Cómo que no he
leído nada no sé si alguien ya ha habrá dicho esto o no. En cualquier caso,
como que necesito sacármelo de dentro y hoy es un día en que la gente quizá
pueda razonar algo mejor que ayer, ahí voy.
El barcelonismo
es una comunidad de extremos que a menudo demuestra pobre juicio; la situación
actual no es una excepción. Tras años instalados en el caspismo fatalista,
hemos virado 180 grados hacia el infantiloide waltdisneyismo en que quien muestra
desaprobación sobre aspectos puntuales es un puto tribunero y lo que se lleva
es la euforia, la apología del tiki-taka, el elogio incondicional y orejérico,
y el integrismo bonbasalunista en general.
Tan nefasto es lo
uno como lo otro, pero no gusta oírlo. Afirmar que lo hicimos todo bien y que
perdimos por mala definición o por mala suerte es un análisis absurdo. Y
contraproducente. Perdimos por errores nuestros, propios, tanto de Guardiola
como de los jugadores, y sobre todo, por presentar una pobre mentalidad. Decir
eso probablemente ayude más que decir “Gràcies per tot, Pep”.
Porqué llegar a ¾
de campo cuando te han regalado ¾ de campo no es tremendamente meritorio, y porqué
repetir ad infinitum el bucle
1.
Xavi
recibe centrado, 2. se da la vuelta,
3. levanta la cabeza,
4. la pisa,
5. amaga con pase por dentro,
6. no lo ve claro,
7. la pisa,
8. abre al ala derecha,
9. dónde el extremo se prepara para el challenge,
10. pero no lo ve claro,
11. la pisa,
12. toca atrás para Xavi
13. ver punto 1 hasta 7
14. en punto 8 cambiar derecha por izquierda
15. del tirón hasta el punto 13
… para mí, no es
jugar bien. Nada bien.
Tener posesiones
del 82% terminando 1 de cada 15 jugadas, a menudo con un chut de canario, no es
jugar bien. No diré qué creo yo que debería hacerse, es demasiado obvio, pero
sí creo necesario decir entre tanto “Gràcies Pep, gràcies equip”, “Hem estat
superiors però no hem tingut sort” que situaciones excepcionales requieren
medidas extraordinarias, y el Barça no supo encontrarlas.
Si amén de
bloquearnos ante la táctica del murciélago de Di Mateo seguimos concediendo un
ratio de goles/ocasiones del 75%, pues creo que objetivamente no podemos hablar
de un gran desempeño de los nuestros. Lo que, insisto, no tiene nada que ver
con desear que se pire guardiola ni acuso a Messi de nada. Simplemente intento
contextualizar unos hechos obvios a mi parecer que creo que el gran público no
está tratando con rigor.
De haber sido un
seguidor del Chelsea en el sofá me hubiera descojonado y le hubiera dicho a mi
padre: “Tenemos suerte de que estos tíos están empanados con su passing game.
Están obcecados y no razonan. De no haber sido así nos hubieran metido un carro”.