jueves, 13 de junio de 2013

Entienda la economia HOY (I)

Esta serie de posts es una revisión y edición con ajustes considerables de lo que expliqué con gran lujo de detalles en 2006-2007 (antes de la crisis) en mi otro blog, ya extinto, The RANDom Corporation. Hay un link aquí a la derecha.
A algunos lectores vintage, les puede sonar mucho de lo que lean, pero me ha parecido apropiado resumir esos meses de trabajo en 3 o 4 posts.

Entiendo probado que la economía es la ciencia que mejor refleja los impactos de las distintas políticas sociales, los incrementos y decrementos de bienestar, y las dependencias entre todas las instituciones que nos gobiernan.
Me propongo, para empezar, y a poder ser contando con el input de cuantos aquí fondeen, clarificar asuntos esenciales en nuestro análisis macroeconómico, esencialmente el modelo de oferta y demanda clásico (S-D), la naturaleza del dinero y el papel de los Bancos Centrales y los bancos.

Haré asimismo titánicos esfuerzos para no explicar NADA con fórmulas, intentaré minimizar Ps, Qs, Ss y Ds, y porfiaré para sacar a relucir esa meridiana claridad que, gracias a Dios, me caracteriza.
En esta primera fase intentaré centrarme en evidencias factuales que ofrecen poca discusión. Más adelante, y una vez los intervencionistas hayáis sido convertidos, atacaremos asuntos de mayor calado y gravedad.

Espero que rectifiquéis todas mis imprecisiones, y deseo sinceramente que algo de lo que aquí se diga os invite a pensar y a preguntaros si quizá hay algo, más alla de los telediarios y los periódicos, que merece la pena analizar en profundidad por su infinita gravedad...

La ley de la oferta y la demanda. Parece simple, y de hecho lo es, siempre y cuando no haya intervención gubernamental.



Observemos la curva negra*, la de oferta. Es creciente, pues cuanto mayor sea el precio que se paga por el bien (pongamos por ejemplo trajes) mayor será la cantidad que el oferente (sastre) estará dispuesto a producir
La curva roja* es la de demanda, y es decreciente. Cuanto mayor sea el precio al que se paga un bien, menor será la cantidad que el comprador está dispuesto a comprar.

El punto en que se cruzan es el precio de equilibrio y la cantidad de equilibrio. Observad que si un sastre decide aumentar precios, la cantidad demandada será menor. De la misma manera, si se reduce la demanda (el traje ya no se lleva), el nuevo precio de mercado para los trajes será menor.
Todo esto parece consistente con la realidad que vemos diariamente.

Oferta y demanda se ajustan de forma natural para encontrar el precio de equilibrio; es la competencia perfecta, el mercado puro, la eficiencia natural/orgánica de los mercados.

No se trata de un alegato liberal sinó de una evidencia matemática. Entiendo que consideraciones sociales que vosotros entendéis (y yo no) hacen recomendable la intervención.
En cualquier caso, debemos tener una idea muy clara del sistema de oferta y demanda puro antes de continuar: El mercado, por si solo, halla el precio y la cantidad ideal para que el mercado esté en equilibrio.



Procedo a relatar la famosa fábula de Griffin:
Trasladémonos a una pequeña e idílica isla pequeña con 200 habitantes: Tenemos una comunidad en que solo hay sastres y buscadores de oro. No hay otros productos ni otras necesidades en el mercado. Es una simplificación brutal pero resultará útil para comprender el asunto. Por la ley de la oferta y la demanda antes detallada, digamos que a día de hoy el valor de un traje es de una onza de oro.
El esfuerzo y los materiales necesarios para hacer un traje equivalen a los de extraer una onza de oro. Hasta el momento, cada año se fabrican tantos trajes como onzas se extraen de las minas.


Los mineros, repentinamente, descubren una bolsa de oro de cojones. Magnífica.
Maravillados, empiezan a extraerla.
Nace el desequilibrio. Hay más onzas de oro que trajes. El resultado es un crecimiento de la masa monetaria superior al de la creación de bienes y servicios.

Al existir más oro (y permaneciendo estable y limitada la producción de trajes), los mineros están dispuestos a ofrecer más oro a cambio de un traje. El traje NO vale más: es el oro lo que vale MENOS.
Esto significa que el valor nominal del traje aumenta a consecuencia de la reducción del valor relativo del oro respecto al traje.
Ahora el traje vale dos onzas.

