jueves, 25 de septiembre de 2014

El Vigilante

Entre las ventajas y desventajas de tener hijos, hay una insuficientemente analizada, quizá por su insustancialidad.
Se trata de esa etérea y pesada carga sobre los hombros, que tras analizar en profundidad, definiría cómo el deber de asegurar su supervivencia, en el sentido más estricto.

Esta carga, aparentemente imperceptible o disuelta entre las demás muchas, ha tomado para mí un peso notorio en las últimas fechas, en especial desde que vi a un niño de tres tacos ahogarse en una piscina el otro día en un resort caribeño.
Se trata de un miedo muy vívido durante las primeras semanas de vida del descendiente, que se atenúa conforme el bicho ya tira, y que presenta un –primer- pico cuando ya corre por las calles, se baña en las piscinas, salta de un lugar a otro y habla con el primero que le viene. Del segundo pico ni hablo.

La percepción de peligro que tiene un adulto (*) desgraciadamente no viene por vía genética, y es harto difícil de adquirir. Ese ‘awareness’ al tráfico rodado, a las serpientes, a los rayos, o a ir a 180 Km/h por autopista en moto, no es algo con lo que nazcamos. Los niños, adquieren muchas cosas con la edad, comen solos, se cepillan los dientes, parecen personitas, pero carecen de este conocimiento holístico que les permite la supervivencia inmediata; a la vez, cómo que hablan y razonan, tendemos a pensar que su pensamiento y capacidad de supervivencia no presentan fisuras.

Pues eso, que no sé dónde cojones quiero ir a parar con esto, pero sí es cierto que, incluso por la noche cuando cierras las puertas y las luces de casa, o cuando metes al crio en el coche para ir a tal, o cuando les pones los manguitos o los dejas en el cole por la mañana hay, para algunos cómo yo, un estado de vigilancia incrementada, de ansiedad y RESPONSABILIDAD, que personalmente jamás había experimentado.

Antes si te matabas en coche te matabas, o si te cogía un chungo pues adiós-muy-buenas. Ahora, jaueber, percibo con claridad que he pasado de ser UN FIN a ser UN MEDIO, un soporte para que mi hija pueda bajar por el pasillo nupcial agarrada a mi brazo, y pueda emocionar a la escasa concurrencia con unas cálidas palabras el día de mi funeral.
Con el número 26, Forcepsita, sustituye el número 9, Fórceps, ya visiblemente cansado, carente de fuerzas, y con pinta de poder ofrecer poco más.
Que así sea.


(*) Adulto = más de 20 tacos en niñas y 25 en niños.

16 comentarios:

Nat dijo...

Secundo la moció, multiplicada per 3. Lo flipas.

DavidG dijo...

certeras palabras

espera q empiece a ir a la piscina del cole espera

General Fórceps dijo...

Ya fue con 2 años pero no le gustó. Duró 4 meses. Por aquel entonces yo aun no sufría.

AxL dijo...

Un sinvivir.

Gran Post.

14 dijo...

Eres un buen tipo, Fórceps.

Red Pèrill dijo...

El final ha sigut d'un humor cafre molt nostrat. Seràs un avi entranyable, i ets el último bloguero, en algun sentit.

Per lo demés, no tinc fills, només em faltaria això, ara

Anónimo dijo...

Oído barra.

Rai

(Tot aquest rotllo per dir-nos que has estat al Carib. Ets un merdes)

General Fórceps dijo...

Com em coneixes, puta guineu!

oscarini dijo...

espera que la pille yo crecidita, y sabrás lo que es el miedor.... seremos consuegros pulutant?

por otra parte, como dice redpèrill es verdad, eres el último bloguero....lo del twitter es un puto sinsentido cagoentó.

Anónimo dijo...

No l'he entès. Qui tens por q palmi? Ella o tu? Jo des de que sóc pare em sento més tranquil davant la meva mort.
Posi.

Dani R. dijo...

L'angoixa és asimptòtica així que si tens infinits fills tindràs la sensació (falsa) de que ja no pots angoixar-te més. Si infinits et sembla un challenge fora del teu abast, prova d'incrementar la prole un 100%.

Veure que el primer ha sobreviscut uns anys et dona la sensació (falsa) de que el proper ha de sobreviure també.

Ja sabeu: pel primer mesures la temperatura del bany amb un termòmetre en forma de peix, pel segon la mesures posant el colze a l'agua, pel tercer la mesures posant el nen a l'aigua i comprovant que no es queixa.

Salut

Edu dijo...

Concrepo con el ultimo comentario, el otro día paseando con la parentela una patrulla de mossos iba buscando a un crio de 4 años que habia desaparecido, se me heló la sangre pensando en los padres... Que coño el otro día, fue ayer, luego se me heló viendo el puto barça

Jordi Soler dijo...

Críos en la piscina, pederastas en los noticiarios, drogas en las discotecas, novios violadores, amigos violentos, bullying escolar, embarazos no deseados, la puta crisis, el cambio climático, los políticos, las armas, las guerras...

Si te paras a pensarlo en serio, tener hijos es una insensatez descomunal, diez minutos de placer y toda una vida de sufrimiento. Lo racional es anestesiarse el miembro y dedicarse a la lujuria incontrolada hasta que el cuerpo diga "ya no más" y te encuentren como el Joker, con una sonrisa de oreja a oreja y esposado (a la cama), con el rigor mortis mostrando tu grandeza a la posteridad y tu mueca babeante como posdata a una existencia devota a la religión del
Dios Narciso.

Sin embargo, algo hay que hacer si quieres convertirte en un Hombre De Bien, porque en el fondo has sido educado para comulgar con la masa y no salirte de la raya. Flirteas lo justo con la contracorriente en tu época de juventud pero finalmente vuelves al redil cual cordero amansado, disfrazando tus frustraciones de sabiduría otorgada por la veteranía. Y tienes hijos. Si eres muy manso, como el que suscribe, incluso más de uno. Y empiezas con el proceso que describes en el post.

Pero ahí es justo donde yo reivindico recuperar ese punto de inconsciencia que te impulsó a la procreación en un momento de debilidad. Ya que no te lo pensaste mucho para traerlos al mundo, tampoco te devores la sesera ahora que ya están aquí: lo que tenga que ser será, y estadísticamente da igual que seas un pasota que deja ir a la prole a su aire o un progenitor ultra protector que les marca el horario de acostarse y las amistades que frecuentan. Por lo que he podido apreciar en mi entorno, al final son los dados del destino los que decidirán si sale cara a cruz, si se estampa a ciento ochenta con el BMW de su novio de buena familia o si será la campeona de puenting de tu pueblo y batirá el récord de salto en caída libre para luego contarlo a sus nietos.

Déjate llevar, Fórceps, déjate llevar. De un modo u otro tienes que confiar en que la corriente te terminará llevando a buen puerto, porque si el karma existe en el fondo no eres tan mala persona y de alguna forma te tienen que compensar por esa noche sevillana contra el Esteaua, ¿no.

Luci dijo...

Típic comentari d'amargat

Mariscal Tro dijo...

Benvingut al mon del seny fill

Rafadalton dijo...

Bon post. La sensació augmenta quan et separes. (Els recursos minven, el treball en equip empitjora). T'ho dic perquè et vagis mentalitzant.