viernes, 20 de diciembre de 2013

CEREMONIA Y DISCURSO DE CLAUSURA AÑO FISCAL 2013

El año, en el área personal, ha tenido un rating de BBB- o BB+
Mientras mis queridos parecen gozar de buena salud, los achaques propios de un tío de mi edad han empezado a encerrarme en el área y estoy achicando balones como el Leganés.
Primero una lesión relacionada con el golf severa y mayormente resoluta, y luego otra a consecuencia del running que me mantiene en Dickens seco.
En lo laboral, mi desmotivación palpable ha sido grácilmente offseteada con mis grandes dotes vendehúmicas y mis apocalípticas (y vacuas) afirmaciones en las reuniones con los directivos; ‘visibility is everything’ que decía Bruce Grobbelaar.
Año de transición, la típica etapa llana (resuelta al sprint) de siesta y baba, y habrá que tomar buena nota de la obsolescencia del hardware que trajino como cuerpo.

En lo futbolístico, año que empezó mal, a pesar de lo cual ganamos la Figa BBVA, y que ha ido destiñéndose hasta dejarnos a las puertas de un cisma de cojones.
Mi desafección para con el Barça tras la marcha de Pep fue agravándose con la primera marcha de Tito, luego con la penúltima, y ahora con el Corral de la Pacheca en que se ha convertido elnostruclup.
Pero supongo que da igual, y que lo importante es la familia.

En el plano macro, felicitarse por el mundo en que vivimos. Corruptelas, ladrones, ignominia, y la gente ir votando y haciendo campaña. Mismos perros, mismos collares, la transición no ha terminado.
Queda el consuelo del proceso hacia la independencia, dónde vamos a fracasar pero al menos algo moveremos. No estamos ni más lejos ni más cerca de conseguirlo que en el año ’77, pero al menos hemos visto, o creo yo haber visto, a un político que hace o intenta hacer lo que prometió, que ya es mucho más de lo que había visto antes.

Viniendo del pragmático-pactismo de Pujol y pasando por el subnormal-eco tripartito de los bufones, ha llegado la hora del hombre ‘del puñetazo sobre la mesa’.
No servirá de nada seguramente, antes fumaremos crack en las escuelas que votar la consulta, y sabe Dios a qué oscuros intereses obedece (o no) Mas, pero el buen hombre ha mostrado un notorio muslamen de honestidad, y por todo ello le admiro y es para mí la nota positiva del año.

No sólo deseo sino que necesito, NECESITAMOS, que el año que viene sea bastante mejor que este. En casi todo. Los números impares dan grima además.

Feliz 2014.

martes, 10 de diciembre de 2013

A los 10 días tenía una montonera de bragas

Nada ilustra mejor el mítico dicho ‘pan para hoy y hambre para mañana’ que el irresoluble bucle en el que me hallo atrapado con los calcetines.
Negros: trabajo con unas 6 referencias: Puma con y sin pantera, Nike con y sin letritas, unos varios Fila o asín, y otros tantos marca blanca (negra); en total unos 20 pares.
Más allá del logo en la zona del esguince de ligamentos, presentan texturas, grosores e idiosincrasias variables.

Mi mujer, que está a un paso de dejarme (o peor aún, echarme de casa) declaró una huelga de celo unilateral en virtud de la cual dejaba de doblar y/o/u ordenar mi ropa en el mísero y aislado mueble ropero en otra habitación que me fue en su día asignado (los dos armarios de nuestro dormitorio están colonizados por la Genghis Khan de los estantes y las perchas).
Bien.

A los 10 días tenía una montonera de bragas, ropa y calcetines sobre el sofá-cama de la habitación antes referida. Siete de la mañana, un frío que te la pelas, oscuro fuera y mal iluminado dentro, no vi otra que coger dos parecidos y calzármelos. Al día siguiente lo mismo. Al tercero ya vi el cariz que estaba adquiriendo el tema, y al cuarto ya vi que el asunto se había descontrolado. Al parecer hizo otra colada (sé dónde está la lavadora por el ruido pero nunca la he visto en vivo), recicló unidades de stock, se agudizó el mismatch, y llevo ya dos o tres semanas caminando con calcetines distintos. Para mi desgracia, y las mujeres sabrán que hay muchos tonos de negro, lo que en casa parece un apareamiento razonable, a la luz del día lo es menos.

