viernes, 20 de junio de 2014

Hasta que el pútrido vertebrado abandone

Así pues, tiendo a considerar SIEMPRE al segundo coche el principal responsable del desaguisado.
Sí, me refiero a esos lances de circulación en que un puto retrasado mental ocupa el carril de la izquierda (el rápido o ‘Carril Élite’) para mantenerse a una velocidad moderada o obscenamente humilde, llegando incluso a veces a circular a velocidad inferior a la máxima permitida. De locos.

Ese tarugo, ese anormal mongolo, no deja de ser un tarugo y un anormal mongolo, y cómo tal, pues ahí está.
El problema, el verdadero problema, se manifiesta cuando un mongolo de similar calibre se queda detrás cómo un gatito, sin empujar, pitar, gesticular, hacer luces ni nada. Simplemente ahí detrás, paralizado cómo un conejo cegado por unos faros, dejando que pasen los kilómetros.

Porqué claro, el primero es un anormal analfabeto con una Citroën Berlingo, un comercial del recauchutado de material industrial de baja calidad, que trae un carpesano en el asiento del acompañante, fuma acaloradamente, y lleva la furgona llena de muestras y heces.
O es un puto viejo que baja a Salou a pasar el verano con su santa.
O dos peligrosas zorras de 45 años en un Q7.
Pero hay que tolerar y tolero.

El verdadero problema es el segundo coche, el MACRO-MONGOL, el hijo de la gran peluda y purulenta fulana que:
a) Es incapaz de despejar la vía
b) Impide con su satánica presencia y existencia que un no-subnormal (sí, un 15% de la población somos no-subnormales) alcance a despejar la vía por cuales fuere métodos.

Claro, si arremetes (supongamos que somos el tercer coche) contra el MACRO-MONGOL, el MACRO-MONGOL nos hará aspavientos indicándonos que tiene al MONGOL delante, incapaz de entender que las luces se las damos a él por ser tan rematadamente hijo de cabra de no dar luces a su predecesor. No sólo eso, se indignará el puto bípedo llegando incluso a poner en peligro nuestro tránsito por el mundo en forma de frenazos y bandazos.

Si algún día vais por el carril izquierdo (que espero que no), y el de delante os bloquea, no seáis tan rematadamente escóricos de pensar que “habrá que tener paciencia”. Arrolladle, iluminadle, acosadle, mortificadle hasta que el pútrido vertebrado abandone el carril élite.
Es vuestra obligación.

Gracias.

11 comentarios:

AxL dijo...

Gran reflexió. I demà un post sobre el Macro-Macro-Mongol que va tercer i no apreta el segon.

Anónimo dijo...

Yo llamo a esos Macro-Mongolos "Putos Justicieros". Creen tener la razón, los muy zoquetes. Se atreven a decidir sobre MI, insisti, MI TIEMPO, y sobre eso, ay amigo, sobre eso solo decido YO y mi SANTA. No ha nacido el pajarraco que pretenda gestionar MI tiempo y no reciba su merecido en forma de maldición milenaria o salivazo grumoso.

Como viene siendo habitual, gran calidad en el post. Felicitaciones efusivas pero sin mariconadas.

General Fórceps dijo...

Es el problema, Marshalliano, del disfrute del bien público, y whether or not su uso resulta excluyente o no.

Si voy a un parque público y uso el columpio, el otro se espera y todos lo disfrutamos. Si vengo y me cago en el columpio, excluyo a otros de su uso.

Los gilipollas que circulan como basura en la vía pública se cagan sobre un bien público, y consecuentemente necesitan ser castigados.

Rafadalton dijo...

Et recomano col·locar al vidre de darrera del cotxe un panell de leds d'aquells on pots escriure frases http://91.229.239.8/fg/981/06/98106311_2.jpg

I en adavantar-lo aminorar més que ell i fer-li llegir aquestes reflexions. Et quedaries a gust i ajudaries a d'altres conductors.

Semen-up dijo...

Si, el segundo és un macro mongol, no discrepo, pero creo eres demasiado benevolente con el primero. Sobre todo con aquellos que cuando los iluminas, abocinas, increpas y empujas, te señalan los discos de 80 como diciendo "pero donde vas?, si no se puede correr más y te estoy haciendo un favor"... echándote por tierra ese itinerario que tu tienes tan bien medido de ir a 140 entre radar y radar y frenazo un poco antes de llegar al siguiente.

General Fórceps dijo...

Aciertas, Semen.
Hasta que se permita el uso de armamento en los coches, tendremos que seguir surrogados al tema audio-visual.

Anónimo dijo...

Pussies! En Turquía la gente adelanta por el arcén.

Cualquiera de los dos.


Firmante por Dios.

Anónimo dijo...

Hòstia tio, fa anys que penso el mateix (i diria que ho he tuitejat) pel que fa a cotxes lents a la carretera, no essent el lent el problema (pot passar, la imbecilitat és molt prevalent) sinó el tontodelcul del darrera que no s'atreveix a passar-lo i genera caravana perquè fa que als de la cua els costi molt més adavantar-ne dos que un. Situació exasperant.

Per quan post d'Odcarini com el wue vas fer de True Detective però dobre 'Escenas de matrimonio'?

Rai

Anónimo dijo...

Ahir vaig veure un accident, greu, amb gent sobre l'asfalt i tal...

Exasperant sí, ni puta idea de conduir, sí, jo també odio els que van pel carril del mig quan tenen el de la dreta lliure, sí, sí encara que hi hagi lloc a la esquerra... VES PER LA DRETA JODER... però o conservem una mica de calma o a base de menjar-li el cul al de davant i posar-nos nerviosos només aconseguirem dar con nuestros huesos en el volante...

Precausióoon amigo condustor...

Bona verbena!

Guillem

Fingolfin dijo...

Un adelantament per la dreta és el mal. Per tant, molt d'acord amb la penúltima frase del post. Jo actuo així en tals casos.

Anónimo dijo...

Yo no recomiendo achuchar, porque la mayoría de estos macro-mongoles no usan los retrovisores, ergo no es efectivo y sigue siendo peligroso. Lo mejor es estudiar rápido la jugada y hacer un adelantamiento limpio por la derecha en cuanto se presente la ocasión. Si se viaja con la familia, sólo hay una opción: resignarse, pues cualquier otra nos dejará como violentos. Y a la mujer no le gusta.