martes, 31 de agosto de 2010

El milagro de la bida: Respira!

Sabía perfectamente, ya años antes de tener un churumbo, que si no hacía un esfuerzo enloquecería atrapado en mis paranoias el día que lo tuviera. Es que me conozco, y si ya creo que tengo todos los síntomas del Ébola tras ver cualquier documental sobre el virus, el pánico a que el churumbo se me cale en medio de la noche ha sido galopante en mi inconsciente.

Lo llevé bien. Durante las primeras dos o tres noches me levantaba cada 4 minutos a ver si el churumbo respiraba –y cuando no se movía le metía un toque para ver si tal- pero luego lo di por vivo y ya no miro tanto, quizá dos veces por noche.
La última es que el bebito es autista.

Sí, llevo tres días convencido (concretamente desde el otro día que mirando el PGA un comentarista se refirió a los problemas personales de Ernie Els que ya estaba lentamente superando, que conciernen el autismo de su hijo) de que el bebito es autista. Ya me dirás, coño. Pues eso.

Y desde entonces que no paro de tocar los huevos a la pobre criatura intentando que interaccione conmigo para demostrar que NO es autista. Desgraciadamente, interactúa poco o nada. Ignoro si es autista o no, pues desconozco si a las ocho semanas los bebitos se espera que reaccionen, jueguen con mierdas y tal. A veces parece mirarme pero si me muevo se queda mirando a La Vírgen, a veces parece que escuche pero no del todo, y si le doy algo a menudo ni lo ve ni le hace puñetero caso. El otro día durante el partido ni se inmutó con ninguno de los 3 goles –ni con el paradón de Valdés. No sé si mi impaciencia me hace ver fantasmas o si he detectado con gran tino los incipientes síntomas de tamaña anomalía.

Si alguien sabe más o menos cuando se espera que interactúen incluso al nivel más primario que me lo haga saber, pues esto es un sinvivir –y el bicho debe andar hartito del viejo tocacojones.
Gracias.

lunes, 30 de agosto de 2010

Sexo, mentiras y cintas de velcro (Sex, lies and velcro tapes)

Madeleine solía jugar al Monopoly con su gato Rufus ©.
A veces se lo cepillaba o le contaba trolas.
Y un dia lo amordazó con velcro.
Big fucking deal.

THE END

CAST
Angelina Jolie….Madeleine
Cat Stevens…..Rufus

jueves, 26 de agosto de 2010

Ojito, post visionario

Yo que soy un tío que las ve venir os aseguro que lo que está por regresar, aparte de una película de Mazinger-Z, son las famosas hombreras de los 80s, pero con una variante.

Sí, esas atroces hombreras que hacían más masculinas a las chicas y que incluso algunos pavos vestían, hombreras que tendían a descolocarse y las hembras se iban reposicionando patéticamente.
Parecerá, viva Horus, una cosa de la Edad de Los Cojones, pero ocurrió hace nada y algunos, los más seniles ya, recordarán esos video clips de los 80s de Madonna, Talking Heads, Communards y tal. La hombrera fue una realidad, inexplicable si quieren, que está a punto de retornar.

Pero con la variante a la que me refería al empezar el post: las hombreras vendrán ahora en forma de implantes de silicona. Tal cual, como con las peracas. Así se evitarán esas caídas de hombrera tan desagradables y todo el engorro a la Gravedad asociado. Lo que a priori pudiere parecer una atrocidad, sólo necesita el sales pitch adecuado. A ver si no es enfermizo ponerse tetas, pómulos o labios, por no hablar de piercings o el tatuaje en sí. Además, ahí donde haya la posibilidad de hacer pela siempre habrá alguien que tocará los hilos adecuados para llevar a la práctica la idea.

