jueves, 5 de junio de 2014

El palo y la zanahoria

Imaginen que están cocinando y se les cae un pedazo de zanahoria al suelo.
El perro no hará el menor ademán de ir a por ella, es un puta zanahoria.

Ahora díganle al perro:
-Rocky, ven, aquí! - señalándole la zanahoria al pobre vertebrado.

El bicho vendrá cómo un loco y se la zampará con diligencia.
Sin saber por qué, simplemente condicionado por nuestra invitación.

Pues eso es la democrácia, la zanahoria de los imbéciles.
Intentemos pensar más.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo lo tengo claro y lo he pensado mucho, Carmen de Mairena poder absoluto y vitalicio.

Guillem

Semen-up dijo...

Acojonante!! Un perro comiendose una zanahoria? Y por órdenes de su amo? No, mi perro no hace eso...
(Bueno, vale, yo no tengo perro, pero si lo tuviera estoy seguro que no lo haria)

Me parece que te has confundido. Eso que dices, quien lo hace -y muy bien- són las "perras"!!

Por cierto, ¿democracia? ¿Pero qué es eso?
Más por ciertos: ¿pensar? Si, ya sé que és de la primera porque acaba en ar, pero muy bien, muy bien, yo no sé como se conjuga

Anónimo dijo...

A cremar-ho tot. TOT.



Firmante por Dios.

Bjorn dijo...

"que tío, sin talento y con lesiones"


que cretino eres. ¿si él no tiene talento quién lo tiene? Soderling? Neymar?

ah si.. para talento Ovebro gracias a quien disfutais de tres copas que no os pertenecen

General Fórceps dijo...

Así tu madre salga pronto, cordial felpudo.