimon Obiols, Guti, Heribert Barrera, Ribó, Fernández-Díaz, Hortalà, Angel Colom, Vidal-Cuadras, Nadal, Maragall, Carod-Rovira) y tantos otros haciendo el mongolo, él, el corrupto, el del 3%, 4% o 5%, ha logrado ganar siempre.

Que además seas un corrupto es, amén de inherente al poder, intolerable, claro está, y pagar, pagará. Bien sabe él que mintió y que sus hijos están hasta el cuello de mierda, pero el viejo Pujol se rompió los cojones acompañando a empresarios a Japón, Westfalia, la Borgoña y el puto culo del mundo haciendo un gran trabajo. Miro a Montilla o Herrera o Carod-Rovira y se me cae el alma al suelo.

En definitiva, que la sesión del otro día fue cómo una partida de ajedrez entre Kasparov y un chimpancé albino sordomudo: obscenamente desigual.
Tan desigual, por cierto, como el combate entre el interlocutor más inteligente de Madrid y Mas.

A igualdad de ‘mecanismos’ todos los de Madrid juntos no le duraban a Mas ni 15 días.

martes, 30 de septiembre de 2014

El día que lo cambia todo

En mi mente la vida tiene dos partes claras: hasta los 40 y después. Cuando digo 40 digo tal, cada cual sabrá en su caso.
Esa línea divisoria viene marcada por la obsolescencia del alma, o más comúnmente, por el hecho de casarse, tener hijos, o lo que sea.
Cuando Julio Iglesias decía “de niña a mujer”, se refería a otra cosa pero si yo digo “de niño a hombre” ya nos entendemos mejor; las niñas se tornan mujeres a los trece y nosotros los hombres a los cuarenta-y-tantos (Dios mediante).

Decía pues que yo he cruzado ya la línea y me veo obligado a reflexionar sobre hechos objetivables. El titular sería que casi todo lo bueno sucede en la primera parte de la vida, y casi todo lo malo Y LO PEOR en la segunda.
Veamos en detalle:

1st half:
-Infancia. Cero preocupaciones a no ser que seas gordo o gafotas.
-Fútbol por un tubo, rodilleras en los pantalones.
-Primeras pajas, tajas, tetas y petas. Gloria.
-Fumas medio paquete, juegas un partido de fútbol, lo haces bien y metes 3, te fumas otro paquete, te tomas 2 Xibecas, te duchas y sales cómo si nada.
-18 tacos: carro. Universidad: fiestas.
-Novias, amigos, tajas, esquiadas y cafradas financed by Papi Investments.
-Trabajo: pasta por un tubo, más fiestas, los más viciosos por la napia.
PI-PI-PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII   --Half time--

2nd half:
-Digamos que te casas. En principio bien pero ojito.
-Pones las primeras lavadoras y friegas el primer puto plato.
-El curro ya empieza a crujirte.
-Hijos, que tienen cosas buenas pero también malas.
-Si te sale medio sub-regular, divorcio al canto. Paperassa, abogados, los niños amunt i avall, tedioso.
-Te vas deteriorando físicamente. Para correr 5 Kms en menos de 30 minutos necesitas ir en bajada o coger un taxi.
-Si te sigues liando terminas metido a putero o, peor aún, a farlopero gordo aceitoso en el Trauma.
-O la gran pesadilla, que en la puerta del Luz de Gas los seguratas nos paren y llamen a la poli diciendo que hay un anciano, probablemente enfermo de Alzheimer, desorientado en la puerta del club.
-Las hijas que se empiezan a vestir como putas y a costarte un riñón.
-Tus padres envejecen ya demasiadísimo
-Y palman.
-Y tú envejeces.
-Y tus hijos se van de casa y vienen los Domingos a darte palmaditas en la calva y no te hacen puto caso.
-Y tú envejeces demasiadísimo.
-Y te preguntas si aprovechaste bien ese flash en la eternidad de los días que fue tu vida.
-Y ves que no, pero que ya qué-más-da.
-Prótesis de cadera.
-Y palmas.

El segundo tiempo ofrecerá algunas jugadas de interés, pero ya las menos. Sobretodo centraremos el tema en el avance de los hijos, y en intentar frenar el avance del de la guadaña.

