jueves, 8 de marzo de 2012

Inasequibles al desaliento


De la misma manera que nublan mucho más el juicio dos buenas tetas que veinte copas de más, creo que ha llevado a la fosa a mucha más gente la determinación que el cáncer. En efecto, el tesón, el ansia de lograr tal cosa y el encabronamiento son malos consejeros. Me da más miedo un tío determinado que catorce egoístas o traidores.

Eso de marcarse una meta y no ceder peti qui peti demuestra una tremenda estulticia y, lo que es peor, una sonrojante impermeabilidad a la dictadura del Altísimo. A veces en la vida las cosas no salen y hay que saber plegar velas y joderse. Eso de no desistir NUNCA y seguir luchando por algo resulta las más de las veces en la tragedia. Mucho han contribuido a esta lacra de tarados que nunca dan su brazo a torcer los libros de autoayuda (no; casi nunca querer es poder, aceptémoslo) y los teóricos amigos y familiares que arrojan leña al fuego de la porfía antes de ser sinceros e informar al sujeto de sus innegables limitaciones.

La inasequibilidad al desaliento es propia de tarados con orejeras incapaces de adaptarse a los cambios en las circunstancias y constituye flagrante delito de subnormalidad. Luchar por una tía que te ha dado por culo, intentar salvar matrimonios que se van a pique, aspirar al cargo de director general cuando el consejo ha mostrado su total reticencia a ponerte ahí, o querer un R8 aun qué no puedas permitírtelo es de tontos. Perseverar en la porfía es de auténticos anómalos.

Por lo cual, repito, beware de aquella gente que se marcan objetivos y nunca ceden. El cumulonimbo de la tragedia se cernirá sobre ellos. Debemos ser más adaptativos, ir viendo cómo va la cosa, y si nuestros principios no funcionan, echemos mano de algunos otros. Perseverar normalmente es fracasar. Y aun cuando triunfan, ¿compensa el premio el brutal sacrificio?

11 comentarios:

PENELOPE dijo...

Siempre había admirado a la gente así, de verdad, es más yo intentaba serlo.

Tienes toda la razón,la mayoría de de las veces si llegas conseguirlo el olor de los cadáveres o las heridas sufridas inclinan la balanza

De algo tiene que servir cumplir años, no todo es artrosis

Semen-up dijo...

Amigo Forceps, ¿de que fracaso TUYO estàs hablando? ¿cual es la meta que ya te das cuenta que no vas a conseguir nunca y por eso haces un discurso tan "transigente"?
¿Dejar de fumar, adelgazar, follar más, o todas las anteriores?

Anónimo dijo...

Yo nunca desisto: trabajar menos y cobrar más. Esta crisis me ha estruncado parcialmente lo de cobrar más, pero trabajo menos y cobro lo mismo. En términos infinitesimales, he triunfado.

Firmante por Dios.

Ant. dijo...

Hombre, dependiendo de lo que sea por lo que luchas, no veo que sea tan malo ser persistente.
Fíjate en todos los abueletes del Imperator. Ahí, dándolo todo cada sábado noche a ver si pillan cacho con alguna granny de 1'50 y 300 kilos. Y nada. Pero no por eso van a dejar de intentarlo, no?

Otra cosa son los tiburones que se empecinan en obtener un beneficio del 0,003% más que el año pasado y se cargan a media plantilla para lograrlo.

Si no te dejas la salud o cadáveres por el camino, no problem.

General Fórceps dijo...

Era una reflexión genérica, sobre objetivos grandes y pequeños por igual. Por ejemplo los amateurs en las maratones. Cositas.
Gracias.

Semen-up dijo...

Joder vaya ejemplos! "los amateurs en las maratones". Pero bueno ¿eso es una meta cabal, que te lleve a algo? O sea que un tio, Filipidides o Biciclitoris o como se llamara, hace porrocientos años se cascó 40 km para notificar algo de la guerra (ya no me acuerdo, yo no estaba) y ahora, sin haber guerra, tenemos uatzaps o en su defecto una buen vehiculo mortorizado, resulta que hay gente que se lanza a hacer lo mismo que el tipo ese. Recordad, si no me equivoco, que el tio cayó muerto al llegar. Vamos, una gran gesta para repetir!! Cual es entonces la meta: hacer 40 km a ver si caes muerto al llegar? Y si no lo consigues, supongo que se repite porque te ha salido mal, hasta que te mueras, no?

Raimon dijo...

No sé no sé... aquests són d'una altra pasta, tenen una una escala de valors i una concepció del món diferents, i sobretot una ambició que desconeixem i que els dóna un plus energètic bestial. A mi em cauen fatal, però això no significa que tal.

JoanCG dijo...

Está muy bien eso de "ir viendo como va la cosa", pero siempre que tengas mínimamente claro en que "cosa" estás o quieres estar. Dejarte llevar en lo importante no suele funcionar y cuando no funciona sin saber porque uno suele caer en la melancolia y en un falso menfotisme, y digo falso porque duele.
Por ejemplo, es bueno saber que contestar, y convencido, cuando en la entrevista anual de tal te preguntan aquello de "¿y tú dónde y cómo te ves dentro de un par de años?"
Ahora, en lo accesorio sí, ir viendo como va la cosa.

En el 2008 empecé a "estudiar" piano, ni solfeo ni leches, solo acordes de acompañamiento y alguna melodia sencilla, con una maestra de escuela de pueblo ya jubilada y a base de 4 horas semanales, sin tener ni idea de lo que aquello iba a durar. Al cabo de dos meses lo dejé, satisfechísimo de las cuatro cosas que había aprendido. Mi mujer decía que "tot això és ridícul", pero es que ella no está dentro de mi cerebro.

DavidG dijo...

creo que solo los hijos merecen mantener esa estulticia que comentas...y aún así con matices

además puede suceder que lo que hoy decides (en cuanto a aguantar el tipo y/o tirar la toalla) en 6 meses lo ves de una manera diferente y anda listo da marcha atras

Johnny Tastavins dijo...

No mientas, eso es que ya fumas de nuevo!!

Anónimo dijo...

Eso es culpa de la sensación general de los que te dicen "has tirado la toalla" has fracasado... aunque viesen la meta tan imposible como la ves tu...

Somos una sociedad que lleva muy mal la etiqueta de la frustración...