jueves, 27 de junio de 2013

Los mariconazos de Spandau Ballet y Pet Shop Boys

El otro día fui a un concierto. Voy dos o tres veces al año, siempre heavy metal.
Se trataba de Def Leppard, Whitesnake y Europe. Los dos primeros fueron bastante notables en su momento (de mid 80s hasta Nirvana) y a Europe ya les conocéis.



Produje un hábil jeroglífico para diagramizar su canción estrella (mixto English y Catalán)

Ya en los convulsos late 80s, los mejores años de mi vida, existió cierto estigma alrededor de Europe. Como su aspecto –y alguna de su música- era cercana al hard rock y algunos temas tenían toques de relativa dureza, algunos (muchos) de los mariconazos de Spandau Ballet y Pet Shop Boys de la época viraron, si bien efímeramente, hacia el ‘heavy’ de la mano de Europe con temas como el del jeroglífico, ‘Rock the night’ y ‘Carrie’.

Estos hits del momento arrastraron a la basura del tecno-pop hacía el remoto vecindario del metal, a lo que los pura sangre macro-póllicos del hard-core heavy metal respondimos con una hostilidad injusta hacia Europe. Para nosotros ejemplificaban el heavy-pastel y nos irritaba especialmente ver a pijillos del Thau con chupas de cuero de 50,000 pelas headbangear con Europe sin sonrojo alguno. Ellos no sólo follaban y tenían coches de primera mano sino que además nos robaban la música.

Europe fueron subsiguientemente considerados el anti-cristo por la comunidad metálica. A mí mismo me gustaba muchísimo ‘Rock the night’ y bastante la del jeroglífico pero siempre lo oculté. Creo que lo mismo hicieron mis amigos. Eran buenos temas.

El otro día se juntó la masa metálica de toda la vida (esencialmente viejos y feos gordos vestidos anacrónicamente) con los veinte o treinta pijos del Thau, ahora a sus cuarenta-y-pico tacos confortablemente instalados en su despacho de abogacía (creado por el papi años ha) compartiendo envite. Esos, los pijos, anduvieron como puta por rastrojo, pues cantaban como almejas. Hicieron los pobres un esfuerzo titánico en vestir heavy pero sus chupas tejanas (impensables ya incluso para un heavy de verdad), sus cortes de pelo y uñas, sus zapatos y sus patillas perfectamente definidas les traicionaban.

Más aún les traicionó empezar a hacer las locazas con la canción del jeroglífico, saltando y headbangeando torpemente para desespero y desazón de la masa hetero que supe presidir con firme mano. Cuando terminó Europe se disolvieron entre la multitud y especulo que caminaron por separado a sus respectivos Z4 para despojarse de sus harapos.
Ver a todos esos ancianos enloqueciendo con Europe resultó francamente revelador y algo que nadie en su sano juicio hubiera osado hacer en 1987. El otro día nos los miramos con penita, justo antes de arrancar nuestro headbanging hetero y certero con ‘Wild boys’ de Whitesnake. Cosas.

Como denuncia que procede, señalar que hay un amplísimo porcentaje del personal que atiende a los conciertos que parece desconocer la existencia de Youtube, Google Images o cualquier cliente de Torrent y se dedican a grabar y echar fotos sin parar. Incluso el otro día había un infranormal con una Tablet. Si a los pequeños ya nos cuesta horrores establecer línea de visión con los músicos, sólo nos falta tener que ir sorteando la maraña de putos móviles que se cruzan en nuestra trayectoria visual.
Se trata por otra parte de vídeos que se ven fatal, no suena nada legible debido a la hipersaturación inherente al barullo en micrófonos tan modestos, y carecen de sentido porqué sí.
Os agradecería que os murierais, gracias.

miércoles, 26 de junio de 2013

Puniol y el Quiste de Reagan: THE TRUE STORY

Búfal Puniol fue un aguerrido central del Barcelona en los años 70, nacido en La Pobla de Lillet. 
Santo y seña de la retaguardia barcelonista durante una docena de años, fue incrementalmente castigado de las lesiones, tras las cuales siempre recuperaba la titularidad sin pestañear.

No así en una eliminatoria de Copa Korac contra el AC Millán (propiedad del a la sazón humorista de Martes y Trece), dónde su entrenador Tim Villeneuve lo sentó por motivos equis. Encabronado decidió pasar por quirófano a la de ya y perderse lo que tenían que ser cuatro semanas de competición -para mandar un sonoro corte de mangas al club.

Lo que ocurrió en el quirófano fue felliniano. Al parecer tenían que quitarle un Quiste de Reagan, y tras abrir al bueno de Búfal, mirar y remirar, no encontraban el quiste. Llevaba casi dos horas abierto el chaval, y 'el ente' que no aparecía. Visiblemente irritado, espetó Puniol a la armada de doctores que andaban buscando el esquivo cuerpo:
-Si lo he visto, cojones, SI LO HE VISTO!!!
-¿Y dónde cojones está? –interrogó uno de los doctores.
-No sé, tengo la foto en el móvil.