Pero esta inflación es friccional o coyuntural porqué el mercado, en ausencia de intervención, es inteligente y, si le damos un par de semenas, sabrá equilibrar precios como explicaré mañana.... (continuará...) 

miércoles, 12 de junio de 2013

El consuelo que me queda...

…cuando salgo a correr es que con toda probabilidad, CON TODA PROBABILIDAD, quienes me vean pensarán que he tenido un accidente de moto fuerte y que estoy ya en las fases finales de mi recuperación; es imposible pensar otra cosa viendo mi trotar cansino y descompensado, mis pies arrastrándose con la gracilidad de una morsa agonizante, mi ritmo de 7 minutos por Km, y mi cara congestionada coqueteando con los tonos morados.

Ayer sin ir más lejos, salí con gafas de sol pues atardecía, y cuando se puso el astro rey tras el imperioso monte Fuji, me las subí así a la cocorota, lo típico. 
Pasados unos minutos, notándome demacrado y viendo las caras de los transeúntes que conmigo se cruzaban, me las volví a poner a pesar de la baja luminosidad para así intentar no ser reconocido en tan paupérrima condición por algún vecino o conocido.

Vean, para cerrar este espinosísimo tema, evolución de mis salidas y kilometraje:



Al principio, cuando vas p’arriba, sacas fuerzas de todas partes para empujarte un poco más y tal. Pierdes peso, te notas fuerte, y das más.
Pero cuando tocas techo y empiezas a bajar, AY AMIGO CUANDO EMPIEZA EL BAJÓN, Dios mi vida…. Cuando empiezas a bajar nada puede detenerte. Cada día llego más cansado, transito más despacio, estoy menos tiempo y disfruto menos.

El fin está cerca.
Una retirada, a tiempo o no, suele ser una victoria.

miércoles, 5 de junio de 2013

‘El Dilema del calzonazos’

En la vida, cómo en la empresa, es esencial articular las motivaciones correctamente. No sabemos si un tío estará motivado a hacer lo que más le conviene, pero sí sabemos que jamás lo estará para hacer lo que no le conviene. Amparados en ello, hay que intentar pergeñar la maraña de procesos para que todo el mundo quiera hacer lo que debe. Si a un comercial le das bonuses en base a ventas, mentirá para vender y se desentenderá de la crisis si el cliente no paga. Si le das bonuses en base a pasta cobrada, ni mentirá ni se desentenderá del proceso de cobro. Fácil.

En la unidad familiar las cosas funcionan igual, y ya hace tiempo que intento resolver un problema doble: lo llamaremos ‘El Dilema del calzonazos’, y se explica a través de un reguero de motivaciones mal estructuradas, al menos en mi casa/caso, que terminan con perjuicio de todas las partes (ver Equilibrio de Nash).

En casa mi mujer cocina; yo pongo la mesa y recojo la cocina.
MAL estructurado, porqué ella no tiene incentivo alguno a ensuciar menos (ans al contrario: como que me detesta, si puede ensuciar 8 platos, ¿por qué ensuciar 2?).
Además, si deja la cocina hecha una mierda estoy más tiempo ahí sacando brillo y ella puede mirar más canales absurdos hasta mi imperial llegada al sofá i corrección televisiva.

Esto, a la vez, genera una segunda ineficiencia, derivada de mi ulterior apego al ‘Principio de Subsidiariedad’ que a la práctica significa que ‘si lo puede hacer otro, que lo haga otro’.
El susodicho principio actúa de forma harto dañina en los hogares puesto que normalmente se manifiesta a través de daños en la propiedad: mi mujer me enseña a poner lavadoras -> las pongo mal (voluntariamente) -> salen las bragas blancas de color rosa -> Jonathan Cisma familiar y ya no vuelvo a poner una lavadora, que es lo que yo buscaba.

Esta argucia para sacarme trabajo de encima la repito en la cocina: veo que está todo hecho una mierda, no me apetece limpiarlo, y el atajo más rápido hacia el relevo total de las tascas a mí asignadas es el de la flagrante incompetencia. Lavo mal, las copas sólo por dentro, las ollas de mala manera, y al día siguiente me cae un rapapolvo.

¿Qué busca ella? Una actitud corregida. ¿Qué busco yo? Que me prohíba limpiar los platos. Hasta que llegue el día del cisma total (que ya obtuve con la colada hará años) será esto un sinvivir de ensuciar mucho, lavar mal, y cabreos domésticos dónde todos pierden (Nash).