Qué NOS intento decir con esto? Que si las cosas van de culo, pues mucho vigor, tesón y fuerza; pero si no lo van AÚN, si no hemos enterrado a un hermano a los 20 años como hizo mi padre, o un padre a los 18 como hizo mi madre, o no tenemos niños ni gente cercana con problemas serios ni nada parecido, tenemos LA OBLIGACIÓN MORAL de dar gracias a Dios cada puto minuto de nuestra vida y no permitir que Douglas, el Constitucional, la liquidación del IVA o la Guardia Urbana nos den el día.

De verdad nos lo digo, seamos agradecidos mientras podamos, porqué una vez llega el día que lo cambia todo, cambia todo.
De manera irreversible.

Suerte ahí fuera.

jueves, 25 de septiembre de 2014

El Vigilante

Entre las ventajas y desventajas de tener hijos, hay una insuficientemente analizada, quizá por su insustancialidad.
Se trata de esa etérea y pesada carga sobre los hombros, que tras analizar en profundidad, definiría cómo el deber de asegurar su supervivencia, en el sentido más estricto.

Esta carga, aparentemente imperceptible o disuelta entre las demás muchas, ha tomado para mí un peso notorio en las últimas fechas, en especial desde que vi a un niño de tres tacos ahogarse en una piscina el otro día en un resort caribeño.
Se trata de un miedo muy vívido durante las primeras semanas de vida del descendiente, que se atenúa conforme el bicho ya tira, y que presenta un –primer- pico cuando ya corre por las calles, se baña en las piscinas, salta de un lugar a otro y habla con el primero que le viene. Del segundo pico ni hablo.

La percepción de peligro que tiene un adulto (*) desgraciadamente no viene por vía genética, y es harto difícil de adquirir. Ese ‘awareness’ al tráfico rodado, a las serpientes, a los rayos, o a ir a 180 Km/h por autopista en moto, no es algo con lo que nazcamos. Los niños, adquieren muchas cosas con la edad, comen solos, se cepillan los dientes, parecen personitas, pero carecen de este conocimiento holístico que les permite la supervivencia inmediata; a la vez, cómo que hablan y razonan, tendemos a pensar que su pensamiento y capacidad de supervivencia no presentan fisuras.

Pues eso, que no sé dónde cojones quiero ir a parar con esto, pero sí es cierto que, incluso por la noche cuando cierras las puertas y las luces de casa, o cuando metes al crio en el coche para ir a tal, o cuando les pones los manguitos o los dejas en el cole por la mañana hay, para algunos cómo yo, un estado de vigilancia incrementada, de ansiedad y RESPONSABILIDAD, que personalmente jamás había experimentado.

Antes si te matabas en coche te matabas, o si te cogía un chungo pues adiós-muy-buenas. Ahora, jaueber, percibo con claridad que he pasado de ser UN FIN a ser UN MEDIO, un soporte para que mi hija pueda bajar por el pasillo nupcial agarrada a mi brazo, y pueda emocionar a la escasa concurrencia con unas cálidas palabras el día de mi funeral.
Con el número 26, Forcepsita, sustituye el número 9, Fórceps, ya visiblemente cansado, carente de fuerzas, y con pinta de poder ofrecer poco más.
Que así sea.


(*) Adulto = más de 20 tacos en niñas y 25 en niños.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Pudo haber sido diferente....

Conforme ataco -por la zona sucia de la pista, trazando mal y coladísimo-, esta recta final de mi vida, reflexiono sobre lo que pudo ser y no fue.
Todas esas pequeñas ocasiones en las que, con determinación perruna, tomé todas las malas decisiones cómo un destornillador que siempre señala el Norte.
Pero da igual, mañana saldrá el Sport.

Uno de los puntos sobre los que con mayor intensidad he reflexionado ha sido el de la llegada del conocimiento, generalmente de manera tardía.
Si con 14 años hubiera sabido lo que sé ahora, otro triceratops hubiera cantado. Me pones ahora con un cuerpo de 18 años y un buen carterón en una discoteca y lleno un minibús.
Pero no entonces, no entonces…
¿Por qué se me privó, en su debido momento, de la sapiencia -que ahora ostento- que me hubiera convertido en un as?

