miércoles, 28 de enero de 2015

“There’s no fucking way I’m driving this thing”

Por circunstancias tuvimos que dejar a uno de los golfistas, el que había alquilado el coche 4 días antes y lo había conducido todo el tiempo, en el aeropuerto de Edimburgo.
Íbamos tardísimo por una retención, llegamos, saltó del coche, se agarró su carry-on y desapareció  por la puerta.
El otro y yo nos miramos. Fue un brevísimo instante, pues el otro me dijo:
“There’s no fucking way I’m driving this thing”, tras lo cual y tras tener que pensar cual era la puerta buena, ingresé en el coche, ni recuerdo el modelo.
Luego sucedieron un vendaval de anomalías.

Fue sentarme, sentarnos en el interior, levantar la cabeza y mirar alrededor como si JAMÁS hubiéramos estado dentro de un coche, cómo si eso fuera un artefacto alienígena.
Tras unos 5 o 10 segundos osé poner las manos sobre el volante, y confirmar que la palanca de cambios me caía a izquierdas, extremo que ya conocía.
Los intermitentes operaban cómo en el continente, los limpiaparabrisas también, y el freno de mano no recuerdo ahora bien donde caía, quizá al otro lado.

“Dude, this ain’t happening” le dije al otro, que miraba hacia adelante como intentando quitarme presión y/o prisa.
La prisa me la puso el poli que me hizo ademán de ‘get the fuck out’.
Tras coquetear con la H del cambio de marchas así desembragado (o sea pisando embrague, chicas), me vi capaz de arrancar el tema.
Busqué el cinturón en el vacío sobre mi hombro izquierdo y rectifiqué. Desde el derecho, me costó horrores copularlo con la hebilla del asiento pero prevalecí.
Metí la llave y no había hueco a tal fin destinado; estaba en el otro lado, o sea cómo en España.

En 20 segundos ya vi que se me cruzaba normalidad y anormalidad; incluso aquellas cosas que funcionaban cómo aquí (todo menos asiento, volante y palanca de cambios) resultaban confusamente dispuestas.
Luego, una vez puesto en marcha el tema, un obstáculo imprevisto: a pesar de ser zurdo no tenía digamos fuerza para meter las marchas. Ni daba con el vector adecuado ni tenía fuerzas para engranar; o quizá con los nervios y mi ausencia de multi-tasking capabilities, mis músculos andaban helados.

En 50m ya vi que ni sabía frenar bien, a pesar de funcionar los pedales idénticamente. Ni os cuento lo que ocurría al atacar las rotondas o entre el confuso tráfico de Edimburgo. Al final llegué, y al día siguiente deshice lo macabramente conducido para ir a recoger al golfista sin novedad, pero ¿para qué os cuento esto?

Durante las 2 o 3 horas escasas conduciendo como un imberbe de 18 años que agarra un coche por primera vez, me di cuenta de cómo se siente la mayoría de chusma ignominiosa que circula por el mundo.
Las dos manos en el volante –señal inequívoca de incapacidad permanente-, cada cambio de marcha es un desafío, el intermitente sólo lo uso si me veo sobrado y bien, y ‘virgensita que me quede como estoy’ porqué el mundo que me rodea se me antoja insondable e impredecible. Confusión, tan centrado en pedales y manos que es imposible observar el fluir del tráfico rodado; simplemente sobrepasado por los acontecimientos.


Pero, y aquí es donde quería yo llegar realmente, jamás ocupando el carril izquierdo. Puedes ir mal, vais realmente mal!, no os enteráis de nada y además no prestáis atención; está bien, no pasa nada, chusma will be chusma. Pero eso sí: salid del puto carril izquierdo. No sólo es maleducado perjudicar a los demás sino que seguramente os haréis menos daño.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Quan semblava que et solidaritzaves amb la gent incapaç i atemorida BUMBA! hostiassa pel tan manit tema del carril. Ben fet, però inútil. Ni saben què és el respecte pels altres ni els importa el més mínim. No canviaran. Són xusma del subtipus resaviat. El pitjor.

Rai

Anónimo dijo...

Ara vindrà en Lenny a dir-nos que si li surt de la polla ell va a 120 per l'esquerra o pel carril central.

He perdut tota esperança en aquest tema. Només demano que en el futur català hi hagi un carril pels bons conductors on la xusma hi tingui prohibit entrar sota amenaça de retirada de carnet, presó i violació.

Posi.

Anónimo dijo...

Fastiguejat per la conducta d'aquesta gent que tant ha criticat jo ja he pres una solució tajante. Bat de beisball al maleter per quan vinguin maldades no dubtar ni un apice. Si ells no reculen, nosaltres tampoc.

Cada dia (i per sort no és a diari) que agafo la A7 direcció Bcn tornant dels Pirineus a la unificació de carrils i diferents carrereres a l'altura d'Abrera descobreixo esgarrifat com el ésser humà no té futur, som un culdesac en l'evolució.

@charlyconway

oscarini dijo...

Yo soy chusma.
Soy un pésimo conductor y peor padre de familia.
Me gusta ir con mis brazos de madera, rígido ante el volante con mi enorme coche familiar, el precioso Ssangyong 7 plazas lleno de niños, abuela y perro, que siempre habéis soñado tener.
Por otra parte yo soy de esos que invaden el carril izquierdo para mojarme toa con los niñatos insatisfechos que hacen luces aterrados....valientes majaderos......dónde van, panda paletos...

ay, sin más, nos vemos en cuaquier carretera de esas...

Joaquim dijo...

Su paraiso seria Italia. Concretamente Roma. En las "Rondas" a 120 ( y nos adelantaban ), adelantando tanto por la izquierda como la derecha. En el centro, pasando siempre si hay espacio aunque implique meterse un instante en carril contrario. Todo con una seguridad envidiable. Y encima conducen con el mobil en la mano por si les preguntas por el tiempo que hará en Roma, como asi sucedió.

4 dias y no vi ningún accidente, casi ningún bocinazo y debo admitir que encima tienen un respeto al viandante admirable.

Y tias a 140 con una mano.

Nosotros aqui con tantas normas, vamos en regresión.

AxL dijo...

"Campaña síndrome del carril izquierdo de la DGT", de l'any passat.

https://www.youtube.com/watch?v=6lpK5ZRaS_c

It's something.

Anónimo dijo...

Forceps Maricon.


Firmante por Dios. (Pr.Nutbutter)

skalyvaat dijo...

“There’s no fucking way I’m driving this thing”.

Aquest tio sabia el que es deia. I no com altres :-)