La solución es clara: cada día cocina y limpia uno, alternativamente. Habida cuenta de que ni sé ni pienso cocinar, nos quedaríamos con un reparto de tascas de 100% Vs 0%, que de hecho es lo que pretendo –y lograré.

Y, apunto finalmente, que si ella se comprara menos bolsos y mierdas bien podríamos tener una filipina que tal.

jueves, 30 de mayo de 2013

Sobre el valor teórico de los jugadores de fútbol

El otro día hubo cierta controversia respecto las valoraciones que atribuí a una serie de jugadores. Siendo ese un tema discrecional, si podemos ordenar un poco el caos. Tal y como yo lo veo, el valor de un jugador depende de dos elementos pivotales: capacidad y actitud. El valor que le otorgo al jugador es pues una media ponderada al bulto de esos dos elementos. Cada uno de ellos tiene asimismo variables que los determinan. Las mías:

CAPACIDAD:
1-Técnica: cuan bien sabe manipular el balón el sujeto o cuan bien sabe imponer sus cualidades físicas.
2-Táctica: cuan bien lee el partido y las necesidades/oportunidades de su equipo.
3- Fáctica: cuan a menudo está disponible. Un tío que se lesiona mucho es menos CAPAZ de ayudar que uno que no.

ACTITUD:
1-De vestuario: cuan capaz es de anteponer las necesidades del equipo a las suyas propias y no discutir criterios técnicos del staff.
2-De campo: cuan capaz es de entender que debe darlo todo hasta el pitido final.
3-Fuera del campo: comportamiento nocturno compatible con epígrafe ‘capacidad’ y desempeño en la sala de prensa constructivo.

Se podrían añadir variables hasta llegar a 57 por epígrafe, pero yo, personalmente, cuando intento evaluar a la gente, intento romperlo en estas 6 métricas.

Mientras Xavi presenta notas buenas en C1 y C3, excelería en C2. De actitud, lo puntúo alto en A1 y tengo mis reservas con A2 y A3.
Pedro por ejemplo, flojo en C1 y discreto en C2 y C3. En actitud, bien en A1 y A2, me reservo A3.
Iniesta seguramente sacaría scores notables en todo menos en A2, dónde a menudo parece guardarse algo.


Pues eso.

lunes, 6 de mayo de 2013

The Promise -by Jopasso

Ante todo, agradecer al General la amabilidad de prestarme su legendario blog para publicar el siguiente post.

Seré breve. Debo decir ante todo que no soy tío de promesas, y entomo las enculadas de la vida con el culo en pompa, harekrishniana resignación y botellavinobueno a mano.
Pero esta pusilanimidad no funciona ante lo peor que le puede ocurrir a un culer comme il faut, esto es que el Maligno gane la Champions, y peor aún con la tetuda diva portuguesa a la cabeza.
No, no funcionaría, sería como protegerse de un alud himalayano de mierda, calzándose una gorrita.
Y como mis cálculos arrojaban una horquilla de entre un 70-76,5% de que el Maligno superara el tema, presa del pánico, caí en las garras de la pagana superstición.

Pasaré por encima del partidito, y mi casimuerte. Ojos fuera de órbita, risa histérica, pulso desbocado, temblores incontrolables, quilómetros en círculos alrededor de la mesa, dilatación vaginal, y ronchas de sudor hasta el fémur. Final. Maligno out.
Me lanzo en plancha hacia el cajón de calsas de la old lady, (es mi deber, Satán no hace prisioneros).
Una semana tiene 7 días. Expectativas de stock, 7-10 bragas, sin problemas rotacionales. Pues no,  había unas 30. Heavy rotation.
Nena!!! I els tangues?.....(…)
Tras una pintoresca conversación que omitiré, me calcé la cosa …uff, les passarem putes….
Advertí problemas de talla, cubicaje y reglaje. No cumplía con las condiciones mínimas de confort ni de lejos. Pero Satán vigilaba. Cabrón.
La parienta evidentemente no se perdió la escena con la consiguiente pintoresca conversación que también me saltaré.

Por la mañana había quedado para desayunar con un amiguísimo, super jerifalte de LKXA, calculo que el número 20 o así. Mientras nos calzábamos (si, el verbo “calzar” me gusta), un trinxat y unos huevos con chistorra, le conté la cosa.
Tras una pintoresca conversación que omitiré, agarré taxi y al curro. Fue en aquel momento cuando el tanga se me metió bien bien por el culo. Al taxista no le conté nada, porque no quería tener una pintoresca conversación que omitir.