Sí: al parecer el bueno de Puni tenía la resonancia o los rayos-x o lo que fueran guardado en el móvil, vicisitud no infrecuente ( si bien rara en los años 70).
-¿Dónde está el móvil, Búfal?
-En casa joder, EN CASA!!!
El doctor acompañado por quien fuere que tuviere las llaves de casa del aguerrido zaguero se presentó en su morada, tomó posesión del móvil, regreó al quirófano, y tendió el móvil a Puni que, en efecto, abrió el .jpg de rigor para mostrarles evidencia radiológica de la ubicación del cuerpo.

Ya sobre la buena pista, encontraron el quiste y lo extirparon.
Casi cuatro horas duró la broma; no es de extrañar su lentísima recuperación.

La historia que acaban de leer es, a excepción de alguna letrita o añito, rigurosamente cierta, y no menos antológica.

viernes, 21 de junio de 2013

Entienda la economia HOY (y V)

Los bancos centrales de los países (por ejemplo Banco Central Europeo -BCE- ahora en Europa, o la Federal Reserve Bank en EEUU) son los entes que ejecutan la política financiera de los gobiernos.
Ellos imprimen papel en función de la política monetaria del gobierno de turno. O sea que NO son un ente independiente ni nada por el estilo. Es importante que esto quede claro –la Fed es incluso privada a cara descubierta, como Opel.

El banco central, crea dinero.
Recordemos que no existe oro reservando nada. Ford Knox no tiene nada, no hay oro más allá que cifras marginales. La única razón por la cual el dinero existe es:
A-Porqué su aceptación es forzada por ley.
B-Porqué tenemos confianza en que lo podremos intercambiar por bienes y servicios.
Nada más.

En este escenario, quien tenga el poder de crear dinero dando vueltas a una manivela tendrá el poder de dominar el mundo, pues con inversión cero creará millones que prestará a los bancos (con intereses, claro) para que éstos lo presten al populacho (cargando aún más intereses).

Unos cuantos americanos, en 1910, vieron la posibilidad de intentar llevar a cabo tan ambicioso proyecto. Eran banqueros, ricos, poderosos, conocían bien el sistema e iban a intentar realizarlo.
Capitaneados por Nelson Aldrich (de la saga Rockefeller), iban a intentar poseer el mundo.
Y salió bien.

Y, en efecto, el dinero como ente no existe.
Si voy al banco y pido mil puedo creer que ahora tengo mil que no tenía antes. Pero tengo una deuda de mil con el banco, por lo cual, contablemente, tengo cero.
Agregadamente, a nivel mundial, el enunciado se mantiene cierto.
Si sumamos todo el dinero que tenemos unos y todo el que debéis otros, la suma da cero.
Cero.
Todo el dinero en el mercado es deuda.

La deuda, cuando es real y honesta (uno cede el uso de bienes a otro) no es mala. Es necesaria, pues siempre hay rachas mejores o peores. Pero cuando está basada en el fraude, nos plantea dudas importantes.

Cualquier rendimiento que se obtenga sin invertir capital ni trabajo es irregular, va contra la base esencial de la economía.
Digamos que pedís una hipoteca de 200k a devolver en 20 años, un escenario razonablemente normal. ¿Sabéis cuanto terminaréis pagando al cabo de los 20 tacos? Entre 300k y 325k.
Una rentabilidad espectacular para el banco, pingües beneficios que dicen. ¿Qué esfuerzo realizó el banco? Cero. Su capacidad (a coste cero y avalada legislativamente) para crear un recurso que nosotros necesitamos les da la capacidad de enriquecerse a cambio de nada. Porqué ahora que han palmado, uy qué penita nos dan. Pero ¿y antes de 2006? ¿Qué pasó con las millonadas que se levantaban? A la butxaca.

Además, cada euro que fabricaban como materia prima para enriquecerse, nos empobrecía a todos los demás. Eso sí: cuando han palmado, pagamos todos. Esa es la base del socialismo, perfectamente explicada por la crisis bancaria: los beneficios para mí pero las pérdidas entre todos. La socialización de las cagadas mientras que los logros quedan en manos de los de arriba.
Ese es nuestro mundo.

A partir del Martes abordaremos consideraciones más terrenales. Gracias.

jueves, 20 de junio de 2013

Entienda la economia HOY (IV)

¿Qué es un banco? Ya lo sabéis.
¿Cómo hace dinero un banco? Eso también lo sabéis. Hace dinero a través del interés que cobra por sus préstamos. Ignoraremos las comisiones y otros hurtos menores en aras de la simplificación. Ya entraremos en la banca de inversión más adelante, o no.