Cuando dentro de 15 años las hombreras de silicona sean una realidad tan aceptada como las gafas, el cigarrillo electrónico o el reloj-teléfono, podréis decir a vuestros amigos –los pocos que queden vivos ya-: “Esto lo leí yo en un blog hace décadas” y quedaros tan anchos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Crítica de Cine: 'Pandorum' und 'The Surrogates'

Retomamos esta ya legendaria sección con ‘Pandorum’.
La empecé a ver hace medio año y me dormí sólo empezar. Los tonos oscuros me agradan pero si lo son demasiado me narcotizan. En definitiva, ayer la volví a enganchar más o menos desde el principio y me quedé. Y me sorprendió, pues es una de esas –tantas- películas que parten de un concepto soberbio (la humanidad, en los instantes finales de existencia del planeta Tierra, manda una macro nave espacial con miles de personas dentro rumbo a un planeta lejanísimo de condiciones similares) y el espectador teme que en cualquier momento toda la trama se vaya a pique por alguna barrabasada del guionista.
Me temí lo peor con la aparición de unos [REMOVED BY SPOILER POLICE] y unos intercambios de [REMOVED BY SPOILER POLICE] y [REMOVED BY SPOILER POLICE] bastante prescindibles, pero conforme el film sigue avanzando, recupera altura y nos ofrece un desenlace bien visto. De óptimos efectos especiales y discretas interpretaciones, destacar los cocos y los cocos… -reemplacen unos ‘cocos’ por ‘ojos’- de la actriz esa que, repito, tiene unos cocos que pá qué.
Una peli de esas que volvería a mirarme en cualquier sobrecocos.

8.09/10

‘The Surrogates’:
Yo no entiendo como nadie me habló de este peliculazo. De hecho voy a IMDB a ver qué le dan…. ah, un 6.3, que no está mal en esa web, el personal es muy exigente. Pues eso, que el film me entusiasmó. Habla de una sociedad en que nadie sale de casa y todos conducen androides desde un panel de control. El robot, que puede o no tener un cuerpo igual al del ‘operador’, hace vida normal mientras el ‘operador’ jamás sale de casa. A partir de ahí se lía un follón ya que al parecer según qué le ocurre al robot, se carga también al operador remoto. Otra de esas pelis en que uno piensa ‘ay mis muelas, cómo me la van a liar ahora, qué puta mierda va a ocurrir’ pero al final ve con algarabía que no, que la historia está bien apuntalada. Guión excepcional, uno puede discutir que los papeles presentan poca profundidad –cuando no nula- y que los personajes están muy ligeramente esbozados, a lo que yo contestaría que me importa un güebo de pato cómo le va el matrimonio a Bruce Willis en la película (y en la realidad) y que me interesa más qué hace la gente que las motivaciones que les llevan a ello. Detesto que me taladren media hora para que yo entienda por qué Epi mata a Blas. Bueno, coño, que un peazo peliculón alrededor del cual querría presentar mi maravillamiento por la diferencia en las caras entre los androides y los humanos, un trabajo de maquillaje o CGI absolutamente colosal. La ‘closing scene’, con los androides [REMOVED BY SPOILER POLICE] por las calles de la ciudad, adquiere un nivel de magistralidad suprema similar al de los 5 primeros minutos de ‘The happening’.

9.22/10

martes, 24 de agosto de 2010

Hay veces que una conversación merece ser recordada...

…cómo es el caso de esta acaecida hace un rato.

Heredo una secretaria nueva que antes trabajaba para otro pues la mia se suicidó, nos presentan como es debido y empezamos a pencar. Al rato le pido una tasca, relativamente creativa, y ella me presenta sus dudas sobre sus capacidades, a lo que replico:
-Pero a ver, ¿a tí te ficharon por guapa o por inteligente?
-Supongo que por guapa.
-Eso fue inteligente.

Las interpretaciones de la frase final son numerosas y no menos jugosas.

lunes, 23 de agosto de 2010

658 057 585

Otro sagrado clásico en mi vida son los números de teléfono sin referencia. Aparecen no muchos, tres o cuatro al año, pero cada vez hacen pupita. Hoy abro mis notas aquí en la oficina y me sale este número. Ni idea de a qué se refiere, gracias a Dios no viene subrayado ni con una señal de exclamación, pero está escrito en tinta roja, lo que es una pésima señal, si bien no siempre hay relación directa entre color y gravedad –en mi caso.