Quizá se me ofreció consejo y no lo supe escuchar. Quizá mis padres o mis conocidos mayores me dieron hints que no supe escuchar. O no me los dieron porqué me rechazaban, no recuerdo.
Estoy inclinado a pensar, en cualquier caso, que hay un componente genético en el joven que le impide escuchar; una realidad cósmica no con fines morónicos sino con fines de pervivencia de la especie o algo parecido. No entiendo cómo ni por qué pero si todos, generación tras generación, nos negamos a escuchar y aprender de manera sistemática hasta que nos damos de bruces con la terca realidad en persona, algo esotérico habrá.

La mente del hombre no está preparada para procesar, no hasta los 25, momento en que el arroz empieza a pasarse. A nuestra inmadurez y necedad hay que añadir que el rival juega con blancas, con 7 caballos y 13 damas, y que nosotros no sabemos ni enrocar. Las mujeres, y lo veo con mi hija de 4 tacos, tienen una putería y una capacidad manipulativa que, en mucho, excede nuestras capacidades. Compiten, tejen, traman, conspiran, marranean, siempre con fines inconcebibles para un chaval de 15 años.

Mientras nosotros tendemos a ir a por la zebra herida y pegajosa -pues las buenas se acuestan con los guapitos-, ellas pican siempre alto; su preferencia es tirarse aquél a quien todas las demás preferirían cepillarse. Y si eligen a otro, algo habrán visto que en el largo plazo, y tras barroca triangulación, tiene algún sentido ulteriormente valioso para ellas. Complicado incluso para mí que soy quien intenta explicarlo. Su intrincación procedimental es tal que, incluso para un viejo cómo yo, es complicado de entender. Si además vienes genéticamente mongolizado cómo todo manso, pasa lo que pasa: pajas a punta pala, tajas, drogodependencia, accidentes de moto, alcoholismo y ulteriormente, desempleo y playstationismo crónico.

Es este un mundo complejo, y conforme veo la bandera a cuadros ondeando para los pilotos ante mí, en cierta manera agradezco haber abandonado estas lides –o, cuando menos, hasta que me divorcie, me líe con una del trabajo 20 años menor, empiece a encocarme y a vestir camisas hawaianas.

Lo dicho, que intentemos pasar a nuestros hijos algo que les pueda servir, cojones. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Gràcies per tot, President

Pujol es un héroe.
Vamos, que es un poco choricete, de hecho ha dado síntomas de ser un corrupto, pero a la sazón, y por comparación, es un héroe.

El poder corrompe, A TODOS, indefectiblemente; está en el genoma humano: si ostentamos suficiente poder durante el tiempo suficiente, terminaremos corrompidos. Tan cierto como que nos saldrán canas o flacidez de glúteos.
Es asimismo cierto que está en la naturaleza del poderoso no confesar. ¿Qué sentido tiene perpetrar ‘La jugada del polvorón’ para luego inmolarse? Ninguno.
Es pues OBVIO y algo que se asume que tanto Rajoy como Rosell cómo Pujol como Laporta como Anasagasti como Brufau como quien ustedes quieran tienen esqueletos en el armario.

Luego lo que nos queda, lo único que nos queda ante CUALQUIER poderoso, es ver la dignidad con la que se lidia con las sospechas y acusaciones (antes de que le cacen) y cómo se desenvuelven una vez cazados.
La trama Gürtel (todos los mandos del PP) están rozando la desfachatez durante la fase de instrucción y nadie duda que su comportamiento será mucho más que execrable cuando les crujan. Urdangarín se está desenvolviendo de manera más que cuestionable, Camps, Fabra, qué les voy a contar. Pujol, hasta hace 5 días, afrontó esta fase con relativa dignidad, en un silencio del que sabe que estamos hablando de días sino de horas.