Lo que quizá alguno de vosotros ignore es que crean dinero. Lo entenderéis fácilmente:
David Hasselhoff abre el banco Hasselhoff. No tiene ni un duro. Es lunes por la mañana y abre, mientras sintoniza su emisora de radio favorita y espera que alguien entre.
Entra un sastre. 'Buenos días', 'hola que tal'. El sastre, gran ahorrador, le dice al banquero que le deja un depósito de $100. 'Cojonudo' dice David, 'hasta la vista', y el sastre se va.
Al rato, entra un minero. Hola, David, mire, que me quiero comprar un trailer, necesitaría $100, y le juro que se los devuelvo.
'Ningún problema, me fío de usted' dice Hassselhoff, que le da los $100.
'Devuélvamelos pronto, que son de un sastre' dice Hasselhoff.
'Descuide', replica el minero.

Miren: hace 10 minutos en el mercado había $100. Ahora $200: los 100 del sastre que le ‘guarda’ Hasselhoff y los $100 que el minero tiene en el bolsillo.
Cojonudo, no?
Cuando el minero los devuelva al banco y el banco se los devuelva al sastre volverá a haber $100, pero a día de hoy hay $200.
Todo bien, salvo que el sastre venga a recogerlos antes de que el minero los haya devuelto, pues Hasselhoff no tienen NADA en caja…

Ese infantil ejemplo sería imposible en la realidad, pues los bancos tienen un volumen de reservas más que suficiente para afrontar cualquier demanda de reintegro de fondos, ¿no?
Y un huevo.
Seré breve:
Del total de pasta que todos nosotros metemos en los bancos a base de nóminas, depósitos, facturación empresarial, blah-blah:
El 90% está prestado a tios como nosotros (parece pues que nuestro ejemplo dónde Hasselhoff entregaba impunemente el 100% no estaba tan alejado de la realidad).
El 9% está invertido por los propios bancos en mercados fiancieros más elevados (Fondos de inversión, mercados de derivados -gas, petróleo, electricidad,...)
Y un espléndido 1% son las reservas que el banco tiene para devolvérnoslas si las pedimos.
Vamos, igualito que Hasselhoff.

Para que veáis como está el patio. La Ley les permite jugar con casi toda la pasta que les dejamos.
En el escenario descrito, los bancos expanden descontroladamente la masa monetaria de la sociedad de manera piramidal. Ni os cuento que pasa cuando empiezan a traficar capitales entre ellos...
Huelga decir, como ya anticipé en Can Fórceps, que si mañana por la mañana, no todos sino simplemente un 2% de nosotros vamos al banco y les pedimos toda la pasta, se negarán en redondo. No la tienen. Necesitarían no menos de 24 horas para reunir esa pasta, desguarneciendo sus reservas en otras sucursales necesariamente... Si luego viene otro 3% de los depositarios, quiebran.
En efecto, es así de simple, si todos nos pusiéramos de acuerdo petábamos toda la banca mundial en 4 horas, empezando por Tokyo y terminando en Los Ángeles. Uno por uno.
Pero como no es mi intención alargarme en alegatos revolucionarios, seguiré explicando cómo funciona la Cosa Nostra bancaria.

Hemos establecido que los bancos crean dinero (ya no son sólo los Gobiernos), y que, además, la ley (que ellos mismos escribieron) les permite no tener ni para palomitas en la caja fuerte y tenerlo todo invertido por ahí.
A partir de aquí, figúrenses la explosión en la masa monetaria que ocurrió cuando los bancos vieron la magnífica oportunidad que las leyes les brindaban...
De cómo se llegó hasta aquí ni os hablaré, porqué, la verdad, casi que da miedo...

El asunto bancario nace de una gran confusión o, mejor dicho, un timo. Si nos vamos cinco tíos a jugar a póker a casa de uno, y cada cual cambia $20 por fichas, lo último que esperaremos a la hora de irnos es que el huésped nos diga que no nos puede cambiar las fichas por nuestra pasta porqué la ha prestado al vecino. ¿No? Es más: aun asumiendo que, si queremos, podemos de forma colegiada prestar nuestros $100 al vecino un ratito, se asume que el interés que le clavemos será compartido entre todos, ¿no? Pues no.

Los bancos prestan dinero que tu NO les has autorizado a prestar y además se quedan todo el rendimiento. TODO. No creáis que la calderilla que os dan en concepto de intereses llega, ni por asomo, a representar un 5% de lo que sacan ellos. Eso sí: si firmamos el contrato, no nos podemos quejar. Que cada palo aguante su vela.
Pero es más grave (regreso a la parábola del póker): nuestras fichas ya no valen nada. Su valor es ahora condicional a que el vecino nos devuelva la pasta. La naturaleza de la situación ha cambiado. Ahora es contingente a lo que el huésped y el vecino hayan pactado. Así pues el asunto bancario no solo pone de manifiesto una problemática inflacionaria, sino que de hecho está transfiriendo riqueza de unas manos a otras sin aprobación expresa, es un hurto. Si un banco quiebra, los ciudadanos con depósitos en ese banco han sido robados. Los Fondos de Garantía quizá, solo quizá, puedan re-embolsar algo. El resto ha sido robado.