Antiguamente tras dos días viéndolo en la hoja de papel llamaba, pero ahora he circunscribo esta operación –y no siempre- a las llamaradas perdidas del móvil. Tengo que aprender a vivir con estos interrogantes, pero la verdad es que apuntar el nombre al lado del número es una de estas operaciones en las que hay que invertir tan poco a cambio de unos rendimientos sabrosísimos, sobretodo comparado con la alternativa que es la duda y la desazón.

jueves, 12 de agosto de 2010

Crítica de medios: spot TV3 verano 2010

No sé qué tiene el verano que viene siempre presidido por la redundancia y la mongolía más aberrante. El tumor de la canción del verano parece resisitrse a desaparecer -asumo, pues ya ni sé cual debe ser la canción del verano- pero hay un perenne halo de repetitividad que lo absorbe todo, absolutamente todo.

La Vanguardia me aburre -ahora que me leo la versión hardware a diario- con las redundantes notas sociales de cada puto verano desde que tengo uso de la razón: un famoso pianista que embelesa en el sacrosanto y multi-colosal Castell de Peralada, el simposium de farlopettis en Mallorca a la estela del bribón del Bribón, las paupérrimas cantadas de havaneres en Calella -que ya deben estar al caer- y otras mil mierdas invariables. Este año nos hemos librado dels focs de camp y de las medusas -not fully though, there are none you damn fools!.

La programación en televisión es un nefasto combinado de refritos donde destacan los telefilms -de nulo presupuesto, o sea, cada actor se paga maquillaje y estancia- sobre cocodrilos que se comen a estudiantes, y los hombres del tiempo que no dan una.

Bajo estas draconianas condiciones sólo nos falta la LAMENTABILÍSIMA campañita de TV3, esta:


No dudo que en cuanto la han visto enchegar han parado el vídeo. Si la campaña ya es malísima -eso de las caretas como si los descamisados de TV3 fueran alguien es como para cortársela- lo que ya me hiela el esperma es que al parecer hay como un concurso por el cual los televidentes pueden mandar sus vídeos realizados tras imprimirse las caretas (de no-sé-dónde), y por lo que veo algunos espectadores lo han hecho.
El estío puede ser desesperante, lo és, pero llegar a este punto es absolutamente terminal.

Y luego la frecuencia, claro. Lo bueno, si breve/escaso, dos veces bueno, y estar colando esta puta cuñita cada 3 minutos es un tormento insondable para el espectador no-mongolo como yo.
Algo falla en TV3.

martes, 3 de agosto de 2010

By the sing of a hard (por el canto de un duro)

Oh casi se me olvida esta…
El otro día anduve en una boda, todo bien, y en esas que por avatares del vespino terminé hablando con una pareja a la salida de la iglesia, él con un fuerte acento de Lleida, ella de finos acabados. No sé de qué hablamos –posiblemente de mis protuberantes bíceps y de mi presunto pollón- pero me dio que el tío me sonaba de algo.

Luego, aquello que vas rebotando de grupito en grupito lo que te dura la copa, me enteré que el tío era banquero en Andorra y que llevaba equis semanas con aquella chica, amiga de una amiga. Y en esas que pasa el rato, estoy con un grupito de colegas pirenaicos en un corrillo, pasa el banquero, y uno de ellos exclama ‘Hostia, què hi fas-aquí-tú?????’

‘Hoooombreeee’ tal y cual. Se abrazan, ‘que si esto que si lo otro’, y el tío se va pues parece tener cierta prisa.
Y uno de mis amigos que me dice:
-‘Este….este es de los más finos de la comarca. Aquí donde lo ves, bien peinadito y tal, corbata impecable y toda la pesca, traficante de cojones. Hijo de traficante, empezó con el tabaco y fue escalando hasta el culmen del tráfico de arte robado pasando antes por perfumes y joyas. Y esto a su edad. Un flecha’ –me decía asintiendo efusivamente- ‘un auténtico flecha. Este desde los 16 tacos que va por el mundo con Mercedes, pero como vive Dios que no le han pillado nunca, NUNCA, y tras 10 años fent lo contrabando, hay que ser bastante bueno para que no te metan mano’.

Y la novia, de finos acabados, creyéndose que es jefe de oficina y que baja a Barcelona a ciertas reuniones directivas.
No: lleva el Mercedes (seguramente birlado a otro traficante ya enchironado) lleno de productos robados y de contrabando.
No hay reuniones, no hay banco, no hay nada.
Y como lea este blog, me voy a desovar.
Viva Benz!