miércoles, 2 de noviembre de 2016

EAT & LIVE by @eldeu

Mi transición ha sido un viaje sencillo.

Todo comenzó con Eloisa. Gracias a Eloisa. A Eloisa siempre le ha preocupado la nutrición, especialmente desde que tuvimos a Anoushka y a Riley. Qué era bueno para la familia, qué era malo, qué necesitábamos más o menos. Que si superfoods, que si dejemos de cocinar con aceite de oliva y lo hagamos con aceite de coco. Que si deja de comer pasta blanca para comer pasta integral porque la manera en la que la digieres no sé qué pollas hace (veréis que hablaré poco o nada de la ciencia. No soy científico ni la persona adecuada para responder sobre estos temas).

Después, el fútbol. Siempre el fútbol. Mi pánico a retirarme o a no rendir en mis últimos años. Mi miedo a que los chicos jóvenes, que van en moto los cabrones, me pasen por encima. Mi rabia al no dar la talla los lunes después de partido por necesitar más tiempo de recuperación. Buscar perder los 4 o 5 kilos que tengo de más comparado a mi peso de hace 10 años. Que si dejo el pan al mediodía (uno de mis vicios más grandes), que si ahora sólo medio bocadillo por la mañana, que si por la noche ceno solamente una tostada con aguacate y queso. Sobre todo, más sano. Lo que todos consideramos más sano. Mucha más verdura, menos carne roja (que siempre me costaba digerir), desayunar fuerte el día de partido, beber bebidas con menos azúcares añadidos, menos salsas, más ensaladas. Joder, más sano. Y joder, perdí los kilos. Y ostias, me encontraba bien. Y te lo dicen y te creces. Y te haces unas flexiones y abdominales al acabar el entreno porque tienes más energía, estás de mejor humor. Más fuerte.

Fui dejando cosas inconscientemente. Íbamos a una pizzería y en lugar de una pizza elegía sepia a la plancha con ensalada. O ya no comía el espectacular frito mallorquín del bar del campo de fútbol que nos sirven los viernes después del entreno en nuestra “ronda” semanal. Por mantener mi peso y mis buenas sensaciones. Pero joder que me encontraba de bien.

Eloisa me pidió un libro para un viaje que tenía que hacer. Cada vez nos interesaba más el tema así que me lo pidió sobre nutrición. Recordé una entrevista a no sé qué médico en alguna contra de no sé qué periódico que hablaba sobre los “12 alimentos imprescindibles para no morir prematuramente”. Lo típico pues. Vamos a google, escribimos “12 alimentos imprescindibles morir prematuramente medico contra”, nos lleva aquí, piensas “anda mira otra contra en La Vanguardia de un flipadillo (me recuerda a esto. Fucking hilarious), vamos a Amazon a ver las reseñas del libro “COMER PARA NO MORIR”, te dices “joder pues tiene 5 estrellas de 1400 reseñas”, te animas “pues los comentarios parecen serios y el libro más”, pues vamos a probar.

Creo que recordaré siempre éste momento que considero el más importante de mi vida.  Más importante incluso que el nacimiento de mis hijas por una razón muy sencilla. Y es que ha resultado en un cambio de vida de la gente más importante que me rodea. Especialmente de Anoushka y Riley. Estoy convencido de que su vida será una vida mejor, más sana, más longeva y más feliz, si Messi quiere.

Que sí, que ya sé lo que pensáis. Que otro libro más de otra dieta más. Que iluminados hay en todos lados. Y que sí, que todos los que han (venga, hemos) caído en una de estas (esta dieta, esta táctica para enriquecerse o este plan de entrenamiento de que en 15 días estás tan bueno o buena que follas lo que quieres) piensan (pensamos) que no, que esta es la buena. Lo siento, no tengo respuesta para ello. Es inevitable que algunos dejéis de leer aquí. Os diría que leáis el libro, que el autor os generará credibilidad, que la mitad de las 700 páginas son referencias y reseñas a estudios científicos publicados. Pero la mayoría seguiréis sin hacerlo. Y no lo puedo criticar porque yo he hecho, hubiese hecho y seguramente haría lo mismo. Si esta serie consigue convencer a uno sólo me daré por satisfecho.


