martes, 19 de diciembre de 2017

CARTA DE AMOR AL UNIONISMO


No, no es coña; es un ensayo serio.

El pliegue de cargos racial, identitario, tribal y genético al tema este del separatismo/unionismo es un error, una MENTIRA. No deberíamos agruparnos alrededor de conceptos sentimentales que apelan a la longitud-latitud dónde moraron nuestros ancestros, sino que deberíamos centrarnos en la realidad a día de hoy y pensar en términos más palpables. 

Esto de “yo me siento tal o cual” es una patraña con un fin bien claro.

Entiendo que muchos de los ‘unionistas’ que viven en Catalunya se sientan españoles y que también varios incluso ni siquiera catalanes. Sus abuelos eran de Cádiz y Matalascañas, su padre nació en Écija, su madre en Hospitalet de l’Infant, ellos en Granollers, pero se sienten españoles y no catalanes. Y odian a los catalanes, las sardanas, els castellets y el puto barsa.
Oigan: muy bien, bravo; nada que decir. Yo también odio las sevillanas, torturar a toros, las chirigotas y muchas de las costumbres españolas; además siento significante repulsa por varias catalanas. Y turcas y alemanas; cada cultura tiene sus cosas y no tienen por qué gustarnos.

Nuestra opinión sobre cuánto nos gustan otras culturas es irrelevante a efectos de ver cómo queremos que crezcan nuestros hijos y cómo queremos vivir los últimos años de nuestras vidas. Además, si adora usted la cultura española y vive en Catalunya, habrá observado que no hay escasez de centros sociales, eventos y gente con la que sentirse cómo en casa, no en vano tras 50 años viviendo aquí no habla usted catalán ni necesita hacerlo. Y tampoco me consta ninguna campaña social o política, tras 40 años de ‘democracia’ para forzarles en ningún sentido.

Irrelevante es, cómo obvio resulta, el hecho de sentirnos gallegos, cántabros, extremeños o catalanes. Esto está muy bien, pero yo he venido a hablar de Business.

Usted piensa que los indepes son perros catalanes secesionistas a remolque de Árthur Mas y Puydemóng que nos han adoctrinado. Usted erra en su análisis, y le diré por qué. Usted piensa así:
1.      Porqué esto es lo que quiere oír
2.      Porqué sólo mama de los medios castellanos (de Castilla La Grande)
3.      Porqué tiene cero interés en investigar el mundo en que vive
4.      Porqué se siente más cómodo apelando a sus raíces que cuestionando lo que oye
5.      Porqué en realidad odia bastante a Catalunya, aun obviando estúpidamente que le quedan varios años por delante aquí, que sus hijos crecerán, vivirán, se casarán y morirán aquí, y que sus nietos puede que lleguen a presidir la Generalitat.

La mitad del movimiento indepe -si no más- está formado por gente cómo usted que bien alcanzaron a comprender mejor la situación o viven regidos por estándares morales diferentes a los suyos. Hijos de leoneses, vallisoletanos y un buen puñado de madrileños. Gente normal, no purasangres catalanes, ojo.

El independentismo no es un movimiento racial, es un movimiento moral. ¿Entienden eso? Moral, y debe interpretarse cómo la única manera de mejorar este país, pues mientras permanezca adosado (por la fuerza) a España (el país más corrupto de Europa) jamás podrá ser lo que hubiera podido ser. Además, extremo no menor, España ha demostrado sobrecogedor sesgo discriminativo hacia Catalunya siempre que ha podido.
Es importante pues que entienda usted, andaluz de tomo y lomo, que la encrucijada de hoy no es racial ni apela a árboles genealógicos; el tema es:
a)     si creemos que lo mejor para todos es que España nos intervenga, someta, pise y despoje de todo aquello por lo que algunos (la mayoría, pero da igual) lucharon, si ya nos va bien que un burócrata -corrupto- de Madrid, un Gómez de Caldas o Méndez de Pichas o Sáenz de Rayitas o cualquier otro nieto de Generales de Franco diga cómo coño deba llevarse este pequeño país a pesar de que las urnas, nosotros, digamos lo contrario.
b)     o no

Debe usted valorar si prefiere y es justo tolerar el oprobio al que España somete a los ciudadanos catalanes (sí, también a usted, a pesar de ser Andaluz y tener un hermano en la Guardia Civil) o no. No hace falta sentirse catalán para alinearse con unos u otros, ni ser indepe para sentirse realmente incómodo cuando se violan tantas cosas que dábamos por ganadas.