En definitiva: un contrato con el banco es un contrato que el banco sabe positivamente que, si se dan ciertas condiciones, va a violar indefectiblemente. Cada promesa que realiza un banco está hecha bajo la plena convicción de que en el 99% de los casos no la puede cumplir. Ni les importa ni nos lo dicen.

Recapitulando:
Los gobiernos obligaron POR LEY al pueblo a aceptar el papel moneda.
El papel moneda lo imprimía el Banco Central.
Lo imprimía incontroladamente generando inflación y restando riqueza a la gente.
Éste lo prestaba a los bancos, y los bancos lo volvían a prestar el populacho, redundando el proceso en un bucle piramidal dónde al final la masa monetaria había aumentado exponencialmente. Primero sólo había oro para cubrir (teóricamente) la mitad, luego un 10%, luego NADA.

Lo que es necesario que entendamos ahora, como conclusión, es que virtualmente TODO el dinero que existe proviene de deuda. Si todos devolviéramos a los bancos lo que debemos, la porción de dinero real en el mercado sería, porcentualmente, 0%.
Nada. Es todo deuda bancaria.

En un efecto dominó, todo el dinero efectivo, no respaldado por oro, desaparecería y sólo esa ínfima parte equivalente al oro que depositó el sastre en el Banco Hasselhoff permanecería viva.
Que burrada de pasta puede hacerse!!! Con 1 metro de tela hago 100 metros de vestido!!!
La jugada era clara.
Ahora hacía falta hallar la manera de asegurar:
-Que los Gobiernos permitieran que la banca perpetuara ese robo (robo vía inflación más logro de rendimientos con recursos ajenos)
-Que los Gobiernos permitieran a la banca crear todo el dinero que hiciera falta.

Bien, aclarado ya que los bancos crean dinero a su antojo (siempre y cuando logren prestarlo, claro), vayamos a la madre de todos los bancos para cerrar apropiadamente el círculo: Los bancos centrales...

miércoles, 19 de junio de 2013

Entienda la economía HOY (III)

Porque ¿qué necesita un 'algo' para ser considerado dinero?
En primer lugar, que TODO EL MUNDO considere que tiene un valor. Cómo comentamos, esa propiedad es indiscutible en el caso del oro. Por lo que sea, todos le damos un valor alto, y no precisamente por su escasez.
Pero ¿que pasa con el papel moneda?
En principio, si todos le damos un valor (pues nos permite adquirir bienes y servicios que deseamos), es tan válido cómo el oro.

Ahora bien: como ya fue citado antes y todos entendéis con facilidad, el oro no puede ser fabricado. Esa es la segunda y más importante característica que necesita un 'algo' para ser considerado dinero: la imposibilidad implícita de obtenerlo a cambio de nada.

¿Porqué no usaron onzas de arena de playa en vez de onzas de oro nuestros precursores en la antigüedad? Pues porqué se puede obtener a cambio de casi nada (un esfuerzo mínimo, hecha sea la salvedad).
¿Y que ocurriría si la arena de playa fuera dinero? Que al no tener que realizar esfuerzo alguno para conseguirla:
-Nadie trabajaría
-Nadie vendería nada, y por ende nadie podría obtener nada.
-Nadie produciría nada
¿Porqué voy a trabajar o vender una mula por arena si puedo ir a la playa a obtener arena? Descabellado.
Considerad pues este como otro punto vital: el dinero debe tener una oferta limitada y no puede ser obtenido a cambio de nada.
Este descubrimiento se añade al anterior (el crecimiento en la cantidad de dinero en un mercado debe ser ásperamente equivalente al crecimiento en bienes y servicios de ese mismo mercado).
Como vimos en el ejemplo de los sastres y los mineros, el aumento radical de la oferta monetaria incrementa precios como resultado de reducir el valor real del propio dinero.
Si usáramos arena, habría tanta en el mercado (ya que no representa ningún esfuerzo obtenerla) que reduciría su propio valor a cero a través de precios descomunales.

Dije sobre el 'fiat money' que representaba "un enorme salto de fe que, sea por subnormalidad o por la naturaleza humana (sinónimos) fue aceptado por las masas."
Habeis fracasado TODOS en la primera pregunta trampa.
¿Sabeis porqué fue aceptado por las masas?