“NO CREC QUE CANVIÏ RES PERÒ HO LLEGIRÉ”

Mi padre es mi ídolo. Él no lo cree y os explicaré por qué. Discutimos a menudo pese a nuestra gran relación. La razón por la que discutimos a menudo es por una característica de su carácter (y el mío) que muchos han definido como un defecto que yo, pese a todas esas discusiones, considero una de sus más admirables virtudes. Mi padre es de convicciones fuertes y “pelea” por defenderlas hasta la saciedad. Es capaz de venderle un puto congelador a un esquimal. No me sorprende que lo haga ya que casi siempre tiene razón. “El papa” es un ser extremadamente inteligente pero cabezón de cojones. Cuando yo, ilusionado, le conté lo que había aprendido tras la lectura del libro tuve una respuesta esperada. No se cerró en banda, pero me vino a decir que él disfrutaba demasiado comiendo como para intentar alargar unos años su vida. Que sí, que a lo mejor la proteína animal le subía el colesterol, la tensión o las posibilidades de tener o desarrollar cáncer, pero que no. Podría intentar comer algo mejor pero que no le marease, vino a decir. Le supliqué que lo leyese. Le obligué. Y lo hizo. Mi padre, mi ídolo de fuertes convicciones, está totalmente dispuesto a intentarlo. Ya ha comenzado a hacer una prueba durante un mes para ver cómo se encuentra y realizarse unos análisis al finalizar. Mi apuesta es que cambiará radicalmente su dieta de aquí hasta el final sin dejar de comer de tanto en tanto algunos de esos platos que tanto le gustan. Lo firmo ahora mismo.

“AMIC EM PRODUEIX MÉS PLAER EL FORMATGE O EMBUTITS QUE VIURE 0.87 ANY MÉS”

Son palabras textuales de un amigo al que quiero muchísimo con el que más pesado me he puesto con el tema. No hay manera de que lea el libro, que ya le he pasado, ni siquiera se mire un documental. Y las comprendo. Mi lucha, que estoy perdiendo, es por hacerle entender de que no va por ahí el tema. Dice uno de los autores de los libros que estoy leyendo que el objetivo no es alargar por alargar la vida, sino tener una de alta calidad tanto física como mentalmente hasta el final. El objetivo es no morir de una de esas enfermedades crónicas, degenerativas y terribles como el Alzheimer o el cáncer. Tener una dieta basada en plantas, frutas y productos integrales puede en un altísimo porcentaje prevenir, ralentizar, curar e incluso revertir muchas de estas enfermedades. Incluso el cáncer (tema delicado y del que haré un apartado al final del artículo).

Sin embargo, la enfermedad que más seres humanos mata del mundo desarrollado son las enfermedades cardiovasculares. El puto ataque al corazón. Nadie (Casi nadie). Digo, afirmo y me reafirmo en que (casi) nadie debería morir prematuramente de un ataque al corazón. Ni con 40, ni con 60 ni con 80 años. Todos los corazones se pararán en algún momento, pero ninguno debería pararse antes de tiempo. El corazón se para si no le llega sangre y esas arterias se bloquean por el colesterol malo. O si estas arterias, debido a estos bloqueos, revientan.  Las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir en altísimos porcentajes si no comemos productos que eleven el mal colesterol. Es decir, grasas saturadas, grasas trans y el mismo colesterol que hay en la carne, comida procesada y productos lácteos, especialmente huevos. También sube el colesterol si comemos pocos alimentos con altos porcentajes de fibra. Y la fibra está en las frutas, verduras y productos integrales. No voy a entrar explicaciones científicas. Las he entendido, pero no las sabría explicar ni tengo suficientes conocimientos. Lo del colesterol lo sabemos todos. Lo que no conocemos es la importancia real de la dieta respecto a la enfermedad más mortal en el llamado primer mundo. Si nos dieran una píldora que garantizase casi al 100% que ni vosotros ni vuestros seres queridos sufrieran nunca un ataque al corazón sin ningún efecto secundario sería la medicina más vendida de la historia. Yo vendería mi casa por comprar esta píldora. Pues eso puede conseguir una dieta equilibrada. ¿Cómo no lo sabe mi médico entonces? Como el de mi padre, por ejemplo, que le ha recetado una píldora para bajar el colesterol. Investigar y conocer las razones económicas, por desconocimiento o simplemente por ser una sociedad a la que desde hace demasiado tiempo le han inculcado los beneficios de la carne, lácteos y de la mayoría de productos procesados, es vuestro trabajo. Un trabajo que yo he hecho (sigo haciendo) sin mucha dificultad. Ha bastado leer sobre el tema, ver varios documentales y tener Google a mi alcance. Spoiler alert, como casi todo en éste mundo, la pasta. La puta pasta.

