martes, 23 de abril de 2013

I could have been a dreamer... (II)


[REPRISE]

Los 18 nos alojamos en una preciosa casa a dos minutos a nado del campo.


Mi parecer taciturno y las continuadas molestias me atormentaban.
El Domingo visitamos –las mujeres y yo- las impresionantes ruinas de St. Andrews...


... mientras los otros jugaban en un links a escasos kilómetros, y por la noche seguimos la política iniciada ya el Sábado de mazarnos malamente. La media terminó siendo de un 24-pack de latas de 440 ml y una botella por noche (Johny Walker Black Label: 28 GBP). Esa misma noche, tajados en el comedor viendo el Masters, intenté swingear un palo sin éxito. Literalmente no podía sostener un 7i. Gracias a Dios en la casa había 3 doctores, los tíos y la prima de un amigo. Me examinaron así a ojo de buen cubero y tampoco lo vieron nada claro.

A la mañana siguiente (teníamos que jugar el New Course ese Lunes, no aun en el famoso Old) me dijeron que si quería jugar mañana en el Old, mejor no salir hoy.
Me vine abajo.
Llorosa, frígida y temblorosa como una hoja de almendro ondeando al gregal peninsular, dejé caer el hámster que estaba despellejando; me levanté, y con la mesa llena de gente almorzando alegué en términos inequívocos que llevaba dos semanas mortificado por mis dolencias, dopado y con diarrea –a pesar de Omiprazol o cómo se llame- y que por los clavos de Nicklaus que hoy salía por las buenas o por las malas.
Se apresuraron a inmobilizarme las articulaciones más doloridas:


Y así las cosas, y encabronado como un búfalo sediento, salí a darlo todo al Tee del 1 –tras ir a mear al mitológico locker room de St. Andrews...



…con interesantes dolores.
Dando Jorge Vandazos completé 8 o 10 hoyos. Luego, a instancias del caddy (sí, jugamos con caddies) lo probé a una mano. Como si fuera tenis pero con la mano mala además. Me fue casi igual que con dos, que ya es decir. Era una porfía contra el destino de perdedor y pusilánime de una heroicidad pareja a la de Balboa ante Drago . Al final, desovado ya tras 4h soportando ventiscas y tierra de bunker…


…terminé dropando bolas a 60m del Green y chipeando y putteando. Emboqué en el 18 y poté.

Regresé a casa, dónde fui ovacionado y agasajado con incienso, birra y oro. Se me humedecieron los labios y los ojos, y nos tajamos como cada noche, no sin antes asegurarse mi staff médico que haríamos todo lo posible para dar un poquito menos pena y sufrir algo menos en la teórica e implausublemente gloriosa jornada del Martes en el Old Course….



[CONTINUARÁ…]


5 comentarios:

DavidG dijo...

y jugaste así vendado?

collons

General Fórceps dijo...

como en la primera foto, no la última. eso es por la noche

Edu dijo...

la foto de la última noche macho, parece la mano despues del atentado de boston de algún desgraciao que pillo....

Anónimo dijo...

Ajá

Rai

Anónimo dijo...

La lesión fue por golpear suelo con furor o por levantamiento de cubata?

Guillem