Por ley. Estamos legalmente obligados a aceptarlo como medio de pago bajo pena de multa o cárcel. La gente no es tan subnormal como para aceptar un papel (que no se puede intercambiar por nada valioso) a cambio de sus bienes.
Pero como somos todos un rebaño de ovejas bien entrenadas, nadie se había preguntado nunca por qué...¿a qué no?
Benditos seais...

El primer contacto con el papel aceptado-por-cojones lo tuvo Marco Polo en China en el siglo XIII. No os aburriré con detalles, pero es interesante destacar que el segundo lugar en que se aplicó fue en Massachusetts, en uno de sus ataques a la colonia francesa de Quebec en el siglo XVII.
Simplificando, a menudo atacaban a los franceses, les levantaban lo que podían y regresaban. Los soldados cobraban y todos contentos.
Pero en el ataque de 1690, cascaron y regresaron con una mano en cada huevo. El Gobierno de Massachusetts, se encontró sin pasta para pagar a los soliviantados soldados. Subir los impuestos no era una opción, pues el pueblo, ya hartito, les hubiera pasado a todos por la horca.
Solución: se imprimieron papeles que, según juraba el gobierno, serían intercambiados por oro y plata tan pronto el estado de Massachusetts tuviera unas pelillas. Taxativamente se afirmó que era esta una solución de emergencia y que no se volvería a repetir ese desafortunado incidente.

A los pocos meses, el gobierno hacía otra emisión 6 veces mayor que la original.
Si cuela, cuela... y coló... al principio sólo, porqué la gente bien pronto se cabreó y exigió su oro.

¿Que hubiérais hecho vosotros de haber sido gobernantes?
En efecto. Obligar a la gente por ley a aceptar vuestros papelotes bajo pena de multa equivalente a dos o tres veces el valor del billete rechazado.

Esta es la primera y más fatal intervención que los gobiernos hayan realizado…

Como explicamos, los gobiernos de las colonias inglesas (en EEUU) le encontraron el gustito en darle a la imprenta. Obviamente, como estaban creando más 'dinero' que bienes y servicios eran producidos por la economía, se desarrolló una severa inflación.

Pero ¿es mala la inflación? ¿qué es la inflación?
La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios, y sí, es mala. Ya vimos que la inflación erosiona nuestros ahorros, no nominalmente (seguimos teniendo 10 onzas de oro en el banco), pero sí realmente (ahora sólo nos permiten comprar 5 trajes en vez de 10).

Lo relevante con mayúsculas es un pequeño detalle en el ejemplo de los sastres y los mineros en el que nadie reparó. Un detalle pequeño pero de enorme importancia. Asumimos que, tras encontrar el nuevo filón de oro, todos los mineros se lo repartieron a partes iguales.

¿Os parece esta asunción razonable? A mi tampoco. Y ahí yace la madre de los huevos: si el exceso de masa monetaria se distribuye de forma alícuota entre los integrantes del mercado, el aumento de precios no representa una pérdida de poder adquisitivo de ninguna manera para nadie (representa única y exclusivamente una pérdida de valor de la moneda como tal).
Pero ¿qué pasa si todo el oro del filón lo encuentra un sólo minero? Pues que los precios aumentan hasta duplicarse tal y como vimos y el poder adquisitivo de los demás mineros se ve drásticamente reducido en consecuencia.

En efecto, el minero que halló el filón ha empitonado de gravedad a todos los otros.
Y ¿saben ustedes por qué siempre es él quien encuentra un filón?
Porqué él tiene la máquina de imprimir billetes.
Y eso, precisamente, es lo que hacen los Bancos Centrales.
Cada billete que imprimen resta valor a los billetes que llevamos en el bolsillo... las implicaciones de esto son brutales, como pronto veremos...

martes, 18 de junio de 2013

Cómo a él le hubiera gustado….

Esos pequeños momentos en la vida en que pasan cosas inexplicables para unos y perfectamente obvias para sus actores.

¿Qué hacía ayer un padre de familia que peina canas con un coche familiar pegando acelerones y clavadas de frenos tipo ‘The Fast and the Furious’ por una céntrica calle de Barcelona?
¿Por qué tras acelerar como una loca miraba nerviosamente al retrovisor y al clavar frenos encogía los hombros así en señal de inminente angustia?
¿Qué condujo al anciano a este comportamiento chandalista?
A los ojos del espectador, inconcebible.

La explicación es traslúcida: al disponerme a coger el coche por la mañana había un pichonaco descansando en paz sobre el techo del coche. De cubicaje relevante, como un colom (no me sale en español… ¿pichón? ¿paloma o palomo?)
Impotente como soy de levantar el cadáver por los cauces habituales, y siendo incapaz de encontrar un palo o una rama, no vi otra que dejar que el principio de inercia me asistiera en la porfía, vehiculado a través de mis bruscas maniobras.