Y no hablo de gestitos, de putaditas. Hablo de gente en prisión, de libertades cercenadas, de tener a 6,000 polis metidos en un barco para salir a imponer “la voluntad de Castilla y salvaguardar la Constitución que entre todos nos dimos” (pero que sólo 18% de la gente en la calle hoy votó).

Puede usted odiar bastante a los catalanes, su puta mierda de cultura, su acento de perro rabioso, sus jetos graves y sus conversaciones fatalistas sin que por ello deba tolerar todo lo que nos endosa el Gobierno.

En este momento la deriva de este ensayo podría tomar el camino obvio: el Gobierno es el anticristo y debemos meter en Moncloa a alguien menos insensible y más justo. Mientras el plan suena bien, ahí está la historia.

Ni voy a entrar en ella porqué ya está todo más que visto. Castilla (que es en lo que España se ha convertido en realidad, ¿o debería decir las élites castellanas?) padecen -o disfrutan- de un perenne imperialismo colonial. Con todas las CCAA (ya liquidadas) y más aún con Catalunya, el perro rabioso. Sea el Gobierno de un partido hoy, de otro mañana, esto les une a todos siempre.

Establecido pues a través de sucinta bibliografía que Castilla no es civilizada, ni razonable, ni negocia, ni escucha, y que además se toma un desmesurado interés en erradicar a todo lo que emane de Cataluña…
 …el proceso decisional se ramifica en dos:

1.      Me da igual que nos jodan vivos y “prefiero seguir recibiendo €70 por cada €100 que pago en impuestos, tener que volar a todas partes parando siempre en Barajas, y tardar 3 horas en el Cercanías en llegar al trabajo cuando llueve porqué VIVA ESPAÑA y PUTOS CATALANES”. Legítima opción, pero desnuda el intelecto.

2.      O “Me da igual que los catalanes sean unos putos, pero es mi deber ayudar a poner freno a esto EN MI PROPIO Y EGOISTA INTERÉS”.

Si ha elegido el lector la opción 1, creo que mi texto no merece más de su tiempo. Yo tampoco tendría nada más que decir, tan sólo dropar aquí la cita de George Orwell que presidió mi blog tantos años:
“Del proletariado no hay nada que temer; por si mismos seguirán siglo tras siglo trabajando, criando y muriendo, no sólo sin ningún impulso a rebelarse, sino también sin la capacidad para entender que el mundo podría ser diferente a cómo es”

Si sopesan la opción 2, hablemos.
Cómo saben, es imposible un acuerdo racional con España. Seguro que los españoles son maravillosos (he conocido a varios y doy fe que mayoritariamente es así), pero:
a)     O los normales jamás alcanzan cota alguna de poder (por motivos obvios)
b)     O en manada se retroalimentan hasta quedar cegados; si algo les une es el desdén a Catalunya
c)      La más plausible: a las dos anteriores cabe sumar que a las corruptas élites castellanas les viene de perlas este discurso que el vulgo, en un espectacular esfuerzo de cerrazón, ha comprado.
Uséase: jamás nos darán ni agua y a lo más que cabe esperar es a que no nos den demasiadas patadas en los huevos. Hay dos motivos para oponerse fieramente a esa postura cabéstrica del Estado:
a)     Llegados a este punto, y por dignidad personal y pragmatismo egoísta meramente, hay que intentar aliarse con cualquiera que haga frente a la vil injusticia. Ya sea con los indepes con sus estúpidas banderitas y el prófugo cobarde de Puchdemón cómo con el Partido Animalista cómo con el Partit Pirata cómo con quien cojones haga falta.
Oponerse al oprobio notoriamente analfabeto de las élites capitalinas no debería ser una postura exclusiva de los locos e irresponsables secesionistas sino el DEBER de cualquier persona razonable.
b)     Les puedo asegurar que por locazos que puedan ser o parecer los indepes, ES IMPOSIBLE que construyan una sociedad peor que aquella que nos viene impuesta desde el odio.
·        En primer lugar, estimo que la corrupción sufrirá un bajón espectacular; vamos, es imposible que no sea así.
·        En segundo lugar, y cómo explico al final de la pág. 2 y demuestran los hechos, las políticas emanadas del Parlament serán eminentemente izquierdistas, fuertemente escoradas. Mientras eso no me entusiasma, entiendo que tiene su tal.
·        Es razonable pensar que la presión fiscal o el déficit contributivo/retorno per cápita sufrirá dramáticas mejoras. Si lo suyo es la solidaridad, manden cada mes €200 a la abuela de Albacete; así llegarán a ella y no a Bárcenas y adláteres.
·        No se puede tolerar que quien más contribuye sea quien menos recibe (per cápita) y que la “solidaridad” se convierta en una meada en la cara. ¿Han visto las 5 rondas que tiene Madrid, las famosas M30, M40, M50, …? ¿El peazo aeropuerto? ¿Los ministerios y demás oficinas gubernamentales ocupando a 2M de personas sólo en la capital? ¿Las autopistas de 5 carriles por banda vacías en Albacete? ¿Las paradas del AVE en el desierto? ¿Las tablets que entregan a los niños andaluces el primer día de educación primaria? ¿Y se han mirado a sí mismos, pagando peajes cómo cabrones, con un servicio de Cercanías de corte nigeriano, con esa T1 que tardamos 20 años en poder financiar, pagando POR TODO a cambio de tan poco?