Y luego viene la fase de la palmada. En esta fase se puede huir hacia adelante o echar un paso al frente y cantar cómo un hombre. Ese es el camino que eligió Pujol, a mi parecer conminado (cómo Durán) por Más a apartarse y declarar todo lo que procediera. Cantó, abandonó sus (injustas pero no más que las de cualquier otro Senador de mierda que en su puta vida ha hecho nada más que tangar) prebendas, y ahí está aguantando ahora el juicio de la calle y en breve, caso de no fenecer antes, ante la justicia ordinaria.

Sí, su trayectoria política cómo mandatario ha estado manchada por la ignominia de la corrupción, pero no más que en cualquier otro caso. Es un poco como lo del dóping en el ciclismo: si vas a jugar a esto tienes que atenerte a ‘las reglas’. No le excuso pero me parece una asunción inicial siempre plausible. Luego, cuando te pillan, puedes comportarte cómo un Señor o cómo una zorrita.
Él lo hará con dignidad, eso si no se vacía los sesos de un balazo en alguna de sus propiedades pirenaicas, tesis que abrazo.

En cualquier caso, por favor, no nos rasguemos las vestiduras a la vista de los abusos que cometió -en la misma medida que el resto, y felicitémonos y felicitémosle por al menos haber tenido esa pizca de dignidad tan extrañísima entre el despreciable gremio político. De hecho no recuerdo precedentes, y desde los 70s han desfilado decenas de miles de políticos, corruptos todos.


Gràcies per tot, President

martes, 1 de julio de 2014

Mi verdad sobre el racismo

Hablaré de mí. No pretendo que mi verdad sea absoluta pero bien es cierto que lo es.
Yo no soy racista, entendiendo el racismo cómo el odio o antipatía hacia una etnia o raza por el hecho de serlo desde un punto de vista bio-genético: ser racista es odiar a los chinos por sus facciones, a los negros por su piel, o a los judíos por sus tochas; odiar en función de atributos físicos innatos y generalmente asociados a una etnia.
Yo, repito, no soy racista.

Sí soy, en contraposición, culturista.
Sí: tengo postdilección por el comportamiento de ciertas culturas. No por algo genético sino comportamental, idiosincrático y cultural.
Hablaré claro: no detesto a los gitanos por ser de etnia gitana, con los ojos así, la tez asá, y así más bien descompensados: me desagradan por ser unos ladrones, unos racistas (ellos sí), unos machistas, unos animales, y unos inadaptados que sólo se adaptan cuando se rifan VPOs. Ya sé que hay tres o cuatro que no, pero remitiéndoles a mi extraordinario post ‘La excepción Pereira’, sí lo son.

Similarmente me desagradan los negros del hood en EEUU. Ya sé que han crecido durante generaciones en zonas muy jodidas y tal, pero deploro su comportamiento, su inclinación criminal, su extraordinariamente limitado raciocinio, y su incapacidad para querer cambiar las cosas. Ellos, también, son más racistas que el Klan, a diferencia de servidor, que mientras rechazo a estos, aplaudo mayoritariamente a los africanos que inmigran ilegalmente a Europa, que en condiciones atroces hacen lo que pueden por no hacer daño a nadie y son generalmente muy leales.

A los judíos, por cientos de razones que NO PUEDO ARGUMENTAR LIBREMENTE en internet, les tengo una brutal antipatía. Brutal. Y no es por su raza; es por su comportamiento, tan rematadamente sectario, egoísta, supremacista y humillante. Sí a supremacistas a estos no los bate nadie.

Y a los magrebíes, o moros, no podría detestarles más. Y no es por su cara, ni por sus vestimentas, ni por su ADN ni por sus bigotancos. Es por su puta intransigencia, su NULA capacidad adaptativa, su doble rasero a la hora de exigir/aportar tolerancia, y por estar abonados al integrismo, no sólo religioso, sino también intelectual.

Los españoles me parecen también deplorables, una cultura muy chiquitita, con grandes escritores, pensadores y pintores, pero con gentes con mentalidades anacrónicas, una percepción de sí mismos muy desalineada con la general, de comportamiento muy precario, y en general muy limitada.

Y podría seguir explicando porqué soy culturista; y recibirían los catalanes -los catalanets sobre todo-, los estadounidenses, los franceses, qué decir de los italianos!, y tantos otros.


