jueves, 22 de junio de 2017

Las mujeres

La gente, sobre todo las feministas, se preguntan por qué hay pocas mujeres en puestos de responsabilidad, directivos, tal.
Señalo -con diligencia- que tampoco grandes Emperadores, dictadores bananeros, narcos, ni traficantes de armas han sido mujeres. ¿Por qué?


Ayer fui al festivalito de fin de curso de mi hija. Me tuve que tragar desde P3 (A y B) hasta 2º de ESO (o cómo se llame), o sea que vi a bastantes niños del tirón. Los del A y los del B.
Unos 250 niños, agrupados en clases de 25, con un ratio macho-hembra del 50%. Uséase, buena muestra y equilibradísima, no cómo @gemmagaldón

Algo resultó innegable: en cada clase había 1, quizá 2, en algunas 3 niños que ya ves que tal. Niños machos.
Ojos vivísimos, gesto nervioso, un seguimiento errático de las coreografías, constantes miraditas, guiños y ademanes a los padres, un estado de sobre-excitación y contestatariez severo.

Iban a destiempo, se agarraban a otros que intentaban bailar, mongoleaban, dinamitaban, saboteaban y hasta se revolcaban sin rubor alguno. A la hora de salir del escenario, no se iban y seguían haciendo el cabra para los padres, entusiasmados ambos. El típico pieza, el niño ‘nervioso’ para los padres y ‘odioso’ para el resto del mundo. Un niño de los muchos que ves en el Caprabo los jueves.

Yo me los miraba y pensé, inconscientemente “ahí hay un político en ciernes, un presidente de la Real Federación Española de Golf, un cap del Consell Comarcal de tal, un traficante de lanzaderas SAM, un bróker cocainómano, un tío de 55 años en un SLK descapotable con una putita de 22, o un arquitecto de fraude piramidal multi-billonario”

Y seguramente acerté en muchos casos. Gente que siempre sobresaldrá. Gente con enorme auto-confianza y desdén por las normas, los primeros del instituto en tener moto, los primeros en follar, los primeros en tener 3 novias a la vez, los primeros en tener un Golf GTI, en meterse coca cada fin de semana, en levantarse un dineral sin haber tenido nunca jefe, en quitarse a alguien de en medio, en encamarse con 6 putas ucranianas simultáneamente, y potenciales candidatos a ser encontrados con 34 balazos con la cabeza apoyada al volante de un Lamborghini Murciélago en un descampado de Puerto Banús.

De este sub-grupo, los que tengan más cabeza, podrán tener vidas exitosas pero normales. Los que no, en Soto del Real o con una piedra atada en el cuello, pero todos habrán disfrutado de vidas con un grado de transgresión y candidatura al éxito. Su propia prepotencia les llevará abajo en muchos casos, pero nunca cambiarán.

Niñas con ese perfil vi media. Las hay nerviositas pero no de bofetón. Son diferentes. No están tan desequilibradas, no son tan ambiciosas (mayoritariamente, y las que lo son son peores que mil cabrones) y en general no aspiran a dar por culo y saltarse las normas.

Juegan a otro juego, más perspicaz, más sutil, menos estruendoso, con otros objetivos muchos menos dañinos.


Es por eso que arriba siempre hay hombres. Malos hombres normalmente. 

jueves, 15 de junio de 2017

Mi reviscolada

Mi reviscolada -ya cruzado el Trópico de mi vida (cuan atrás queda el Ecuador!)- está moviéndose de maneras misteriosas.
Pareciere que estoy implementando una serie de medidas, sumamente contradictorias entre sí, que se offsetean y re-ajustan (desajustan) perpetuamente como un reloj atómico chino.

Empecé a correr en 2012 o 13 para perder peso. ¿Por qué quería perder peso? Porqué me entraban arcadas al verme en el espejo saliendo de la ducha. No quería parecer un pederasta ahora que tenía una hija de 2 o 3 años, por lo cual la empresa parecía cabal y ajustada a derecho.

Cuando sumaba no menos de 12 kilómetros fui absorbido por un vórtice vermaelen-iniéstico galopante. Si no era la rodilla era el Tendón de Perales, resonancias, radiografías, todo mal, vender.