“CUANDO QUIERAS TE ENCUENTRO UN DOCUMENTAL QUE TE DEMUESTRE LO CONTRARIO”

No lo sé. Igual sí o igual no. En cualquier ámbito de la vida cuando nos encontramos con diferentes opiniones nos tenemos que basar en nuestro sentido común. Analizamos las pruebas que tenemos a nuestro alcance y nos decidimos por creer en una cosa u otra. Podéis tener confianza en una cosa, no os estoy pidiendo que creáis en dietas milagrosas de gurús de la nutrición. Los dos libros que os recomendaré no son escritos por cualquiera. Son médicos altamente reputados, uno de ellos realizó el estudio nutricional más grande y completo de la historia. Esto no es opinión. Ambos libros tienen centenares de referencias a centenares de estudios publicados. Así que por lo menos tened en cuenta que no os estoy refiriendo a un estudio (de cualquiera de ambos bandos) que podría ser financiado por corporaciones, lobbies o gobiernos. Os estoy refiriendo a centenares.

“YO YA COMO BIEN. CARNE MUY POCA Y ME GUSTA MUCHO LA VERDURA”

Seguramente coméis más carne, huevos, pollo o lácteos de lo que pensáis. Si vuestros platos no están llenos de verdura, seguramente coméis demasiado poca.  En el Estudio de China ya se demostró que el consumo de carne y productos lácteos está directamente relacionado con más cáncer y enfermedades cardiovasculares. Aún en la población que comía cantidades mínimas de esos productos había más posibilidades de contraer estas enfermedades.

Dicho esto, tenemos que ir con cuidado. No me gusta decir que soy vegano. Porque hay veganos que comen una puta mierda. Puedes alimentarte de patatas fritas y coca cola y ser vegano. Y sería mil veces más sano comer la típica dieta equilibrada mediterránea que hacer eso. “Whole food, plant based diet”. Dieta basada en plantas y productos integrales. Y os aseguro que como muchísimo de todo. Granos integrales (cereales integrales, no la mierda procesada de Kellogg, pan integral, maíz), legumbres (lentejas, garbanzos, alubias. Las mongetes seques, joder), frutos secos (nueces, pistachos), todo tipo de verduras (patatas incluidas), frutas del bosque (¿a quién cojones no le gustan las fresas?) y todo tipo de frutas (¿nachos con guacamole? (sí, el aguacate es una fruta)).

Mirad, dudo que mi padre deje sus guisos de codornices que tanto disfruta haciendo y comiendo. Lo comprendo. Mi objetivo no es otro que entendiendo y creyendo en la ciencia tras esta dieta decida poner el listón lo más cerca posible a una dieta totalmente basada en plantas y productos integrales. Yo lo he puesto arriba del todo, pero eso no significa que esto sea un todo o nada. Cada paso en esa dirección será en mi opinión el correcto. Cuanta menos carne, productos lácteos y productos procesados comamos, mejor. Alguno decidirá hacer esto en casa, pero no cuando salga a comer fuera. De puta madre. Otros dejarán de comer carne 4 veces a la semana para comer sólo 2, cojonudo. Uno cambiará los Kellogg por la avena o la quínoa para desayunar y dejará el resto de dieta tal como estaba, pues adelante.

Cuando hablamos de vegetarianos o veganos pensamos inmediatamente en que no comen carne o huevos. Pero peor que todo esto son los productos procesados. El 80% de los que nos ofrecen en los supermercados. Sal y especialmente azúcar o derivados añadidos, productos a los que les han dejado sin nutrientes y te venden como sanos, productos light que os van a engordar. Mierda, mierda pura y mucho peor que la carne o el pescado. Evitadlos, no se los deis a vuestros hijos. Cuanto menos ingrediente tenga un producto, mejor. Y pensad que una manzana, un pimiento o un aguacate no tienen ingredientes. Ese debería ser el objetivo.