En definitiva, el culturista como yo, rechaza a los grupos sociales en que prevalece la cultura histórica de las masas, generalmente atroz, sobre la capacidad del individuo de luchar por intentar ser un poco más persona. Escudarse en el entorno, en la historia, en la idiosincrasia, en la cultura de tu grupo para actuar de manera desconsiderada, atrasada y sectaria jamás será tolerado por el culturista -que no racista- de bien cómo yo.

viernes, 20 de junio de 2014

Hasta que el pútrido vertebrado abandone

Así pues, tiendo a considerar SIEMPRE al segundo coche el principal responsable del desaguisado.
Sí, me refiero a esos lances de circulación en que un puto retrasado mental ocupa el carril de la izquierda (el rápido o ‘Carril Élite’) para mantenerse a una velocidad moderada o obscenamente humilde, llegando incluso a veces a circular a velocidad inferior a la máxima permitida. De locos.

Ese tarugo, ese anormal mongolo, no deja de ser un tarugo y un anormal mongolo, y cómo tal, pues ahí está.
El problema, el verdadero problema, se manifiesta cuando un mongolo de similar calibre se queda detrás cómo un gatito, sin empujar, pitar, gesticular, hacer luces ni nada. Simplemente ahí detrás, paralizado cómo un conejo cegado por unos faros, dejando que pasen los kilómetros.

Porqué claro, el primero es un anormal analfabeto con una Citroën Berlingo, un comercial del recauchutado de material industrial de baja calidad, que trae un carpesano en el asiento del acompañante, fuma acaloradamente, y lleva la furgona llena de muestras y heces.
O es un puto viejo que baja a Salou a pasar el verano con su santa.
O dos peligrosas zorras de 45 años en un Q7.
Pero hay que tolerar y tolero.

El verdadero problema es el segundo coche, el MACRO-MONGOL, el hijo de la gran peluda y purulenta fulana que:
a) Es incapaz de despejar la vía
b) Impide con su satánica presencia y existencia que un no-subnormal (sí, un 15% de la población somos no-subnormales) alcance a despejar la vía por cuales fuere métodos.

Claro, si arremetes (supongamos que somos el tercer coche) contra el MACRO-MONGOL, el MACRO-MONGOL nos hará aspavientos indicándonos que tiene al MONGOL delante, incapaz de entender que las luces se las damos a él por ser tan rematadamente hijo de cabra de no dar luces a su predecesor. No sólo eso, se indignará el puto bípedo llegando incluso a poner en peligro nuestro tránsito por el mundo en forma de frenazos y bandazos.

Si algún día vais por el carril izquierdo (que espero que no), y el de delante os bloquea, no seáis tan rematadamente escóricos de pensar que “habrá que tener paciencia”. Arrolladle, iluminadle, acosadle, mortificadle hasta que el pútrido vertebrado abandone el carril élite.
Es vuestra obligación.

Gracias.

miércoles, 18 de junio de 2014

TRUE DETECTIVE Review -No spoilers

Llego tarde como siempre y supongo que ya se ha dicho todo. Diré empero lo mío:
True Detective me inspiró, me golpeó, y me hizo revivir sensaciones en cierta manera ya olvidadas.
Porqué la manera en que transporta al espectador a esa américa profunda, aislada, solitaria, y desenchufada de todo (el white-trashismo) no tiene parangón.

Viví bastantes años en EEUU y conozco, no bien pero sí conozco, ese tipo de vida. Colateralmente, por amigos de amigos, por esa barbacoa que hicimos en el rancho de tal tío 100 Km al sur de la ciudad, por esa otra excursión…, y Louisianna, por esa semana que pasé ahí conduciendo sin rumbo. Esa es la realidad de EEUU que pocos alcanzan a ver, que en ningún modo guarda relación con NY, Boston, Washington, Miami, San Francisco, LA o Las Vegas, la que pocos conocen, y la que para mí resulta más relevante.

Es curioso cómo fuera de las grandes urbes, en Europa la gente tiende a vivir de forma atomizada, los pueblos siempre son de pared contra pared; mientras que en EEUU el mecanismo es el absoluto contrario: el aislamiento como modo de vida. De hecho incluso en las grandes ciudades (exceptuando NY y Boston esencialmente) la gente vive mayoritariamente en casas aisladas, si bien bastante concentradas, en lo que llaman ‘suburbios’, que es lo mismo que aquí pero con gente bien en vez de humilde.