Newton se apoderó finalmente de su cuerpo incorrupto a través de un acelerón; aun le veo caer -como una bolsa de palomitas- por el retrovisor, en silencio, sin aspavientos, cómo a él le hubiera gustado….

viernes, 14 de junio de 2013

Entienda la economía HOY (II)

 (cont…)

A las dos semanas, los mineros verán que los sastres se están forrando (sin hacer ningún esfuerzo extra) y a consecuencia de ello (y si no media intervención gubernamental), se meterán a sastres.
Automáticamente, la cantidad de oro extraída caerá en proporción directa al número de desertores. Ante la súbita reducción en el número de onzas de oro disponibles en el mercado, los sastres (tanto los de siempre como los ex-mineros) se verán obligados a reducir el precio para ser competitivos, incluso por debajo del precio inicial de 1 onza de oro por traje. Dada la escasez de oro, o bajan los precios de los trajes o no venden.

Ahora hay más sastres que mineros, y además facturan menos de una onza por traje. Ruinoso.
Visto lo visto, varios sastres verán que no les compensa seguir haciendo trajes y se irán pa la mina.
A largo plazo, tendremos exactamente la misma proporción de sastres que de mineros (50-50) y el precio va a ser de una onza por traje. El impacto súbito del aumento de la oferta monetaria se diluirá hasta cero en el largo plazo.
El mercado, sabiamente, habrá equilibrado oferta y demanda tanto de trajes como de oro. Eso, claro, si el gobierno no se mete.

Lección: los factores productivos se re-alinean hacia la eficiencia.
La 'Ley' de la oferta y la demanda no sólo es válida para equilibrar el mercado de bienes y servicios sino también para equilibrar los factores productivos (Capital y Trabajo).

Pero este caso ha desvelado otra cosa importantísima que no debe pasar desapercibida: El factor que a lo largo de este proceso de ajustes ha determinado más dramáticamente el precio del traje ha sido la relación de onzas de oro respecto a trajes en el mercado.
O lo que es lo mismo: lo que ha determinado el valor real del oro ha sido la cantidad de oro extraída.
Esto tiene una relevancia CAPITAL, como os desvelaré pronto...

Hablemos de pelas pues:

-La primera forma de dinero fue el trueque puro. Una cabra por seis gallinas, o un gramo de opio por 20 kilos de piedra pómez. Tenía fisuras pero era un sistema de transacción puro y efectivo.

-Esto lentamente derivó hacia el 'commodity money', bienes cuyo atractivo intrínseco les hacía apetecibles para el gran grueso de la sociedad. El ganado fue uno de los primeros CMs, luego tuvieron un significante auge los metales.

-Que son la tercera forma de dinero que evaluaremos. La gran novedad y mejora fue que permitía medir las transacciones con absoluta precisión. De entre muchos, y por motivos no claros, el oro fue globalmente aceptado como el medio de pago universal por encima de otros metales más valiosos.
La gran ventaja del oro es que, como vimos en el ejercicio anterior, su suministro se incrementa de forma proporcional y generalmente igual al incremento de bienes y servicios producidos, lo que practicamente garantiza una estabilidad de precios perpetua.

¿Y por qué coño nos preocupa a los economistas la estabilidad de precios?
Pues porqué sin estabilidad de precios (con inflación, vamos), el ahorrador pierde poder adquisitivo. Pierde dinero.
Y cómo el ahorro es el motor de arranque de la inversión, del crecimiento, y de la generación de ocupación y por ende de riqueza, todo aquello que castigue el ahorro castiga al crecimiento.

Esto lo vio muy clarito el amigo Greenspan, acérrimo defensor del patrón oro, el mismo Greenspan que años más tarde, al mando de la Federal Reserve Bank (Fed en adelante) se partió los dos hombros dándole a la manivela de la máquina de imprimir billetes, pero eso ya es otra historia...

Y aparece el 'receipt money'.
Cuando un tío (sastre, obviamente) tenía más monedas de las que necesitaba para el día a día, iba a un tío (la figura del futuro banquero) que le guardaba el oro en una caja fuerte a cambio de un papel que certificaba que sí, que el sastre tenía 10 onzas de oro en la casa del banquero, bien guardaditas.
Si el sastre se quería comprar un Hummer, iba a la casa del banquero con el papelito, se llevaba el oro y se lo daba al vendedor de Hummers. Obvio.
Con el tiempo, se llegó a un punto en que por comodidad, el vendedor de Hummers ya aceptaba los papelitos.

Los gobiernos (en el sentido más amplio de la palabra) pronto se dieron cuenta (y hablo de tiempos de los Romanos, incluso anteriores) que el oro tenía un problema:
No se podía fabricar.
Y claro, para mantener el poder había que mantener al pueblo contento. Necesitaban encontrar una fórmula para auto-financiarse.