Ahora, claro está, no veo como deshacer el bucle. Las parejas de hecho están divididas, unas unidades en el cubo de la ropa sucia (Palomino Bowl) y otras varias en mi cajón.

Ya sé que no es un problemazo que abra noticiarios pero que un tío haga un post de 1,867 caracteres partiendo de tan poco tiene cierto mérito.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Nadie parece retirarlo

A través de este blog y desde principios de siglo venimos denunciando atropellos, irregularidades, imbecilidades y anomalías.
La de hoy me parece particularmente perturbadora, y su título ya lo dice todo:
‘El botón de abrir SOLAMENTE el maletero en los mandos a distancia de los coches’.


Ahi yace silencioso, pálido, olvidado, paciente. El convidado de piedra del sector de la automoción.

Entiendo que, años ha, cuando el primer tío se inventó los mandos a distancia, pensó que ese botón podría tener utilidad. Y pudo haberla tenido.
Pero no la tuvo.
Llevo unos dos meses investigando el asunto y nadie, repito nadie, recuerda haberlo usado nunca.
Siempre que encuentro un llavero, comiendo con gente y tal, agarro el mando para confirmar que, como vive Dios, ese botón no ha sufrido desgaste alguno ni decoloración. Jamás usado.
Miren el suyo propio.

Estas cosas pasan. La televisión 3D parecía tiro seguro y no lo fue, ni los robots limpiadores esos, ni el disco ese tocho de SONY, ni la absurda suspensión variable de los Citroën de los 80. En todos estos casos los fabricantes supieron dar un paso atrás y abandonar la idea (*). No así en el caso del botón mierdas del maletero: casi todos (si no todos) los fabricantes lo incluyen, ningún usuario lo usa, y nadie parece retirarlo del control remoto. Quieras que no meter 3 botones en vez de dos debe tener un coste, y a medio millón largo de unidades producidas al año, seguro que algo ahorrarás.

En definitiva, un paranormal caso del mercado inadaptándose a sus propias necesidades.
Les mantendré informados sobre la evolución del tema.


(*) Esta frase es mentira

jueves, 5 de diciembre de 2013

Cuando dos y dos suman cuatro

Se mete Gerardo Martino en el vestuario.
Con cero credenciales, que si Paraguay, que si Newell’s o no sé qué mierdas.
Delante suyo seis tíos con un Mundial y dos Eurocopas, no-sé-cuantas Ligas, y dos o tres Copas de Europa. Mirándole.
Se dice que está ahí por Messi, que su entorno dieron el visto bueno.

Último año de Guardiola: Messi mete… setenta-y-pico goles?
Año de Tito-Roura: Messi mete como… sesenta-y-pico goles?
No hay peor indicador de rendimiento de un equipo que una atomización de goles tan obscena.
Esta año: con Messi todo ganado, sin Messi todo perdido.

El equipo perdió hambre tras Wembley y se apoyó en Messi, que nos dio 40 puntos él solo dos años seguidos.
El resto dimitieron y pusieron el fardo de la responsabilidad colectiva sobre las espaldas de Messi.
Sin Messi, poco queda.

Y Martino, ¿qué va a revertir?
En su puta vida pisó Europa, de entrenador sabe lo justo, le pagan un pastizal, el presi le dejó muy claro que la Junta sabe más que nadie, y el pobre hombre lo único que debe pretender es que no le quemen el coche ni le calcen una leche por la calle, y salir de esta cornada medio bien para poder pegar el salto a un Málaga o un Racing, equipos más acorde con sus capacidades.


A veces en fútbol 2 y 2 sí suman 4.