lunes, 12 de abril de 2010

Una noche en la ópera

Soy tan homosexual que ya me he convertido en un patético esclavo de mis supersticiones. Dentro de nada empezaré a ponerme tales o cuales calcetines en función de cualquier burrada o a levantarme de la cama con tal pie. En definitiva, que a pesar de ser un gran amante del fútbol en soledad saboreando un vaso de agua en compañía de mi loro, cuando el partido me da miedo siempre quedo con los colegas. Queda esto circunscrito a partidos vitales de Champions o de Liga que yo perciba especialmente complejos.

Al final quedamos 4, cayéndose de la convocatoria de forma justificada 3 y uno no presentándose sin explicación.
Me pareció interesante el hecho de que a pesar de nuestra amistad que excede con creces el cuarto de siglo, casi termináramos a hostias todos contra todos.

Uno, Corella, sabe mucho de fútbol pero cuando bebe se envalentona y se radicaliza. Este tarado repetía sin cesar durante toda la final de París que íbamos a ganar y así fue, o sea que es un tío de fe y conocimientos, si bien sus comentarios personalizados en tal o cual jugador son siempre hostiles. Alaba a Xavi y critica a los demás con dureza, pero siempre cree que vamos a ganar.

Luego está Carlitros, con comentarios erráticos y que se indigna mucho. Amante de sacar a colación estadísticas que acaba de oír por la radio, es de estos con ‘incontinencia conceptual’, el típico que tras el primer gol ya hablaba del tremendo varapalo a Florentino y lo glorioso del doblete de este año.

Luego estoy yo, que me incendio con comentarios como el anterior, y que no digo atún hasta que está en la lata, está esta cerrada, el palet de latas asegurado a todo riesgo y el merchandise en manos del cliente final con el albarán firmado. Ni con un 0-43 en el minuto 89 lo termino de ver claro, e intento –infructuosamente- adoctrinar a Corella y Carlitros sobre la conveniencia de callarse la boca hasta que yo les de el OK.

Por último está Albert, el tribunero por antonomasia –si bien se sienta en lateral-. Preocupadísimo por el partido de forma perenne, conservador y meticuloso, explota por lances aparentemente irrelevantes y vive con tremendo sufrimiento todos los ataques. Se suele meter el puño en la boca y blasfemar con vehemencia, y cuando las cosas van bien los ojos le brillan como a un infante con una Playboy nueva.

Pues eso, que el Sábado nos pasamos la segunda parte gritándonos los unos a los otros, para después fundirnos en un abrazo. El barcelonismo, como religión, se vive de muchas maneras, todas ellas con un trasfondo enormemente visceral y apasionado. Me gusta que así sea, y que por muchos años nos podamos seguir cabreando entre nosotros en el pub, señal que el equipo responde.

Felicidades a la gente de bien pero hay que sejir trafajando, ahora más que nunca.

20 comentarios:

Ant. dijo...

Creo que sólo he quedado una vez con los amigos para ver un partido del Barça. Hace muchos años.
Prefiero sufrir en solitario, en penumbra, con el perro al lado y con la caja entera de cervezas para mí solo.

JoanCG dijo...

Yo soy también de los de ver en solitario los partidos contra el Almeria, Gijón, etc, y buscar el calorcillo-antiacojone cuando toca RM, Apañó o Champions. En el primer caso hablo solo y me quejo de todo, y en el segundo callo, sufro, bufo y devoro bocatas de sobrasada uno tras otro.

Todos tenemos Corellas, Carlitros y Alberts en nuestras vidas. Para mi los más divertidos son los Carlitros, permanentemente indignados. Y además suelen dejarlo claro cada cinco minutos: ¡es indignant! Mi Carlitros preferido es un farmaceútico de Olot: ¡aquest Keita es indignant!, i a Iniesta se lo perdona todo: es que ha relliscat, encara arrosega la lesió, y tal, pero puede saltar fácilmente del detalle a lo conceptual: qui eren Busquets i Pedro l'any passat, eh?, eh? Y se exalta.

polifonic dijo...

Al hilo del anterior comentario y del título del post, podría decir, que viendo un partido como el del sábado, todos somos un poco Corella (Groucho), Carlitos (Chico) y Albert (Harpo, blasfemando con la bocina).

Eso sí en algunas películas salía otro hermano, Zepo, el guaperas, que era el que al final se llevaba a la chica (el general?).

Ant. dijo...

Había un tal Gummo, que creo que sólo apareció en la primera película(o en ninguna, no lo sé con exactitud), pero era el que llevaba todos los temas 'de gestión'. El que trabajaba en la sombra.
Ese sería, sin duda, Gintonic, ji ji ji...

JoanCG dijo...

Por cierto, si no lo conoce creo que Ginto debería conocerlo:

http://www.clubdelbarman-abecat.com/Mapa%20Tirsa.html

En Hospitalet, sí.