Pero en el restante 98% del territorio, viven en un aislamiento de cientos de metros, con unos acres, bastantes, pasados de padres a hijos desde hace algún siglo, y dónde el propietario es soberano. Eso entronca con la tradición armamentística, imbuida de pleno en la cultura ‘extra-costas’ de los EEUU. Es bajo esa arquitectura social, la de la propiedad como valor fundamental protegido por las armas, la del aislamiento y la no-interacción, que nace esa psicopatía que no sólo aparece en los asesinos de las películas sino que, en mayor o menor medida, resulta aparente al observador que se fije.

Se trata de una interacción social basada esencialmente en lo laboral, con inserciones al bar del pueblo, al supermercado, y al Wal-Mart. Más allá de eso, la gente vive en su reino inabarcable al resto. Mucho de ese aislamiento viene también propiciado por el desarraigo tradicional estadounidense, dónde la gente presenta tremenda movilidad geográfica a todos los niveles sociales, redundando en pérdida de amistades, lazos endebles, y la amistad entendida cómo un tema que se erige alrededor del vecindario o el entorno laboral.

Muchas veces dije cuando vivía ahí -y después-, que EEUU me da miedo. Miedo de verdad. Cuando sales del entorno controlado de tu gran ciudad, da miedo ver las caras, los coches, las casas, los jardines, los porches, los andares, los acentos…. A mí me da miedo. Es una sociedad, y pienso en el Mid-West, el Sur, y cualquier zona alejada 15 millas de la ciudad, muy desestructurada y dónde lo raro es encontrar un tío normal. Sabe Dios qué vidas viven en esas yards, en esos sótanos, en esos clubes de line-dancing, en esos pueblos de 3,000 habitantes, y en ese terruño tan áspero.

True Detective supo transportarme de nuevo ahí y exponer las cosas de manera muy similar a cómo las recuerdo.
Si añadimos una cinematografía dónde cada plano tiene un porqué, con música cuidadosamente barnizada, con un actor espectacular (y otro aceptable, vale), y un storyline que siendo trillado aporta ángulos diferentes, nos hallamos ante una obra maestra.

Es que hay cosas que diferencian una obra de arte de una obra excelente, y True Detective las tiene todas.

Tengo una pregunta pero la hago en los comentarios, dónde si podemos spoilear, caso de que venga alguien a comentar.

jueves, 12 de junio de 2014

Depilación extrema (FOROS II: Capítulo final)

Estimados amigos: 

No suelo escribir en el foro, pero necesito vuestro consejo en lo que puede ser una decisión crucial. Desde hace un tiempo sospecho que mi mujer me engaña. Ya sabéis, las cosas típicas como esas llamadas a casa que cuando descuelgas no contesta nadie.

Ropa sexi, Depilación extrema. Mi mujer sale con amigas últimamente, pero le pregunto sus nombres y me dice que no las conozco, que son amigas del trabajo ... Me quedo despierto para verla llegar en taxi, pero ella baja por la calle a pie y a lo lejos escucho un coche alejarse del que se ha bajado a la vuelta de la esquina. ¿Quizás no volvió en taxi...?

El otro día cogí su móvil sólo para mirar la hora y se puso como loca gritándome que nunca cogiera otra vez su móvil y que si la estaba espiando porque necesita su espacio. Nunca he hablado de esto con mi mujer. Creo que en el fondo no quiero saber la verdad, pero anoche ella volvió a salir y decidí que iba a investigar.

Aparqué mi moto cerca del garaje y me escondí detrás de ella de manera que tuviera una buena visión de toda la calle cuando ella llegara a casa. En ese momento, agachado detrás de la moto, me di cuenta de que la tapa de balancines perdía algo de aceite. Y aquí viene mi pregunta:  ¿Reaprieto y me la juego a que se pase de rosca o me lío y cambio la junta?

Gracias y abrazo.

[No es mío, recibido por Whatsapp]