Y nace el 'fiat money', que no es más que papel al que se otorga un valor pero, en realidad, no tiene ninguno.
Papel NO sustentado por oro.
Papel, cuyo único valor, es el que la sociedad lo acepte como medio de pago.
Un enorme salto de fe que, sea por subnormalidad o por la naturaleza humana (sinónimos) fue aceptado por las masas.

La Caja de Pandora estaba abierta...

jueves, 13 de junio de 2013

Entienda la economia HOY (I)

Esta serie de posts es una revisión y edición con ajustes considerables de lo que expliqué con gran lujo de detalles en 2006-2007 (antes de la crisis) en mi otro blog, ya extinto, The RANDom Corporation. Hay un link aquí a la derecha.
A algunos lectores vintage, les puede sonar mucho de lo que lean, pero me ha parecido apropiado resumir esos meses de trabajo en 3 o 4 posts.

Entiendo probado que la economía es la ciencia que mejor refleja los impactos de las distintas políticas sociales, los incrementos y decrementos de bienestar, y las dependencias entre todas las instituciones que nos gobiernan.
Me propongo, para empezar, y a poder ser contando con el input de cuantos aquí fondeen, clarificar asuntos esenciales en nuestro análisis macroeconómico, esencialmente el modelo de oferta y demanda clásico (S-D), la naturaleza del dinero y el papel de los Bancos Centrales y los bancos.

Haré asimismo titánicos esfuerzos para no explicar NADA con fórmulas, intentaré minimizar Ps, Qs, Ss y Ds, y porfiaré para sacar a relucir esa meridiana claridad que, gracias a Dios, me caracteriza.
En esta primera fase intentaré centrarme en evidencias factuales que ofrecen poca discusión. Más adelante, y una vez los intervencionistas hayáis sido convertidos, atacaremos asuntos de mayor calado y gravedad.

Espero que rectifiquéis todas mis imprecisiones, y deseo sinceramente que algo de lo que aquí se diga os invite a pensar y a preguntaros si quizá hay algo, más alla de los telediarios y los periódicos, que merece la pena analizar en profundidad por su infinita gravedad...

La ley de la oferta y la demanda. Parece simple, y de hecho lo es, siempre y cuando no haya intervención gubernamental.



Observemos la curva negra*, la de oferta. Es creciente, pues cuanto mayor sea el precio que se paga por el bien (pongamos por ejemplo trajes) mayor será la cantidad que el oferente (sastre) estará dispuesto a producir
La curva roja* es la de demanda, y es decreciente. Cuanto mayor sea el precio al que se paga un bien, menor será la cantidad que el comprador está dispuesto a comprar.

El punto en que se cruzan es el precio de equilibrio y la cantidad de equilibrio. Observad que si un sastre decide aumentar precios, la cantidad demandada será menor. De la misma manera, si se reduce la demanda (el traje ya no se lleva), el nuevo precio de mercado para los trajes será menor.
Todo esto parece consistente con la realidad que vemos diariamente.

Oferta y demanda se ajustan de forma natural para encontrar el precio de equilibrio; es la competencia perfecta, el mercado puro, la eficiencia natural/orgánica de los mercados.

No se trata de un alegato liberal sinó de una evidencia matemática. Entiendo que consideraciones sociales que vosotros entendéis (y yo no) hacen recomendable la intervención.
En cualquier caso, debemos tener una idea muy clara del sistema de oferta y demanda puro antes de continuar: El mercado, por si solo, halla el precio y la cantidad ideal para que el mercado esté en equilibrio.



Procedo a relatar la famosa fábula de Griffin:
Trasladémonos a una pequeña e idílica isla pequeña con 200 habitantes: Tenemos una comunidad en que solo hay sastres y buscadores de oro. No hay otros productos ni otras necesidades en el mercado. Es una simplificación brutal pero resultará útil para comprender el asunto. Por la ley de la oferta y la demanda antes detallada, digamos que a día de hoy el valor de un traje es de una onza de oro.
El esfuerzo y los materiales necesarios para hacer un traje equivalen a los de extraer una onza de oro. Hasta el momento, cada año se fabrican tantos trajes como onzas se extraen de las minas.


Los mineros, repentinamente, descubren una bolsa de oro de cojones. Magnífica.
Maravillados, empiezan a extraerla.
Nace el desequilibrio. Hay más onzas de oro que trajes. El resultado es un crecimiento de la masa monetaria superior al de la creación de bienes y servicios.

Al existir más oro (y permaneciendo estable y limitada la producción de trajes), los mineros están dispuestos a ofrecer más oro a cambio de un traje. El traje NO vale más: es el oro lo que vale MENOS.
Esto significa que el valor nominal del traje aumenta a consecuencia de la reducción del valor relativo del oro respecto al traje.
Ahora el traje vale dos onzas.