PENELOPE dijo...

Eso es lo normal, no? :)

Yo también lo veo así...el sábado por poco estrangulo a un amigo de toda la vida por pelma..no lo hice porque es amigo mio y me lo quiero muchísimo y...porque tiene una TV de 40" que es la leche

PENELOPE dijo...

AH! bonita fábula, digo, post

HRubesch dijo...

Yo soy bastante Albert, tal como he comentado en el blog hermano-pequeño. Con 15 puntos (4 victorias en casa + 1 away) la liga en el sac.

lesthat dijo...

yo me abri una botella de PRIORAT... y al principio bajo bastante dificultosamente. Se atragantava por las bandas, miedo en el paladar de un contragolpe furtivo pero a eso del minuto 32, fue bajando mas fluidamente, se retraso la defensa del maligno y con ello pude empezar a hacer mis gargarillas habituales...pim pam... Copa va copa viene y en el minuto 55... explosion de savores, sensaciones... Me havia zampado el PRIORAT... Milito besaba el escudo y yo con una cogorcia del copon, pero feliz.. Pero el sac, todavia no esta lligat...ull!

Raimon dijo...

Yo soy muy flemático en sociedad. No me gusta la vehemencia ni la visceralidad ni mucho menos el comentario irreflexivo. Me gusta que la gente se meta sus emociones por el culo y no me metan a mí en sus fregaos.

Si veo al personal nervioso e irritado yo me muestro tranquilo y paciente. Si por el contrario les veo confiados, procuro infundarles, eso sí con temple y serenidad pero con afán, un temor por la situación real del partido y por los riesgos que éste entraña.

En casa, en cambio, me suelto. Soy un ogro, un energúmeno total que lo sabe todo, y me dejo guiar además por todo tipo de supersticiones absurdas que aseguren el triunfo.

Dicho lo cual, mucha calma que esta Liga no está para nada ganada.

Corser dijo...

Me identifico con Corella.

Me agrada ver el futbol en soledad, aunque es cierto que en ciertos eventos, me gusta verlo acompañado de amiguetes. Mi actituz nunca depende de si hay gente o no, hay días que soy más vehemente y despotrico y berreo cual Orco de Mordor y otros que estoy más calmado. Eso si, desde que ganamos la UCL de París, la intensidad de mis intervenciones se ha rebajado considerablemente, estoy más en pax. Y más este año, con la salida de Tordo'o, que me alteraba muchísimo.

Dr. Deferiensia dijo...

Yo lo vi con Mr. Celofán y sufriendo como un puto cabrón.

Fué mucho más satisfactorio que en anteriores ocasiones, la piara del Bernabeu se bajó los pantalones y reconoció nuestra superioridad.

Gran día el sábado.

punisher dijo...

esta bien que compartas tus temores o el culo.

yo no busco ningún tipo de compañia en los grandes partidos, y si lo hiciera me iría de putas.
ans al contrari, los partidos-trámite los suelo ver entre colegas/sociópatas, mientras que los grandes los veo sólo.

no me gusta cantar victoria hasta que pita el árbitro y el acta está firmado y me incomoda enormemente los que confunden el optimismo con la euforia. los considero gafes altamente hostiables en caso de derrota.

oscarini dijo...

Compraros un tupolev.

Johnny Tastavins dijo...

Para la final de Roma, después del trallazo de Gitano Ronaldo en el minuto 6 que por poco se le escapa a Valdés me tomé un Diazepán, soc patidor nois!

Pero el sábado no, estaba muy tranquilo y aunque soy un poco Fórceps, ya el minuto 85 di el partido por ganado, no me hizo falta esperar al 89.

Vi el partido en casa, con mis hijos, gozando juntos de la machada a la merengada.

Jordi Soler dijo...

Pues yo lo vi con las luces apagadas y mi hija mayor tumbada en mi regazo y... casi me duermo.

True story.

Con el gol de Pedrito pasé unos dos minutos despierto al 100%, though. Gran partido.

punisher dijo...

y añado que yo los dias de partido ni veo porno ni me pajeo.

soy ateo, pero por si acaso me abstengo de pecar, no vaya a ser que el de los panes y los peces exista y me castigue sacrificando al Barça. no me lo perdonaría.

PENELOPE dijo...

yo veo los partidos importantes con gente porque sino me llaman asocial...pero muy a gusto que me quedaba en mi sofá con mi pc, mi tv, mi radio y mi cerveza

DavidG dijo...

los del madrid normalmente los vemos con más peña en casa, sino a solas

si está mi madre y empieza a comentar a veces me pongo de los nervios o me rio un montón

la ultima: guardiola tiene cuqueras que si que tiene cuqueras (calvas)

DavidG dijo...

y rummi donde anda?