Haciendo unos 78 rafanadales en el ascensor, que por cierto tiene cámara, llego a destino.
Acabemos con esto cuanto antes. Llamo a la secretaria. Mira, que tal. Hazlo rápido, como si fotografiaras la cisterna del wáter rajada para mandársela a los del seguro. Tras la puerta de una sala. Espera, que pongo un archivador, por si alguien abre la puerta. Y tras darle las pertinentes instrucciones de encuadre, distancia, ángulo etc… disparó

Tuvimos una pintoresca, mejor dicho una muy pintoresca conversación que también omitiré, porque entre otras cosas me preguntó si tenía que salir el nabo. Bueno, dejémoslo.
Salida nula. Parte de la huevera sale en su esplendor. Otra pintoresca conversación.
Deleteamos foto, y segundo intento tras afinar instrucciones y ajustar encuadre.

Total, pues vaya mierda de foto. Parezco un sin culo, y yo no soy así de peludo. Pero cabe decir que la tía tiene futuro. El ángulo es milimétricamente exacto, y ya valdrá con esta. No Satán? Cabrón.
Tras otra pintoresca conversación que tampoco relataré acordamos no repetir la operación. Demasiado riesgo. Así se queda

Evidentemente, el problema no era pasearse en bragas por el despacho. Ya saben todos que soy un tarado,  pero que te sorprendan en bragas con la secretaria haciéndote fotos… ya es amianto de otro costal.
Bueno, pues ya te puedes dar por dado por el culo Satán. Soy hombre de palabra. Y encima con la chistorra jodiéndome la tripa. Debo dejar estos desayunos.



El Madrit a Wembley?
MY ASS!

viernes, 3 de mayo de 2013

Txiqui Vs Zubi -FIGHT-


Como la mayoría de las disquisiciones de las últimas fechas orbitaron alrededor del (des)acierto en política de fichajes, me he entretenido en ir uno por uno y asignarles una nota, absolutamente discrecional, del 1 al 5.
1 es el mínimo por lo cual el umbral de acierto se sitúa en 3, no en 2.5.
Ustedes podrán discrepar de casi todos, pero yo creo que la media nos daría parecido.
Vean:

Txiqui/Laporta   Zubi/Rosell  
Rustu 1 Alba 4
 Luis Garcia 1 Alexis 1
 Marquez 3  Song 3
 Quaresma 1  Cesc 2
 Ronaldinho 5 2.5
 Bronckhorst 3
(Davids cedido) 3
David Villa 2
 Adriano 3
 Mascherano 5
 Afellay 2
Chygrinski 1
 Maxwell 3
 Ibrahimovic 2
Keita 4
 G.Piqué 5
 D. Alves 4
 Caceres 1
 Hleb 1
Henry 3
 Touré 4
 Abidal 5
 G. Milito 1
Thuram 1
 Zambrotta 2
Gudjohnsen 1
Belletti 3
 Giuly 3
 Larsson 4
 Deco 4
Silvinho 4
 Edmilson 2
 Eto'o 5
V.Bommel 2
Ezquerro 1
2.7

Nótese que en aras de la claridad expositiva y para no mezclar operaciones opacas (que no resistirían una fiscalización mínima) con temas deportivos, he omitido a Keirrison i Henrique, operaciones que horrorizarían al más vivales.

Extracciones:
1-Txiqui tiene 7 temporadas y Zubi 2. La media de fichajes/año de Txiqui es pues de 5 y la de Zubi de 2. Zubi ficha menos (si bien viene con el equipo hecho y Txiqui parte de un solar). Si contamos a partir del tercer año de Txiqui, sale a 3.5, que sigue siendo significativamente más que lo que ficha Zubi. Podemos concluir que Txiqui fichaba más.

2-Amparados en mi subjetiva y nuñista valoración personal (y reconozco que he tirado MUY p’arriba en varios casos –Gaúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuushuuuuuuuuuuuuuu-) me sale un 2.7 para Txiqui (insuficiente) y un 2.5 para Zubi (insuficiente).

3-Más aún: si consideramos 3 como el umbral de acierto o fracaso, Txiqui acierta en un 54% de los fichajes y Zubi en un 50%. Y tengo un día generosísimo…

Conclusiones:
Que no hay motivos para felicitarse.
Ni ahora ni antes.
Y que hay que mejorar mucho ahí.