Pero esta inflación es friccional o coyuntural porqué el mercado, en ausencia de intervención, es inteligente y, si le damos un par de semenas, sabrá equilibrar precios como explicaré mañana.... (continuará...) 

miércoles, 12 de junio de 2013

El consuelo que me queda...

…cuando salgo a correr es que con toda probabilidad, CON TODA PROBABILIDAD, quienes me vean pensarán que he tenido un accidente de moto fuerte y que estoy ya en las fases finales de mi recuperación; es imposible pensar otra cosa viendo mi trotar cansino y descompensado, mis pies arrastrándose con la gracilidad de una morsa agonizante, mi ritmo de 7 minutos por Km, y mi cara congestionada coqueteando con los tonos morados.

Ayer sin ir más lejos, salí con gafas de sol pues atardecía, y cuando se puso el astro rey tras el imperioso monte Fuji, me las subí así a la cocorota, lo típico. 
Pasados unos minutos, notándome demacrado y viendo las caras de los transeúntes que conmigo se cruzaban, me las volví a poner a pesar de la baja luminosidad para así intentar no ser reconocido en tan paupérrima condición por algún vecino o conocido.

Vean, para cerrar este espinosísimo tema, evolución de mis salidas y kilometraje:



Al principio, cuando vas p’arriba, sacas fuerzas de todas partes para empujarte un poco más y tal. Pierdes peso, te notas fuerte, y das más.
Pero cuando tocas techo y empiezas a bajar, AY AMIGO CUANDO EMPIEZA EL BAJÓN, Dios mi vida…. Cuando empiezas a bajar nada puede detenerte. Cada día llego más cansado, transito más despacio, estoy menos tiempo y disfruto menos.

El fin está cerca.
Una retirada, a tiempo o no, suele ser una victoria.

miércoles, 5 de junio de 2013

‘El Dilema del calzonazos’

En la vida, cómo en la empresa, es esencial articular las motivaciones correctamente. No sabemos si un tío estará motivado a hacer lo que más le conviene, pero sí sabemos que jamás lo estará para hacer lo que no le conviene. Amparados en ello, hay que intentar pergeñar la maraña de procesos para que todo el mundo quiera hacer lo que debe. Si a un comercial le das bonuses en base a ventas, mentirá para vender y se desentenderá de la crisis si el cliente no paga. Si le das bonuses en base a pasta cobrada, ni mentirá ni se desentenderá del proceso de cobro. Fácil.

En la unidad familiar las cosas funcionan igual, y ya hace tiempo que intento resolver un problema doble: lo llamaremos ‘El Dilema del calzonazos’, y se explica a través de un reguero de motivaciones mal estructuradas, al menos en mi casa/caso, que terminan con perjuicio de todas las partes (ver Equilibrio de Nash).

En casa mi mujer cocina; yo pongo la mesa y recojo la cocina.
MAL estructurado, porqué ella no tiene incentivo alguno a ensuciar menos (ans al contrario: como que me detesta, si puede ensuciar 8 platos, ¿por qué ensuciar 2?).
Además, si deja la cocina hecha una mierda estoy más tiempo ahí sacando brillo y ella puede mirar más canales absurdos hasta mi imperial llegada al sofá i corrección televisiva.

Esto, a la vez, genera una segunda ineficiencia, derivada de mi ulterior apego al ‘Principio de Subsidiariedad’ que a la práctica significa que ‘si lo puede hacer otro, que lo haga otro’.
El susodicho principio actúa de forma harto dañina en los hogares puesto que normalmente se manifiesta a través de daños en la propiedad: mi mujer me enseña a poner lavadoras -> las pongo mal (voluntariamente) -> salen las bragas blancas de color rosa -> Jonathan Cisma familiar y ya no vuelvo a poner una lavadora, que es lo que yo buscaba.

Esta argucia para sacarme trabajo de encima la repito en la cocina: veo que está todo hecho una mierda, no me apetece limpiarlo, y el atajo más rápido hacia el relevo total de las tascas a mí asignadas es el de la flagrante incompetencia. Lavo mal, las copas sólo por dentro, las ollas de mala manera, y al día siguiente me cae un rapapolvo.

¿Qué busca ella? Una actitud corregida. ¿Qué busco yo? Que me prohíba limpiar los platos. Hasta que llegue el día del cisma total (que ya obtuve con la colada hará años) será esto un sinvivir de ensuciar mucho, lavar mal, y cabreos domésticos dónde todos pierden (Nash).

La solución es clara: cada día cocina y limpia uno, alternativamente. Habida cuenta de que ni sé ni pienso cocinar, nos quedaríamos con un reparto de tascas de 100% Vs 0%, que de hecho es lo que pretendo –y lograré.

Y, apunto finalmente, que si ella se comprara menos bolsos y mierdas bien podríamos tener una filipina que tal.