Pero claro, “mi familia es Andaluza y yo me siento español”.
¿Son ustedes realmente conscientes de que España es gobernada por una fortísima élite económica y financiera emanada del franquismo dispuesta a servir sólo los intereses de esa élite casposa? ¿Necesitan más pruebas? ¿Es eso lo que ustedes quieren?
Señores unionistas: hay dos tipos de personas que quieren defender la unidad de España y el statu quo a toda costa:
·        Aquellos que se benefician directamente del expolio, las élites que están perpetrando este mayúsculo robo.
·        Y los confusos, que envueltos en una rojigualda (sobre la que los del punto anterior se cagan) les defienden bajo un odio a los catalanes quirúrgicamente fabricado.

Sí no es usted de los que tangan, es usted del segundo grupo, y en consecuencia tiene un problemazo. Y me lo está endosando a mí y a la mayoría de ciudadanos.
Señores unionistas: olvídense de los indepes. Seguramente no alcanzarán la independencia y a lo sumo nos conseguirán cuatro cositas cuando terminen pactando con los jabalíes de Madrid, no queda otra.

Pero, fríamente, ¿no es eso mucho mejor que la alternativa? ¿No prefieren que alguien intente hacer nuestras vidas algo mejores? ¿No han tenido ya 40 años todos los demás para hacer funcionar esto y HAN FRACASADO CON ESTRÉPITO? O mejor dicho: ¿no creen que han tenido un espectacular éxito convirtiendo a los catalanes en judíos mientras roban a espuertas entre los jaleos de una ciudadanía española tremendamente confusa?

¿No se dan cuenta de lo que es en realidad España?

Si la respuesta a todo ello es ‘no’, les agradezco haber llegado hasta el final; muchos otros cómo ustedes no lo hubieran hecho.

Yo he vivido bastantes años fuera. En EEUU. Y me sentía catalán cómo hubiera podido sentirme español, bávaro o vikingo. Da igual. Y además es mentira: no me sentía nada, no tengo necesidad de sentirme más que quien soy, pero ese es otro tema.

Lo que me importaba realmente era que no subieran el IVA (que era del 9%), el IRPF (que era cómo del 15 o el 20%), que no hubiera atascos por las mañanas y que mantuvieran bajo control el crimen. Jamás sentí el impulso de pensar que sentirme americano fuera importante para nada en absoluto. Era un paga-impuestos por lo cual tenía una serie de derechos y posturas ante la vida.

Obviamente no puedo evitar que voten lo que vayan a votar, no me quedará más que pagar las consecuencias, pero sí que, cómo damnificado por su carencia de buen juicio, estoy moralmente obligado a ponerles delante del espejo.

Ya han visto la campaña mediática: todas las plataformas al unísono lanzando mierda, soltando mentiras (sobradamente acreditadas cómo tales), pidiendo el voto unionista desde el odio.

¿Se han parado ustedes a pensar que su odio a Catalunya termina resultando en odio hacia USTEDES? Ustedes los manchegos, los Andaluces, gente que puede sentirse cómo quieran, pero cogen trenes, carreteras y pagan impuestos aquí. Pues sí, lo que están haciendo es darle por saco a usted, y les importa un huevo de dónde sea usted y se ríen el verle envuelto en una rojigualda.