“PERO ESO ES EN AMÉRICA. LA DIETA MEDITERRÁNEA ES MUY SANA Y EQUILIBRADA”

A medias, pero sí. Estamos mucho mejor que en América. Hay menos muertes por todas estas enfermedades de las que hablamos y tenemos una alta expectativa de vida. De las más altas.

En mi opinión esta realidad indiscutible apoya todas estas teorías. La dieta mediterránea es alta en verduras, legumbres y frutas. Por tanto, menos muertes y mejor calidad de vida que en países donde se alimentan mucho peor.

¿Es suficiente para quedarse tranquilo? Pues cada cual tendrá que elegir. Como he dicho antes el listón lo ponemos nosotros. Si consideramos que es suficiente con tener una dieta mediterránea, adelante. Pero ojo, cada vez tenemos más McDonald’s y Burger Kings. Tengo la sensación de que la dirección que lleva la sociedad es hacia lo que hay en EEUU y no al revés. Si creéis que con una dieta mediterránea es suficiente, mantenedla. Pero no vayamos a peor.

“ES QUE YO NO PUEDO VIVIR SIN MI ENTRECOTTE O EL QUESO”

Os decía que mi transición ha sido sorprendentemente sencilla. Más viniendo de alguien a quien tanto le gustaba la carne y los huevos. Pero ha sido eso, una transición. Y no de meses sino de años. Y casi sin darme cuenta.

No todos somos iguales. Así que no os voy a decir que adelante, pan (integral) comido, happy go lucky. Creo que para muchos puede ser más complicado que para otros. Ahora bien, me ha ocurrido a mí, le ha pasado a mi hermano y es una constante en casi todos los artículos o documentales que me han dado ejemplos, incluso en casos extremos del típico americano que se alimentaba en base a barbacoas y comida basura. Quien se decide a comer de esta manera acaba disfrutando tanto o más que con la dieta anterior.

No estoy haciendo un sacrificio, tranquilos, no paséis pena por mí. “Pero no puedes comer esto?" Me preguntan con cara de pena. Tranquilos, de verdad, estoy disfrutando como un enano. Dudo que odiéis tanto una comida como yo odiaba el brócoli. Igual, quizás. Más, no. Supongo que la mezcla de descubrir hasta qué punto es un alimento sano (de los más beneficiosos para nuestra salud), abrir mi mente ya que lo quiero ingerir y que están cambiando mis gustos cuanto mejor como, pero se ha convertido en una pieza básica en mi alimentación. Y no por obligación sino porque lo disfruto muchísimo. Como veréis si os animáis a investigar un poco hay muchos como yo. Gente que al encontrarse cada vez mejor, con más energía, dormir mejor, tener menos enfermedades (incluso el típico constipado), ir mejor al baño, etc… disfruta de la comida más que nunca. Tenemos un cerebro maravilloso.

No es aburrido. No, de verdad que no lo es. Estamos en las mismas. Comerse una ensalada con tomate, cebolla y zanahoria es aburrido de cojones. Hacerse una ensalada con lo mismo más frutos secos, lentejas, semillas, aguacate y vinagre balsámico no lo es. Basta darse una vuelta por Google, hay tantísimos libros de recetas. Tantos vídeos en YouTube (hay dos gemelos cojonudos llamados “The Happy Pear” que hacen videos con recetas de comida rápida vegana espectaculares). Recetas sencillas, recetas rápidas, con pocos ingredientes, complicadas, exóticas… Un mundo apasionante que te atrapa. No hay nada como comer (mientras comes de puta madre) pensando en el bien que te está haciendo.

“PERO ES QUE YO COMO FUERA MUCHÍSIMO”

Pues es cierto, es un putadón. Considero que no es un problema de falta de restaurantes vegetarianos o veganos. Cada vez hay más y son muy buenos. Personalmente no soy muy fan de ellos. Soy de comer muy sencillo y no busco las recetas muy elaboradas que suelo encontrar en estos establecimientos. But that's just me. Si buscáis encontraréis fácilmente muchísima oferta, ese no es el problema.