Me recomiendan bicicleta “para muscular, pues tengo la rótula como la picha de Relaño, desgastada y desplazada”. Encontré por LA FINCA una bici de €100 que me regalaron por algún cumpleaños y jamás toqué. Llevaba 5 años tirada en una esquina soportando estoicamente carros y carretas. El esqueleto de óxido y yo anduvimos coqueteando entre el llano y la bajada durante meses, hasta que me di cuenta de que sudaba poco y volví a correr, para recaer por todos lados pero con 3 años más.

A lo largo de ese periplo, me auto-convencí de que con el palo que me daba salir, necesitaba un premio tras mis 27 minutos de furioso sprint a 7’14” por Km. Empecé asín con la cerveza y el cigarro como premio a mis salidas “deportivas”. Empecé con una lata de Estrella y terminé con un botellazo de Leffe de 0.75. Y a menudo dos cigarros. “EL PREMIO, hoyga!”.

El peso ni fu ni fa, pero puteado corriendo y recayendo con el tabaco. “Pero soy un runner, copón”.
Luego hasta 3 personas me dijeron que lo mejor para perder peso son, paradójicamente, las pesas. Me compré un set de mancuernas en Amazon.cat y así mientras miro pelis por la noche hago maniobras absurdas y abdominales durante 20-30 minutos (mentales; de reloj serán unos 5 o 7).

En la alimentación (que es el 80% de la solución, no el deporte) hubo cambios radicales también: me quedo muy hambriento después de cenar casi cada día, y al tercero peto, me pongo como el Rey Emérito Juan Carlos el día de su despedida de soltero –Boca Bits, Pantera Rosas, Chips Gourmet, fuet Obach- y recupero esa noche los 2 Kg que perdí durante los otros 5 días.

Un bucle constructo-destructivo en el cual los placeres que creo merecer por edad y rango colisionan frontalmente con los deseos de enmienda que pontifico cuando me veo reflejado; una lucha entre el bien (que es todo lo malo) y el mal (que es el deporte), ambos de tremendo poder y fiereza, con desenlace incierto.

Si creíais que el post iría sobre amantes, putas, coca, Boxsters e Ibiza, lamento el fiasco.


Dense cuenta también que en algunas fases (sobre todo al principio cuando estaba menos cansado) he hecho uso de algunas figuras literarias bastante brillantes, testimonio silencioso todas ellas de que aun retengo algo de la calidad que me hizo brillar con luz propia (Retuitéen si lloraron).

viernes, 2 de junio de 2017

“El día del hijo de puta”

Este Domingo se celebra “El día del hijo de puta”, festividad en la cual los niños de 2 a 15 años salen a la calle con la camiseta del equipo de su padre.
Veremos pues pasado mañana miles de niños y niñas ondeando la camisetita del Irreal Mandril, en un ejercicio reivindicativo cuando no revanchista; “salir a la calle con la camiseta del Madrid en Catalunya vale más que hacerlo en Toledo” sostienen ellos, siendo ello una mentira pues hay cientos de miles de madridistas aquí; lo mismo aplico a los barcelonistas en Madrid: menos drama que nadie os pega.

Lo que convierte ese display de amor al club en un acto de mera hijoputez es hacerlo al día siguiente, cuando YA se ha ganado el torneo.
Si esos niños de 5 años van a vestir la camiseta del Fly Emirates, que lo hagan el Sábado, o hoy; eso sí demuestra que “Estoy aquí para lo que se me necesite, vayan bien o mal las cosas”.
Eso sí lo puedo respetar, pero hacerlo al día siguiente no sólo me parece indigno sino que habla pobremente sobre los padres. Valores, chusma, VA-LO-RES.

El mismo discurso, obviamente, lo aplico a los barcelonistas que hacen exactamente lo mismo.
Una vez en la cantina del trabajo, tras ganar la final de París, vi a un tío con la camiseta del Barça.
Cómo me repugnaba bastante por lo cual le vigilaba desde hacía tiempo, recordé que el día antes iba vestido de calle.
Le increpé, le dije que “Hoy es muy fácil, ayer no la llevabas”.

Me devolvió una sonrisa, demostrando cuan imbécil era aun a sus veinte-y-bastantes tacos.