Y aun con todo esto, la mitad de la población ha decidido seguir luchando. ¿No cree que es legítimo ayudar?

Si creen que tengo alguna razón en algunas cosas y les preocupa más que sus hijos y ustedes mismos puedan vivir en un mundo menos pésimo (sin dejar de ser ESPAÑOLAZOS de raíz y manifestándolo sin complejos), concédanse cinco minutos para darle dos vueltas al tema.

Gracias,

General Fórceps

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y olé!

Firmante por Dios

Ant. dijo...

Plas, plas, plas... Totalment de acuerdo, José María.
Oblides, però, que l'unionisme al ús (persona de certa edat, amb poc estudis i habitant del cinturó de BCN), no te per constum mirar blogs, ni mirar el twitter, ni llegir res que sigui digital. Bé, de fet no te costum de llegir res (a seques). Lo seu és La sexta, T5, A3, la Ser, la COPE, Onda Cero, etc... I si cau per casualitat a les seves mans un diari, pots comptar que serà El Periódico o El País.
Per tant, tot això caurà en sac buit.

Imagino que alguns hauran despertat després de l'1-O, però dubto que siguin gaires. I en unes autonòmiques proiritzen el partit (PSC o C's) abans que la idea.

Espero equivocar-me i que demà la majoria vegi que la millor opció és el bloc republicà/independentista.

Una abraçada des de CT.

Ant.



Anónimo dijo...

Buenas General,

Aunque hace años que disfruto fielmente tu blog por consejo de un amigo común, no me he decidido a comentar hasta hoy porque he visto la oportunidad de debatir con alguien capaz de ir más allá de patrañas identitarias y brindis al sol.

Vaya por delante que coincido en que España es uno de los países más odiosos que conozco y que su pobreza moral e intelectual sólo está a la altura de sus reiterados y nunca suficientemente humillantes ridículos en Eurovisión. Por otra parte, no es menos cierto que ya desde los tiempos en que Boabdil flirteaba con el cambio de sexo, Castilla se ha caracterizado por su talante colonial y depredador que, entre muchas otras desgracias para la Humanidad, nos ha traído un déficit inversor galopante en Catalunya y ese aquelarre tardo-franquista oficiado quincenalmente por natural-born mangantes en el palco del Bernabéu.

Lo que ya no tengo tan claro es que nos vaya a ir mejor separándonos de España. En primer lugar, resulta bastante dudoso que el nivel de corrupción de la nueva República fuese significativamente inferior (3%, etc.) De hecho, la Historia nos enseña que (casi) todos los procesos de descolonización se han caracterizado por el pillaje de las élites locales que se han apresurado a garantizar acuerdos con las corporaciones de la antigua metrópoli en su propio beneficio y perpetuando las deficiencias en el nivel de vida de la población. Por otra parte, incluso aceptando una supuesta buena voluntad colectiva y la puesta en práctica de políticas de izquierda (hipótesis altamente improbable a la vista de que las elecciones han vuelto a poner de manifiesto que Catalunya es un país de centro-derecha hasta el punto de que los cuadros de Esquerra deben estar considerando seriamente dedicarse a sexar pollos porque han fallado un gol que hubiese metido hasta Mascherano después de recibir una transfusión de Romerito), Europa et al nos pondrían tantas dificultades -un tal Tsipras lo puede atestiguar, por no hablar del boicot mesetario que nos calzarían- me temo que los eventuales beneficios no llegaría a verlos ni mi hija recién nacida (por cierto, con fórceps).

En cualquier caso, partiendo de la base de que hay una multitud de variables con un gran nivel de incertidumbre, en algún momento, alguien debería dejar atrás análisis cualitativos y pasar a un plan mínimamente cuantitativo que incluya fuentes de financiación, evolución del PIB, etc., porque aunque se cierre el moneyducto a Madrid, está por ver qué queda del tejido productivo no directamente ligado a los Erasmus y la venta de crema solar en la Costa Brava. Por lo pronto, como conocedor del sector de la construcción, te aseguro que Infrastrucures.cat no parece en condiciones de sacar obras de un mínimo tamaño en unos cuantos años y no hace falta que teoricemos sobre las probabilidades de que una Administración española adjudique algo a una constructora catalana post-independencia...

En fin, voy a seguir haciendo honor a mi condición de catalán donante y me voy a darlo todo en la bici viendo un episodio de Minhunter (muy recomendable!!).

Un saludo