El problema viene del día a día. Somos tantos que desayunamos, comemos o cenamos fuera a menudo. Ya sea por trabajo o por tener comidas y cenas habituales con pareja o amigos. Y no vas a ponerte a buscar un restaurante vegano cuando estás entre visitas comerciales ni vas a obligar a tus amigos carnívoros a ir a uno.

Lo que más echo en falta es que los restaurantes cualesquiera tengan más opciones en sus cartas habituales. Y no, no estoy hablando de que un restaurante de comida típica catalana tengan Tofu (qué asco) en la carta. Wait, ¿y un salteado de ceps i mongetes? ¿Verduras a la plancha? ¿Alcachofas a la brasa? ¿Pasta integral con verduras? ¿Base de pizza integral con rúcula (comed más rúcula, probablemente una de las mejores plantas que podéis comer), tomate cherry y aceite picante?

Ellos podrían hacer más, pero yo he sobrevivido. Alguna vez he tenido que llevarme un tupper a una cena de equipo con los consiguientes jiji jaja de mis compañeros y otras veces he comido o cenado dos o tres entrantes que es donde más opciones veganas hay. El otro día cometí el sacrilegio de comer una paella de verduras con arroz blanco (no integral) y seguramente cocinada con caldo de pollo. Lo de sacrilegio era broma, ni me morí ni me preocupó ni un segundo. Eso sí, fue la comida que más me costó digerir en meses.

Es, creo, el tema más complicado si estamos decididos a adoptar esta dieta. Mi hermano, por ejemplo, ha decidido no comerse mucho el tarro cuando come fuera de casa. Lo entiendo perfectamente.

PERO YO SOY RUNNER (sic), NECESITO PROTEÍNAS E HIDRATOS

El día antes de su 40 (o 41, ni lo sé, ni me importa) cumpleaños, Rich Roll decidió cambiar su vida al agotarse al subir las escaleras de su casa. Típico padre de familia americano (del mundo desarrollado, diría yo), con algo de sobrepeso pero apariencia aceptable y con una salud razonable. Un poco de colesterol, tensión algo alta, que salía del médico con un “cuídate un poco pero estás prou bé”. Conocemos a miles así. Seguramente somos uno de ellos.

Rich Roll pasó de ser esto a ser la primera persona en hacer el Epic 5 challenge (5 ironmans en menos de una semana) en cuestión de 5 años. Todo ello tras adoptar una dieta de verduras, frutas y productos integrales.

No, no os convertiréis en el pavo éste de elegir esta dieta. No creo, vaya. Seguramente tendréis más ganas de hacer deporte al tener más energía y veros mucho más delgados. Sí creo que tanto él como muchísimos otros atletas veganos (Carl Lewis, Martina Navratilova) son buena prueba de que con una alimentación equilibrada a base de plantas y productos integrales tenemos todos los nutrientes necesarios para rendir. Las proteínas e hidratos en las verduras, legumbres, frutos secos etc… son las que necesitáis. Tanto en cantidad como en calidad.

No os estoy diciendo que no se notará en vuestro rendimiento. Os estoy diciendo que mejoraréis el rendimiento. Pérdida de peso hasta el ideal de cada uno, más energía, menos lesiones, mejores recuperaciones y mejores digestiones.

¿Os lleváis o tomáis suplementos para hacer deporte? Probad un zumo de remolacha  y unas nueces antes y durante el ejercicio.

“TODOS TENEMOS QUE MORIR DE ALGO. YO LO QUE QUIERO ES PERDER PESO”

En mi opinión, nadie debería tener sobrepeso. Ni un kilo. Cualquier kilo de sobrepeso es por algo que comemos mal o falta de actividad física. Y cualquier dieta milagrosa en la que SE DEBA comer poco, contar las calorías, comer mucho de algo o dejar por el camino algún nutriente (nutriente, no alimento) no tiene ningún sentido. Ojo, no toco la ciencia aquí, hablo de sentido común. Y cualquier kilo de sobrepeso es también peligroso para la salud.

