lunes, 1 de julio de 2013

Entienda el mundo HOY: Economía Política (I)

La economía, a nivel macro (sin entrar necesariamente en macroeconomía) no es más que la exposición a la potencia que se quiera de algo tan simple como uno mismo, los procesos decisionales que le guían, y su impacto e interacciones con el entorno.
Lo que hace que la economía resulte tan inasequible al no docto es la complejización de las interacciones y, sobretodo, el hecho que nadie lo explique bien desde la base.
En las últimas fechas intenté explicar las vertientes pura (oferta y demanda) y monetaria de la economía. En adelante intentaré hacer lo propio desde la vertientes política y social.

El nivel de madurez social que hemos adquirido, en todo el planeta -a excepción de regiones de América, África y Asia- es conmovedor. Hemos alcanzado un punto de solidaridad, voluntaria o no, remarcable, y eso es algo que se nos olvida a menudo. Si hay inundaciones en la Val d’Aran que se llevan por delante tres puentes, todos entendemos que los repararemos con la pasta de todos y ni se nos ocurrirá decir que deben pagárselo ellos. Esto, que parece simple, requiere de un esfuerzo de madurez social elevado. Que nos intenten colar el meltdown de Bankia como una variante de lo anterior es, simplemente, demencial. Aun así nos lo cuelan, por lo cual a pesar de haber recorrido un largo camino, seguimos lejos de la meta.

---Música de violines...---

Imaginen un mundo atrás en el tiempo sin impuestos y sin Autoridad Tributaria –pero con anacronismos que el lector atento verá con nitidez. Todo el mundo campa a sus anchas.
Yo trabajo luego cobro; obtengo una renta. Puedo destinar esta renta disponible a varias finalidades, y actúo con arreglo a lo que me sale de los cojones. Me compro una PlayStation o no, salgo mucho o no, colecciono chapas o no, tal.
Puedo también decidir ahorrar o no, y lo que ahorro lo puedo invertir o no, a un riesgo moderado o elevado –nunca nulo. Soy una persona libre.
Todo esto es obvio, ¿no?
-Sí.

Subamos un escalón más: ahora vivo en pareja. Ella también trabaja (uso una mujer para que podamos diferenciar; respeto y apoyo el matrimonio gay y nadie me gana a tolerante). Ahora tenemos dos rentas, cojonudo (asumamos cuentas conjuntas, ¿vale?), pero amanecen las primeras fricciones a nivel de políticas de gasto familiar. Yo quiero ahorrar más que ella, yo quiere un viaje a Thailandia mientras ella quiere un sofá nuevo, y empieza a resultar complejo determinar en qué dirección debe aplicarse el gasto y qué proporción de ahorro nos hace sentir cómodos. Nace la cesión de soberanía (yo ya no soy el único que determina mi política de gasto).

Un peldaño más: la comunidad de vecinos. Ahí además no existe –en principio- afinidad familiar entre las unidades integrantes y nos la envaina que los demás salgan perjudicados (esto ya empieza a parecerse a una sociedad).
Los del tercero, cuarto y quinto quieren un ascensor, los del segundo casi que no, y los del primero ni en coña. ¿Qué ocurre entonces? Necesitamos un mecanismo que dilucide qué debe hacerse. 

En sociedades ancestrales esto se liquidaba por el tradicional mecanismo de darse de hostias, pero conforme la humanidad evoluciona socialmente hay que intentar hablar las cosas, que haya un mecanismo/autoridad que ponga seny. Esa autoridad, en ausencia de un líder específico, es la democracia y el sentido común. Cederemos soberanía a la democracia, dejaremos en cierta manera que la mayoría decida por nosotros. Se pedirán presupuestos y se votará lo del ascensor. Nacerán las primeras tensiones y discrepancias sobre el gasto comunitario -y esó que sólo son 10 famílias…


En cualquier caso, si el tema del ascensor sale adelante y se paga a escote, representará la primera cesión real de renta fuera de la unidad familiar (si bien con individuos con los que aun así existe cierta afinidad y un objetivo común: vivir bien en el mismo edificio).

De momento, aún voluntaria... (ceder soberanía a la democracia implica también ceder renta... no olviden que en definitiva, TODO es dinero...)

CONTINUARÁ...

8 comentarios:

DavidG dijo...

vale bien, hasta aqui de acuerdo, poco a decir

esperamos la continuación

General Fórceps dijo...

intentaba que nos diéramos cuenta de cuanto cedemos y ni nos damos cuenta.
invitar a la reflexión.

DavidG dijo...

el tema de las libertades individuales es la próxima frontera me da a mi...no solo en lo económico ojow

General Fórceps dijo...

cada vez menos. pero lo que importa realmente, que es la renta, cerca de la mitad es hurtada cada mes sin contemplaciones.

que me parecería abusivo si se entregara algo razonable a cambio. pero es que ni eso...

DavidG dijo...

bueno hombre si tuvieras un sueldo de digamos menos de 20.000 al año posiblemente no dirías eso (cole, seguridad social, etc)...a cargo de impuestos

General Fórceps dijo...

qué no diria?
no entiendo... re-frasea pulután

Anónimo dijo...

el moment clau es quan cedim el monopoli de la violència a l'estat. Només ell pot fotre d'hòsties. I és clar, si no estic d'acord... em foten hòsties.


Posi.

Anónimo dijo...

Bona pinta. Aviam què ens depara la nova sèrie.

Rai pilota.