Personalmente, los dos me caen muy bien, pero creo que han hecho o están haciendo una tasca bastante floja. Bastante.
Vamos: que si fueran un empleado mío hubiera tenido una charla bastante seria con ambos.
Ya sé que es una industria complicada pero me temo que sólo el irreal mandril nos supera en desaciertos.

jueves, 2 de mayo de 2013

Reflexión


Para mí el año pasado el equipo/modelo/ciclo se agotó. Fue la primera Liga en años que perdíamos limpiamente, evento materializado –para mí- con el humillante 1-2 en el Camp Nou contra el mandril. Cierto es que pudo haber sido un accidente, quizá lo fuera….

Pero si un tío te hace 60, 70 u 80 goles en un año, por muy ‘el mejor jugador de todos los tiempos’ que sea, tienes un problema. Y este año empezó igual, y aquellas aguas trajeron estos lodos. ‘Que no se nos constipe Messi’ comentábamos.

Luego concurre lo del cáncer de Tito, circunstancia antes de la cual Tito empezó a crecer su aura de líder –para mi sorpresa.
Se fue 3 meses, Roura hizo lo que se espera del segundo de un tío que era el segundo de Guardiola, y entre tanto segundón, se fue tirando más mal que bien (puntuando jugando bastante mal de enero en adelante) hasta el susto del AC, que también pudo ser un accidente.

Se sacó el tema adelante en un partido bastante flojo a resultas de lo mediocre que es el AC y la cagalera que les cogió, pero luego sucede lo de París, tercera cornada grave. Ya parecía claro que ni esto, ni lo otro, ni lo de más allá, fueron accidentes.
Para servidora, lo del PSG en la vuelta fue tan legendario como deprimente. Que seamos incapaces de tirar adelante, metamos a un Messi roto y nos solucione el partido en 10 minutos es, sinceramente, para llorar.

El resto es historia. Hace una semana hice un post con mis reflexiones después del vapuleo de Munich. No quise dar nombres. Hoy, si tengo suerte, tampoco lo haga. Erré en lo de la posesión como finalidad en vez de como instrumento; ayer vi claro que la posesión exagerada y grotesca persigue dos fines: uno: que te hagan menos pupita de la que podrían hacerte y dos: que parezca que juegas a algo cuando en realidad no tienes ni idea de a qué juegas.

Y ya está. Los ciclos pasan, los challengers llegan a campeón, y los campeones se van a la lona. Los grandes de verdad, como Tyson en el Tokyo Dome, con un estruendo ensordecedor. No pasa nada, es lo que hay.

Este equipo necesita chasis nuevo. No es un tema de ajustar alerones ni suspensión. Creo que debemos migrar hacia Thiago o a un sistema que se ajuste más a lo que tenemos. Debemos confeccionar una delantera en que para los rivales no sea holgadamente suficiente encimar a Messi; necesitamos dos tíos más buenos o a uno extraordinario para dividir defensas. La medular debe abandonar su toqueteo estéril y recuperar el espíritu del otoño 2008. Atrás, obvio es, se necesita un central y desposeer a Puyol de los galones que ya no merece.

Calculo, en mi pesimismo estructural, que las cosas no irán por dónde nos gustaría. Las declas que vengo escuchando se quedan en la corteza del problema, y no veo el nivel de autocrítica necesario –ayer incluso ante esta pregunta, Tito tuvo una respuesta de tonito hostil.
No tengo ninguna confianza en la directiva ni en Zubi (sólo un fichaje exitoso de 6 u 8), y tampoco en Tito.

Entiendo que lo suyo es jodido y tal y le deseo lo mejor, pero no podemos dejarle ahí si creemos que no puede (yo lo creo) por el mero hecho de que es feo echar a un tío con cáncer. Para mí no ofrece garantía alguna, al menos en su estado anímico presente. Estamos ante la tesitura de prolongar este ciclo paupérrimo varios años o pocos. No veo mimbres en el vestuario ni en las oficinas. Esta Liga es un regalo de Dios que debería ayudarnos a levantar esto.
Con decisión y con decisiones.
Y no veo quien las va a tomar.

The chaos

Seré breve. El caos circulatorio exponencial manifiesto desde hace una década (por lo menos) en ex_Catalunya, deriva de varios factores (q...