Cuando leáis e investiguéis un poco descubriréis lo maravillosa que es la naturaleza. El por qué comer pasta integral no engorda mientras comer la blanca hecha con harina refinada, sí. O por qué en varios estudios donde se añadían a la dieta de docenas de individuos varios puñados de pistachos (como todos los frutos secos alimento alto en calorías), estos no sólo no engordaban, sino que en muchos casos adelgazaban.

De nuevo, opinión sin entrar en la ciencia. Los seres humanos no tienen que tener ningún kilo de más. Y si nos alimentamos con los alimentos para los que estamos hechos, no engordaremos. Y si tenemos sobrepeso, lo perderemos. No engordan las calorías, proteínas o hidratos, engorda la manera de ingerirlos. De absorberlos. Un sencillo ejemplo; ¿Por qué no engorda la fructosa (azúcar) de la fruta? Te puedes hinchar a manzanas que no engordarás ni un gramo. La fruta tiene la fibra suficiente para equilibrar de manera natural la ingesta del azúcar de la fruta. Easy game. Ahora prueba a hacerlo con el equivalente en cantidad de azúcar en una Coca Cola. Por cierto, dejad la Coca Cola. Es veneno.

Si queréis perder peso de manera natural comiendo la cantidad que queráis, probadlo. Probadlo una semana y ya notaréis un cambio. Y os podéis hinchar a comer, todo lo que queráis. Será lo que vuestro cuerpo necesita.

"QUÉ TÍO MÁS PESADO"

¿Por qué he escrito esto? ¿Por qué he sido tan cansino en Twitter? ¿O con mis amigos en mi día a día? I'm fucking sharing the love, dude.

Sí, estoy compartiendo el amor. No soy nadie para hacerlo y alguno se sentirá atacado. Os pido disculpas. Os aseguro que he escrito esto ilusionado y con la mejor de las intenciones. Tan bien me encuentro y tanto creo en ello que quiero compartirlo. En lugar de hacerlo en conversaciones esporádicas, 3 Tweets o un grupo de WhatsApp lo he intentado hacer poniendo un poco de orden a mis ideas. Éste artículo no basta, soy consciente. Tengo la esperanza de que al leerlo querréis investigar un poco. Que empecéis con un documental u os decidáis por uno de los libros. Y si ni eso, pues al menos comáis algo más de verdura. For you and your family’s sake.


EL CÁNCER

El cáncer es un tema muy delicado. No hay enfermedad que haya hecho sufrir a tantas familias ni enfermedad que nos dé más miedo como sociedad. Que ahora venga un niñato a decirnos que el cáncer de un familiar se podría haber prevenido, ralentizado o revertido puede verse como un insulto a pacientes, familias y médicos. De nuevo, os pido disculpas. Lo siento, creo en ello y así lo escribo. Si queréis, leeréis a quien sabe más que yo. Por supuesto jamás hay que dejar de atender a las recomendaciones de los médicos.

Creo que sobretodo es en la prevención y en etapas muy preliminares donde la alimentación puede marcar la diferencia de manera clara.

Buscad estadísticas en google y veréis como hay un patrón que no cambia. Más cáncer en países desarrollados. Donde la dieta consiste de más carne, lácteos y productos procesados.


RECOMENDADOS


How not to die: El autor, Michael Greger (link Michael), hace años que abrió una página web (nutritionfacts.org) sin ánimo de lucro plagada de libros cortos con información sobre nutrición. Veréis que, igual que en el libro, toda información está secundada con varios estudios médicos publicados. No es un libro pesado de leer. La primera parte consiste en 13 (creo recordar) capítulos sobre las enfermedades que más matan en América y los alimentos que pueden protegernos, revertirlas o incluso curarlas. La segunda parte consiste en un capítulo para cada uno de los 12 alimentos diarios imprescindibles para tener una dieta equilibrada y sana.

The China Study: Do your homework y veréis que T. Colin Campbell (link) no es un cualquiera. El estudio de China ha sido el estudio más bestia sobre nutrición y su relación con las enfermedades jamás realizado. De nuevo ciencia explicada de manera sencilla, lógica y centenares de pruebas.

Forks over knives: Leer un libro, aunque os podría cambiar la vida y la de los vuestros, es algo que lleva tiempo y esfuerzo. Un documental de hora y media no es tan complicado. Algo de ciencia, algo de la industria de la comida y sobretodo unos casos reales de personas que adoptan esta dieta y sus resultados.

Plantpure Nation: Lógicamente el hijo de T. Colin Campbell, Nelson, es un defensor a ultranza de las enseñanzas de su padre. Tras intentar proponer un programa piloto dietético en Kentucky, éste es rechazado por los políticos tras la presión de los lobbies de la alimentación. El tío decide hacerlo con sus propios medios en un pueblo de Carolina del Sur, el hogar de las barbacoas.

Fed Up: Toda la vida nos han dicho que comamos menos y hagamos más ejercicio para adelgazar y estar más sanos. Aparte del análisis de la industria de la comida en América (fliparéis con los Pizza Hut en los colegios de EEUU) veremos unos casos de niños con obesidad. Es cierto, en Europa no estamos igual que en América. Aunque hacia allí nos dirigimos. ¿O no tenemos un McDonald’s en cada puñetera esquina?

Cowspiracy: Tocando un tema que no he tocado. Si os importan los animales y nuestro planeta, éste es el vuestro. La industria de la carne es la que más daño le hace al planeta y el primer causante del cambio climático.

Nutritionfacts.org : videos, videos y más videos. Pruebas, pruebas y más pruebas. Todo documentado.


Thug Kitchen: Cuando os hayáis convencido, recetas con palabrotas.”Eat a goddam salad, your asshole will thank you”.

7 comentarios:

c14torce dijo...

Cuando he leído "mi transición ha sido un viaje sencillo" he pensado que el bueno de eldeu había colgado las botas y se había convertido en entrenador. Pero el único concepto táctico que he leído ha sido la defensa del brócoli :)

Disculpad mi retirada de Twitter pero acabé hasta el rabo de discusiones sobre el prucés, de leer tanta bilis anti-guardiolista y de aguantar tanto cuñadismo iletrado. Sí, ya sé que a Twitter se va a jugar, pero yo me cansé.

Besos, abrazos y lametones.

14.

vipeldeu dijo...

ya ha servido de algo el post. volver a leer al gran 14.

Besos, amigo

General Fórceps dijo...

Cojones qué alegria Johannes.
Hace bien poco estuvimos preguntándonos por tu paradero.
No sólo comprendo tus razones sino que las comparto plenamente.
¿Cómo va todo?

Anónimo dijo...

14! por fin! torna aviat si us plau, no ens deixis sols.

del post no opinaré fins que no escrigui en rai.

salut.

posi.

Lenny dijo...

Em compraré el llibre i molt probablement em convençi. Finalment, la realitat del dia a dia m'acabarà posant a lloc. Que si ara no tinc ganes de sortir a comprar tal cosa tiraré amb això mateix, que si ara la nena es nega, que si sortim a sopar amb tal i la cago...etc.

Una forta abraçada al 14.

Jordi Soler dijo...

Vale. Voy a morir.

Lo acepto.

sik dijo...


Sembla que el Ph.D. T. Colin Campbell (mantra de l'estudi de Xina) és bastant esbiaixat en pro dels drets dels animals a l'hora de fer recomanacions alimentàries (a partir de tergiversar l'estudi original).

http://www.healthyeating.org/Blog/Article/519/Dietitians-Review-the-China-Study.aspx
https://rawfoodsos.com/2010/07/07/the-china-study-fact-or-fallac/
http://www.jonnybowden.com/why-i-am-not-a-vegetarian/

Això no treu que aniria millor menjar més fruita i més verdura. En general se'n menja menys de la que cal (i va a més). Ja posats, sobretot eliminar els sucres/farines refinats. També sovint s'abusa de la carn (del peix no). L'excés de greix i proteïna animal és pitjor que l'excés de fruites i verdures. Per tant, si et vols excedir, millor de verdura: aquí estem d'acord. Però millor evitar tots els excessos. Fins i tot de bròquil (quin LD50 té?).

Discrepo en q eliminar el 100% de productes d'origen animal sigui l'òptim per la salut. Potser pel teu metabolisme sí, però no tothom és igual (per exemple, segur que entre els lectors del blog, algú tolera l'arròs blanc). I el que fas aquí és donar una recomanació com a bona per a tothom perquè a tu t'ha anat bé. WRONG

(jo m'alimento de joylent.eu)